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¿Qué tal si le echas un vistazo a algunos
fragmentos
de "Otro Génesis posible"?
Existen testimonios de contactos entre
extraterrestres y nosotros desde el principio de la Humanidad:
patriarcas bíblicos, sacerdotes sumerios, escritores visionarios, y,
mucho más habitualmente, personas comunes, cultas o ignorantes, con
una preferencia evidente por aquellos limpios de mente y de corazón.
“Una vez que el animal llegó
a la contextura física del gorila, Dios reunió a los ángeles del reino de
los cielos y les dijo: el cuerpo físico del gorila es el que más energía
recibe dada su contextura, por lo tanto he decidido darle a este animal el
don del razonamiento y el espíritu de guía”.
"Calma, calma. No te pongas
ansioso. Esa cuestión es la que preocupa a muchos desde hace largo tiempo.
Si solamente estaban Adán, Eva y Caín, pues Abel había muerto asesinado,…
¿había otros seres humanos que podían castigar o atacar a Caín? Y veo la
siguiente pregunta en tus ojos ansiosos: ¿con qué mujer tuvo luego Caín sus
hijos? Por supuesto, luego de curar la lastimadura de su pene."
"¿Es judío?"
– pregunté, temiendo que todo terminara otra vez en una discusión relativa a
la fe.
"Creo que sí, pero no sé si practicante."
– me indicó Federico. – "Además, si lo es, te va a resultar interesante
enfrentarte a alguien que navega los dos mares."
"¿Qué mares?"
– me asombré.
"La ciencia y la religión,
que para muchos son antagónicas. Aunque hay una tendencia en estos días a
considerarlas con puntos de contacto suficientes como para que sus
diferencias no sean insalvables."
"Un hombre bajito, algo
extraño, me pidió que le aconsejara que deje las cosas como están."
"¿Qué hombre bajito?"
– pregunté asombrado.
"Uno medio raro. Me indicó
que se lo dijera justamente cuando estuviera por irse."
"¿Dónde está el tipo ese?"
– lo interrogué, ahora preocupado.
"Se fue hace unos minutos.
Nunca lo había visto antes pero no me pareció mal transmitirle su consejo,
especialmente porque me dio cinco pesos por hacerlo."
"Para los hebreos, el varón y la hembra
originales no son creados al mismo tiempo. Adán es producido antes que Eva,
lo que lo hace más importante. Además Eva es creada tomando una costilla de
Adán, lo que la coloca en posición de sometida. Pero esta situación fue, en
definitiva, beneficiosa para la humanidad. Decimos los genetistas que todo
ser tiene un sistema inmunológico que depende de sus antepasados. Adán no
tenía antepasados, pero, gracias a lo de la costilla, Eva tiene como
antepasado cercano al propio Adán. Como ahora se sabe gracias a los mapas
genéticos, la clonación y todo eso que suena tan moderno, Jehová hizo a Eva
como clon de Adán, recibiendo una estructura genética que la haría a ella y
haría a sus descendientes más aptos para sobrevivir."
"La Biblia no dice cuántos hijos e hijas tuvieron. Solamente nos dice que
tuvieron "hijos e hijas". Pero el autor del artículo indica que un
historiador judío llamado Flavio Josefo llegó a la conclusión de que fueron
32 hijos y 23 hijas. Evidentemente Adán y Eva hicieron caso a eso de “creced
y multiplicaos”. Según ese mismo pastor que investigó el tema, la única
conclusión posible que puede extraerse de la Biblia para lo que siguió fue
que Caín y sus demás hermanos, tanto Set como los otros hijos e hijas de
Adán, tuvieron que necesariamente que casarse con sus hermanas y hermanos, y
con sus sobrinas y sobrinos."
"Sacá el papel que hay ahí" – me indicó – "y leelo en voz alta."
Parecía arrancado de un libro
muy antiguo. Arrugado, amarillento. Manuscrito con una letra prolija y
ordenada, como la de un dibujante de planos.
“Somos desde antes que los hombres y seremos
después de los hombres. No nos busques. Te buscaremos cuando convenga
hacerlo.” –leí. - "¿Cómo apareció
este papel?"
"No te voy a
decir que lo dejaron usando un correo privado. Apareció ahí, en el libro. Un
día no estaba y de pronto estaba."
"¿Importa lo que yo haría? Importa lo que
vas a hacer vos. Me dijiste que querías escribir una novela sobre todo esto.
Que iba a ser el movimiento final de no sé cuál sinfonía. ¿La vas a dejar
inconclusa? Vos y yo sabemos cosas que muchos no saben. Hemos investigado
asuntos por los que los demás nos creían locos o algo tontos. ¿Sabés lo que
yo daría por estar en tu lugar? A mis setenta y pico de años poder emprender
una aventura así. Es un premio que muy pocos reciben. ¡Y vos querés
desperdiciarlo porque sentís miedo! ¿Te asusta que se te vengan encima los
defensores de cualquier religión? No va a pasar. Dirán que es solamente una
novela, que el autor es muy imaginativo, o que sos un escritor mediocre que
buscó tratar este tema para llamar la atención. ¿Quién más puede atacarte?
¿Los zetarreticulianos? Nunca atacan a nadie. Tratan de mantenerse ocultos y
manifestarse solamente a través de sus acciones, pero procuran que nunca se
puedan relacionar con ellos. ¿O realmente no sos tan librepensador como
siempre me dijiste que eras? ¿Es que te asusta buscar una verdad tan
importante? ¿Pensás que por qué vos? ¿Y por qué no? "
"Y por eso, Dios creó a Adán y a Lilith,
según los viejos libros hebreos."
– concluyó.
"Lilith era Eva"
– acoté, suponiendo que se trataba de una simple
diferencia de nomenclatura.
"¡No! Eva no fue la primera mujer de Adán
sino la segunda." – me aclaró
compadeciéndose de mi ignorancia. – "Terminá con la computadora así te
cuento un poco más sobre ella."
¡Éramos pocos y ahora aparece
Lilith! La primera mujer. La primera esposa de Adán. Con lo que teníamos
ahora a Adán, Eva, Caín, Abel, Set,… y Lilith.
"¿Y cuál era ese trabajo?"
– pregunté.
"La geología. Fitzroy sabía que Carlos había
estado en una expedición de Sedgwick y que había aprendido mucho con él. Una
cosa destacable en Darwin siempre fue su capacidad para absorber información
sobre temas nuevos. Cuando se metía en algo lo hacía con todo. Había leído
un libro de un tal Lyell, al que después conoció bien. En su viaje, pudo
comprobar que sobre la Tierra todo cambia, que una cosa es siempre
consecuencia de otra anterior." –
expresó totalmente convencido de que eso era una verdad irrefutable para
cualquier científico.
¿Darwin, plagiario? ¿Un tipo
que para subir podía hacerlo pisando las cabezas de otros sin que se le
moviera un pelo? Raúl había cumplido su promesa. Me había hecho llegar
información que seguramente muy pocos tenían. Al menos, un lector común no
conocería hechos de este tipo. Ahora sí podía incluir la historia de Darwin
en la novela. Con mucho argumento para los defensores del creacionismo pero
por el momento sin relación directa con mis zetarreticulianos. Esos seres
venidos de allá lejos estaban seguramente siguiendo con atención mis idas y
venidas, y no me habían puesto hasta ahora ninguna traba visible. Estimaban,
pensé entonces, que estas informaciones sobre Darwin y su teoría no me iban
a llevar a nada importante que pudiera involucrarlos o perjudicarlos, que
condujera a suponer su existencia o a ponerlos en evidencia.
"¡Tengo otra bomba!"
- me dijo. – "Pese a que vos ni me llamaste para contarme las novedades
de nuestra investigación."
“¡Nuestra!” En fin, daba lo
mismo.
"Te juro que no tuve tiempo."
– me justifiqué sin mentirle ni un poquito. – "Pero estaba por llamarte
en cualquier momento."
"Decí que tu amigo Federico, de experto
ginecólogo ha ampliado su área de influencia a experto en ciencias
naturales, en especial a la teoría del origen de las especies." – me
dijo sonriendo con un aire de suficiencia.
"¿Cuál es la bomba?
– le pregunté.
"¡Darwin,
tu querido Darwin, tu admirado Darwin, es una enorme mentira!"
– me soltó, esperando seguramente que cayera de
espaldas. Al ver que mi rostro quedaba impasible, agregó: - "¿Ya lo
sabías?"
"En mi casa pasan algunas cosas extrañas."
– comenzó a explicarme. – "Se mueven libros, platos, cuadros, sin que
nadie los toque." – Su voz se hizo más misteriosa pero hablaba con toda
simpleza y convicción. – "A veces se corta la luz durante un par de
minutos para luego volver a encenderse sola. Y durante el tiempo en que la
luz está apagada se oyen unos jadeos y ruidos que no se sabe de dónde
provienen. Estamos todos muy asustados."
"¿Por qué
creés que eso tiene que ver con los OVNIs?"
– inquirí mirándola directamente a los ojos para detectar alguna posibilidad
de mentira o alteración mental.
"Mi vecina dijo haber visto algo sobre mi
casa una de las veces en que esas cosas raras pasaron. Una esfera que
reflejaba las luces de la calle." –
me indicó con rostro dubitativo. Este último dato no era para ella tan
seguro como los anteriores.
"De este lado escribieron mi nombre y
apellido." – lo di vuelta. – "Y de
éste, solamente tres palabras… ¡Qué raro!" – dije poniéndome serio y
observando nuevamente el papel por ambos lados.
"¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué tiene de raro?!"
– Olga estaba, entre sentada y de pie, tratando de ver la nota al mismo
tiempo que yo.
"Vino sin estampilla"
– le hice saber, para después sonreir abiertamente.
"¡Qué gracioso!"
– me dijo como para que notara que mi observación había sido cualquier cosa
menos graciosa.
"London. Queen’s. Bridge."
– leí.
" ¿Qué?"
– Olga me miraba extrañada. - "¿Qué dice?"
"Londres. De la Reina. Puente"
– traduje.
"¿Westminster Abbey, por favor?"
– dije con cierta seguridad, aparentando no desconocer demasiado el
centro de Londres.
"Por allá"
– respondió con amabilidad. Notó rápidamente mi ignorancia sobre ese punto
pues alguien que conoce al menos un poquito de Londres no puede no saber
dónde queda la Abadía más famosa del mundo. – "No es lejos. Siga
Whitehall hasta la plaza del Parlamento y desde allí la verá."
Era mucho más hermosa de lo
que me había parecido a través de las fotografías y del cine. Porque la
belleza del antiguo edificio irradiaba una serie de sensaciones que lo
convertían en algo trascendental, algo que enlazaba la materia terrenal con
un plano superior, invisible pero presente.
"¿Estudiás español en la escuela?"
– le pregunté sonriendo. Ella asintió con la cabeza mientras yo la
tranquilizaba con ese gesto. – "No soy español. Soy argentino."
"¡Argentino!"
– dijo asombrada. Luego me miró con expresión burlona. - "¿Vino a
reclamar las Falkland?"
"Malvinas."
–corregí. – "No, por ahora no te voy a reclamar nada mío." – le hice
notar el posesivo que usé para redondear la oración. – "Estoy
investigando la vida de Charles Darwin."
"¿Y qué hay en la vida de Darwin que no se
conozca y merezca una investigación especial de su parte?"
– quiso saber.
"¿Podría usted creer que un instante
después de desvanecerse, Darwin fue secuestrado por seres de otro planeta
que lo retornaron a ese mismo lugar de Londres al instante siguiente?"
– me fue diciendo si alzar la voz, muy pausadamente, como para asegurarse de
que yo estaba comprendiendo exactamente lo que él iba detallando.
Asentí con la cabeza.
"Por lo que a mí respecta," – reflexioné en voz alta – "lo único que estimo sorprendente es
que el secuestrado haya sido el casi agonizante Carlos Darwin, un científico
famoso y reconocido en el mundo. Me sorprende eso porque sé que los
extraterrestres tratan de que sus acciones pasen lo más inadvertidas que sea
posible y raptar a un personaje así podía haber tenido consecuencias muy
graves para ellos por la difusión que merecería el hecho." – agregué. -
"¿Y qué pasó en ese instante intermedio?"
"Ese edificio de ladrillos rojos es el
President’s Lodge y data de 1460." –
dijo feliz de recordar esos datos sin necesidad de leerlos. – "Es la
construcción más antigua sobre el río en Cambridge. Ese junto a él es el
Edificio Essex, pero tiene 300 años menos. Y allá detrás de los árboles está
Cripps Court, que fue construido hace poco, en 1974." – Recitaba con voz
muy agradable. – "No es verdad que hayan seguido indicaciones de Isaac
Newton, como dicen algunos guías, porque hacía más de 20 años que había
muerto cuando se construyó el puente. Y tampoco es cierto que una vez los
alumnos lo desarmaron y después no pudieron rearmarlo."
Yo seguía su explicación con
tanta atención que el chico se entusiasmaba cada vez más y continuaba
agregando datos.
"Pero fue reconstruido un par de veces a lo
largo de los años. En sus primeras versiones las partes estaban unidas con
clavos y tornillos. Pero como ve usted ahora está solamente abulonado."
– continuaba relatándome mi guía.
Lo sentimos mucho.
De los capítulos finales de la novela no podemos mostrarte nada.
Cuando la leas, comprenderás por qué.
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