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Soy Olga y tengo Lupus

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Estas páginas son para que tus pensamientos, sentimientos y emociones puedan llegar a otros. 

Estas páginas son para que los  pensamientos, sentimientos y emociones de otros puedan llegar a vos.

Todos nacemos poetas: descubrimos cómo suenan y funcionan las palabras, nos interesamos y disfrutamos con ellas. Yo sólo seguí haciendo lo que todos empezamos a hacer.

La pregunta correcta no es "cuándo los poetas decidimos convertirnos en poetas" 

sino "por qué los demás dejaron de hacerlo".

Adaptado de William Stafford

levantando vuelos...

Poesías Cuentos Ensayos
Reflexiones Aforismos etc.

 VOLUMEN II          VOLUMEN III          VOLUMEN IV         VOLUMEN V         VOLUMEN VI        VOLUMEN VII

Como ya hay mucho material en esta serie

hemos decidido abrir una nueva:

LEVANTANDO VUELOS II

Visitala.


OFRECIMIENTO DE TRABAJO:

Para nuestro Instituto de Capacitación a Distancia a través del uso de videoconferencias interactivas, buscamos profesores de todas las especialidades que deseen trabajar desde su propia computadora en cualquier lugar del mundo.

Solicitamos a los interesados en participar de esta actividad rentada

que nos envíen un breve currículum profesional a:

olgaydanielproducciones@gmail.com

a fin de establecer un primer contacto para evaluar cada caso en particular.

Absoluta seriedad y reserva.

Rogamos indicar en el asunto: "instituto".

Desde ya, muchas gracias.


 

VOLUMEN I

Almanaque Peuser del Mensajero  "Milton Milton"

William Somerset Maugham  Zulema Di Plácido

Connie Thomson  Madre Teresa de Calcuta

Haydeé Trotta

Eladia Blázquez  Chico Novarro

Adrián  Séneca  Heine  Helen Keller  Henry Miller

Confucio  Julián Marías  Konrad Lorenz

Proverbio inglés  Leandro Alegría  Guillermo Aló

Eugenio

 

Novedades Editoriales comentadas

 

 

 

Rubén Oscar Núñez   Facundo Cabral

 Arturo Uslar-Pietri

 Roberto Arlt  Carlos R. Luise  Nancy Fernández

Pablo Krantz  Salomón  Bette Midler

 Charlotte Whitton

Umberto Ecco  Karl Kraus  Ramón Osvaldo Quiróz

H. Jackson Brown  León Tolstoi

Rabindranath Tagore

M. C.  Aristóteles  Instituto de Salud Mental


Visite nuestra Biblioteca Selecta


BIENVENIDO - BIENVENIDA - BIENVENIDOS - BIENVENIDAS

www.poesiaargentina.8k.com

Página destinada a difundir distintas voces (distintas estéticas) dentro de la poesía en castellano.

Hay también un espacio para letras de canciones.

Las posibilidades que ofrece este espacio son las de acercarse

como para conocer lo que está incluido en cada una de las ventanas

o que sean ustedes los que nos envíen todo aquello que quieran difundir.

poesia@poesiaargentina.8k.com   otricarico@intramed.net.ar   danielgradar@yahoo.com.ar


Libros-Gratis


 

Pues ya todos estamos hastiados

de banales y huecas promesas;

de los necios carentes de votos

que a falta de ideas procuran la fuerza.

Pues ya todos estamos cansados

de la torpe y brutal prepotencia

que pretende doblar lo indoblable

y en vano persiste en torcer las conciencias.

Rubén Oscar Núñez

Ensenadense

 

Fragmento de "Mensaje a los tramposos y soberbios"

La Plata, 29 de Noviembre de 1975

(Aniversario del combate de la Vuelta de Obligado)

De Facundo Cabral:

 

Hay un mundo en una gota de agua, como en

cualquier cosa.

 

El Universo no es ni bueno ni malo; sólo indiferente a los intereses humanos.

 

La espuma de la calle Corrientes era venenosa porque estaba impregnada del maldito tango que puso de protagonistas a las trivialidades cotidianas, es decir la familia, la fidelidad y otros errores.

PARAÍSO A LA DERIVA

1985

 

-¿Y usted cree en Dios?

 

- Yo creo que Dios es la alegría de vivir. ¡Si usted supiera! A veces me parece que tengo un alma tan grande como la iglesia de Flores... y me dan ganas de reír, de salir a la calle y pegarle puñetazos amistosos a la gente.

 

ROBERTO ARLT - "El juguete rabioso"

Cuando la tierra de Venezuela era sólo selva intrincada y llanura árida, comenzaron a abrir el camino del hombre los encomenderos.

Eran duros, crueles, ásperos, ávidos de oro, y, sin embargo, también como iluminados de una divina misión. De España llegaban en los galeones lentos que aran el mar y en la primera costa se dispersaban como un un vuelo de pájaros altaneros.

 

ARTURO USLAR-PIETRI 

"Las lanzas coloradas"

NO LE PIDAS

No le pidas al sol que pare los vientos,

ni al viento que aquiete las ramas.

No le pidas al agua que disuelva la arena,

ni a la luz que oscurezca el alma.

 

No me pidas, entonces,

que me olvide de amarte.

Carlos R. Luise

Él

se miró las manos en el amarillo de los calendarios

soltó sus palomas en ellas

la tarde fue una frontera posible

como una rosa de junio cae vertical

sin tacto

de sueños y pertenencias

la mirada anuncia el límite del fuego

en la profunda metáfora de la sangre...

Nancy Fernández

EL PROVERBIO DEL MES

 

El corazón alegre hermosea el rostro;

mas por el dolor del corazón

el espíritu se abate.

PROVERBIOS 15:13

 

Ahora, basta de hablar de mí. Hablemos un poco de ti. Dime, ¿qué piensas de mí?

Bette Midler

 

Las mujeres tenemos que hacer las cosas

 dos veces mejor que los hombres

 para lograr la mitad del reconocimiento.

Felizmente, no es nada difícil.

Charlotte Whitton

 

Gracias a la tecnología moderna, ahora mucha gente que no tiene nada que decir puede hacerlo por Internet.

Umberto Ecco

 

Hay gente que para ser perfecta le falta sólo tener algún defecto.

Karl Kraus

 

Muchas veces el dolor no nos deja ser justos.

Ramón Osvaldo Quiróz

 

Siempre habrá alguien que vea en ti un ejemplo de conducta. No lo defraudes.

H. Jackson Brown

 

Los dos guerreros más poderosos son la paciencia y el tiempo.

León Tolstoi

 

¿Por qué los árabes y los judíos no arreglan de una vez por todas sus diferencias como buenos cristianos?

Anónimo

 

La joya más preciosa es única. Está tallada en un pedazo de piedra de la Vida y fue realizada en el taller del Tiempo. La adornan veinticuatro brillantes, alrededor de los cuales se agrupan sesenta más pequeños. No puede hacerse ninguna igual a ella. Esa joya es un día de nuestra vida que, cuando se pierde, jamás puede recuperarse.

Rabindranath Tagore

 

La política se parece mucho a la religión, sólo que, tratándose de política, es el adversario quien confiesa nuestros pecados.

M.C.

 

El ingenio es insolencia con cultura.

Aristóteles


INSTITUTO DE SALUD MENTAL

Grabación del Contestador automático 

de un Instituto de Salud Mental:

 

Gracias por llamar al Instituto.

 

Si usted es obsesivo-compulsivo, presione repetidamente el número 1.

 

         Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que presione el numero 2 por usted.

 

Si usted tiene múltiples personalidades, presione el 3, 4, 5, y/o  6.

 

Si usted es paranoico, nosotros ya sabemos quién es usted, sabemos lo que hace y sabemos lo que quiere. Espere en línea mientras rastreamos su llamada.

 

Si usted sufre de alucinaciones, presione el 7 en ese teléfono que usted (y sólo usted) ve al final del cable del tubo.

 

Si usted es esquizofrénico, escuche cuidadosamente y una pequeña voz interior le indicara qué número presionar.

 

Si usted es depresivo, no importa qué número marque. Nada conseguirá sacarlo de su lamentable situación.

 

Si usted sufre de amnesia, presione 8 y diga en voz alta su nombre, apellido, dirección, teléfonos, número de cédula, y el apellido de soltera de su abuela materna.

 

Si usted sufre de indecisión, deje su mensaje después de escuchar el tono... o antes del tono... o después del tono o durante el tono. En todo caso, espere el tono.

 

         Si sufre de pérdida de la memoria a corto plazo, presione 9. Si sufre de pérdida de la memoria, presione 9. Si sufre de memoria, presione 9. Si sufre, presione 9. Presione 9.

 

Si tiene la autoestima baja, por favor cuelgue. Todos nuestros operadores están atendiendo a personas más importantes que usted.

 


En el trato social, la verdad es una espada de dos filos. Su manifestación franca casi siempre hace un enemigo o un descontento y a veces perjudica directamente al mismo que la esgrime. 

Sin embargo, debe preferirse la verdad, aunque ofenda, a la mentira que envilece.

Almanaque Peuser del Mensajero - 1953

 

Quien se niega a ver la realidad de la vida, se niega a sí mismo.

Zulema Di Plácido

 

Las dos cosas que nunca tenemos en cantidad suficiente - tiempo y espacio - son infinitos.

Connie Thomson

 

La vejez es la edad de emprender aquellas tareas que habíamos esquivado en la juventud porque hubieran requerido demasiado tiempo.

William Somerset Maugham

Pablo Krantz 

Escritor y músico argentino nacido en Buenos Aires en 1970, que reside actualmente en Paris, Francia. Publicó en Argentina dos libros de cuentos ("Dame un coche tan rápido que no lo alcancen los recuerdos", 1997 ; "La mañana en que falló la ley de la gravedad", 2001) y tres discos de canciones como solista ("Demasiado tiempo en ningún
lado", 1999 ; "Bajo cero (mis aventuras en el lado equivocado de la pasión)", 2000 ; "Los
extraños nunca dicen adiós", 2001). Ahora prepara su primer disco con canciones propias en francés, y una edición en francés de sus cuentos.
Los dos textos aquí incluidos están sacados de su segundo libro, "La mañana en que falló la ley de la gravedad".

25 AÑOS

 

Es de madrugada, voy por Las Heras en el viejo Taunus y pienso en mi amigo,

mi viejo amigo que se ha ido por el mundo con una chica yugoslava y aún no ha escrito.

Todavía lo oigo decirme “No luches con tu coche, conducilo”,

cuando él no ha agarrado un volante en toda su vida.

No puedo decir que lo extrañe,

creo que ya era hora de que nos separásemos un tiempo,

de que viéramos el mundo a través de los ojos de quién sea que seamos

y no de aquel que el otro cree que deberíamos ser.

Recuerdo los años en que veníamos por esta misma zona del Barrio Norte,

dos absurdos eruditos de dieciocho años discutiendo sobre Eliot o Rimbaud

en un banco de una plaza desierta en la madrugada;

dos sujetos que lo ignoraban todo acerca de la vida

hablando de ella con la mueca cansada de los defraudados prematuros.

Jugando pésimo ajedrez en el techo de la casa de mi padre hasta que amanecía,

iluminados por una vela en un cuello de botella,

mientras mi padre nos gritaba que bajáramos

y los vecinos llamaban a la policía confundiéndonos con ladrones.

Atravesando puertas de vidrio en noches de históricas borracheras,

mientras los trenes partían de todas las estaciones del mundo

hacia todas partes y hacia ningún lado,

dejándonos siempre en el mismo sitio.

Sin tocar una chica por años,

acá en esta Plaza de las Escaleras donde yo me quedaba mirando la pared llena de extrañas inscripciones,

fumaba un cigarrillo y soñaba con irme a Europa con alguna mujer desconocida.

Y ahora es mi hermano el que se ha ido,

y se despierta frente al Adriático junto a su mujer de pelo rojo.

Y aunque hemos aprendido que las cosas sólo son poéticas en recuerdos o en sueños,

cuando ya han sucedido o aún no,

la Belleza de estar con vida y la Intensidad de todas las cosas

lo redimen de todo el dolor de aquella incomprensible juventud.

Y aquí me he quedado yo,

cuidando de los asuntos,

luchando por convertirme en escritor

y hacer algo con mi propio y misterioso sufrimiento.

Satisfecho de estos veinticinco años,

de esta larga, extraña amistad

y de que ninguno de los dos sepa aún

quién demonios debería ser.

 


EN LA CASA DEL AMOR

 Había una vez un muchacho que era tan pequeñito que vivía dentro de una caja de fósforos. A veces soñaba que una chica venía a golpear a su puerta (una chica mística que cada noche llevaba puesto otro rostro); ella le ofrecía enseñarle unos cuantos misterios con la condición de que él se saliera de su caja. Entonces hacía unos pases mágicos, lo hacía crecer de tamaño, pronunciaba unos románticos discursos y desaparecía. Y él ya era demasiado grande como para volver a meterse en la caja, y ya no le quedaba ningún sitio adonde escapar en toda la ancha y ajena Tierra.

Venían entonces un montón de demonios a arrancarle la piel a pedazos, y ya no le quedaba otro remedio que despertarse.

Y sin embargo, ése era su sueño favorito.

Había también una chica llamada Lisa que vivía dentro de un frasco de miel. Tenía la piel tan suave que hasta los besos le dolían; apenas la tocaban se ponía a gritar como si la estuvieran despellejando. Vivía sola en un gran hotel desierto, poblado de espectros que subían y bajaban constantemente por los ascensores. Tenía un sueño que era tan grande que se tragaba al mundo, y otro sueño tan chiquitito que ni ella misma lo recordaba.

Ese sueño diminuto era su vida.

También estaba Ana, una mujer que era tan hermosa que nadie podía verla ni recordar su rostro, y tan perfecta que era incapaz de hacer nada. Se pasaba las tardes soñando con afearse un poco y poder subirse a coches deportivos del brazo de simpáticos oficinistas. Al despertarse, nunca sabía si esos sueños eran pesadillas o ataques de romanticismo.

Y finalmente, estaba Sebastián, el chico que vivía dentro de un televisor. Su cerebro era una tostadora eléctrica y su alma un lavarropas desvencijado. Como sólo conocía el interior de la tevé en la que vivía, nunca llegaba a entender la utilidad de todos esos engranajes y lamparitas —y cuando oyó hablar de programas de entretenimientos, de propagandas y de animadores, creyó que le estaban haciendo una broma estúpida.

Hay hombres que se pasan la vida rodeados de gente que odian, lamentándose por su mala suerte y esperando que al mundo se le ocurra darles otra chance. Hay otros que trepan todas las cumbres y son adorados por toda la humanidad. Pero lo raro es que a veces, cuando cae la noche, estos dos tipos de hombre tan distintos tienen exactamente el mismo pensamiento, y les atraviesa la espalda el mismo escalofrío.

En fin, un día, cuando tengamos más tiempo, les hablaré también de Alice, la bailarina que se casó con un gato de angora. De los hermanos Marcus, aquellos trapecistas que eran tan rápidos que nadie podía admirar sus hazañas. Y de aquella noche en la que dos amantes acostados en una misma cama tuvieron el mismo sueño sin saberlo —y cuando llegó la mañana, uno de los dos estaba muerto.

Y les contaré de aquel chico que vivía dentro de una lata de conserva, cuyo mejor sueño era el de la chica de lengua de abrelatas.  


Comunicate con Pablo: porcamiseriarecords@yahoo.com.ar 

¡Nunca te detengas!

 

Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años...

Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.

Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo.

Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas.

Sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que en vez de lástima te tengan respeto.

Cuando falle tu memoria y olvides tus oraciones... sonríe con amor, mirando el cielo de Dios.

Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina.

Cuando no puedas caminar, usa el bastón.

Pero ¡nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta

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INVITACIÓN VÁLIDA PARA CUALQUIER LUGAR DEL MUNDO

 

Si siempre están volviendo las mañanas,

si los pájaros cantan en sus nidos,

si el sol nos ilumina cada día,

si hay juegos y sonrisas en los niños,

 

si el amor no resigna sus banderas,

si la esperanza nos mantiene vivos,

si sentimos por dentro que aún es tiempo

de soñar y creer en uno mismo,

 

si el dolor es tan sólo un acicate

que nos templa sin darnos por vencidos,

si pese a todo y a pesar de todo

tenemos ganas de un mejor destino,

 

si no nos resignamos al fracaso,

si no olvidamos todo lo vivido,

cada cual ocupando ese pequeño

lugar que nos hayamos merecido,

 

si nos damos las manos, si creemos,

sentiremos que nada está perdido.

 

Haydeé Trotta

Y ser, al menos una vez, nosotros,

sin ese tinte de color de otros.

Recuperar la identidad,

plantarnos en los pies,

crecer hasta lograr la madurez.

 

Y ser, al menos una vez, nosotros,

bien nosotros, tan nosotros

como debe ser.

 

Queremos ser alguna vez

en el después, nosotros.

Y vos también, y vos también,

quedate con nosotros..

 

La realidad es, en verdad,

tratar de ser nosotros.

Y vos también, y vos también,

quedate con nosotros.

 

No con otros. Con nosotros,

como debe ser.

 

Eladia Blázquez y Chico Novarro

El amor, ese asesino.

 

El amor, ese furtivo, desafía las fronteras, las transgrede y se instala entre los árboles, en la melodía, en las altas horas, en dos butacas, pero, con preferencia, en la piel de ella.

El amor, ese tramposo, que le pone a sus manos dos veinte, hiedra a su pelo, y a sus ojos un mal, un hechizo taciturno y un destino de dagas afiladas.

El amor, ese engañoso, traicionero de amistades, endulza la sangre de él para coagular su razón y dejarlo indefenso, estrangulable con un tallo inflamable con una mejilla.

El amor, ese impensado, se regodea en el asombro, en el miedo, en los espasmos resignados de la víctima despojada salvo por dos suspiros que ella escucha inclemente.

Pero el amor, ese asesino, es, ante todo y por fortuna, vengativo.

 

Adrián

No hay viento favorable para el que no sabe  adónde va.

Lucio Anneo Séneca

 

No hay nada más silencioso que un cañón cargado.

Heine

 

Por qué contentarnos con vivir arrastrándonos cuando sentimos el anhelo de volar.

Helen Keller

 

Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.

Proverbio inglés

La imaginación es la voz del atrevimiento.

Henry Miller

 

Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.

Confucio

 

La realidad siempre se venga del que no cuenta con ella.

Julián Marías

 

Creo haber encontrado el eslabón intermedio entre el animal y el homo sapiens: somos nosotros.

Konrad Lorenz

La Inmensidad

 

¿ Y fue por este río de sueñera y de barro

que las proas vinieron a fundarme la patria ?

Irían a los tumbos los barquitos pintados

entre los camalotes de la corriente zaina.

(Fundación Mítica de Bs.As. - Jorge Luis Borges)

 

Dicen que pasaron doscientos años, pero para los míos son más.

Parece que sólo cuentan desde que se hicieron dueños de La Inmensidad.

 

Los ancianos venerados nos decían que después de vida la materia se transforma en luz.

Cuando fui forzado a transformarme en luz no recibí penitencia alguna, solamente los míos estaban, (nudos de la tierra), y fui bienvenido.

 

Cuando era vida, La Inmensidad se dividía. 

De un lado, la tierra nuestra, sabíamos cuándo sembrarla y cómo cuidarla. 

Del otro lado, el agua, (por donde vinieron ellos), sabíamos cuándo subía y cuándo bajaba, sabíamos qué tomar de ella.

 

También el cielo era inmenso y sabíamos leerlo.

Nuestra vida era, ¿cómo decirlo?, creo que la palabra sería feliz. Sí, así era nuestra vida, feliz.

 

Estamos aquí desde que el sol es sol.

Estamos aquí desde que el río es río.

Daré mi  alma al sol y el sol se llamara sol.

Hundiré mi cuerpo en el río y mi cuerpo se llamara río.

 

Un día los vimos llegar enredados por una sudestada.

No sabíamos si venían detrás del agua, debajo del agua o del cielo.

Desconfiamos de ellos y con el tiempo nuestra vida cambió.

 

Hoy en día, nuestra Inmensidad se llama Punta de Lara. En mis tiempos no tenía nombre, pero al decir "La Inmensidad" o sólo pensar en ella sabíamos que nombrábamos nuestro lugar.

 

"Milton Milton"  

 

 

El Alba

 

Están solos,  no necesitan más.

No le temen al sol ni a la luna.

Van por separado, pero se miran, se perciben.

Se acercan un poco más, un poco más.

Se ven raros el uno al otro.

Ella se pone flores en el cabello.

Él se trepa al árbol más alto (para impresionar).

Ninguno toma la iniciativa 

pero ya caminan juntos.

Ninguno pregunta nada 

pero ya van de la mano.

Parece que ya no pueden 

vivir el uno sin el otro.

 

Ella (aunque el sol no le dé en la cara) 

parece brillar

(como brillás vos).

Él le enseña el fuego 

y ella una cueva en la playa.

 

Duermen abrazados y con sus labios juntos,

sus piernas se entrecruzan. 

Ella a veces duerme 

con un dedo de él en la boca.

Él la cuida, la peina, la baña, la acaricia.

Ella, por la noche, le dio de comer en la boca.

 

Se duermen 

y otra vez lo hacen abrazados.

Juntos descubren cosas sin saber qué son.

 

Ella, por la mañana, 

le dice que descubrió el Amor.

 

Él se queda pensando y, a la otra mañana,

luego de haberla contemplado 

dormida toda la noche,

la despierta con un beso.

"Milton Milton"

Instrucciones

Dejo precisas instrucciones:
que la casa nunca sea vendida,
que la biblioteca permanezca
ordenada y limpia,
que cada uno que nazca
a los siete años plante un árbol.
Para tía Zuca, el piano,
para Mema, los puñales de plata,
para mí, la llave del cajón
donde estaba la cajita de habanos
con el lacre y la brújula,

y otras más pequeñas 

donde había guardado el universo.

                               ."Milton Milton"



El Portal

Y capaz  era como vos decías.
No creía que podías sentir de verdad, y vos machacabas con eso, dale que dale, como cuando terminaste de leer  "Las puertas del cielo" de Cortazar, te acordás, dijiste que habías quedado dos días extasiada por ese cuento, que lo habías sentido de verdad, todo, como que por esa puerta entre el cielo y Mauro hubieras entrado vos y que el pase te lo dio Celina o cuando descubriste esas tres notas en el piano de la casa de compra-venta y las estuviste repitiendo hasta sentirlas tuyas y perfectas.  Sentir de verdad, suena ampuloso verdad, pero vos decías que era cierto, que te crea. Pero, si éramos tan simples. Además, te comentaba, que el de arriba era el que podía sentir de verdad y así estábamos, no? Y te enojabas y reprochabas mi inocencia. Me decías, que después de sentir de verdad vendría la felicidad, que la sentías latir en tu cabeza, justo atrás a cuatro dedos de la oreja izquierda, que ibas a llegar a tener un momento de felicidad completa por día, y que no iba a ser por amor o dicha iba a ser un momento de felicidad nada más.

Y después ese día, yo corriendo detrás de la ambulancia diciéndole a todos a viva voz: no está loca, no está loca.
Cuando volviste a casa me dijiste que te quedarías por mucho tiempo y por la noche te fuiste.

Cuando te encontré, después de varios días de búsqueda, me di cuenta que lo habías logrado, tu rostro era pura felicidad y que después de eso no había nada más.

"Milton Milton"

                                                            22 Pejerreyes

                                                                                (Al que no pertenece a un lugar le lleva tiempo
                                                                                darse cuenta cuál es el momento de marchar)
                                                                                                                                  Sand Pári.

Me quedo hasta tarde pescando, perdiendo el tiempo en realidad, y dejando que todo pase.
Odio pescar y los pescados, y de comerlos ni hablar. Lo único que me gusta es el color metálico del pejerrey.
Admiro su flexibilidad, su velocidad y su inteligencia. El pejerrey es el pez por excelencia. Todos los demás peces deben hacer un esfuerzo terrible para llegar a ser pejerrey. El pejerrey es el pez.
De regreso a la casa los limpio y los dejo listos para cocinarlos. Al resto lo congelo. Luego los como si me gustasen.

Sé que ella me engaña.
Los cincuenta metros que separan el muelle de la casa parecen más de cincuenta metros. Una sola vez miré para la casa y vi la sombra de alguien y la cabellera rojiza de ella que se agachaba. 

Él (así lo llamaré) habría subido por la  escalera de madera del fondo y seguramente le daba diez o quince minutos de placer. Debería ser limpio y prolijo, y sobre todo muy audaz. En realidad, cuando uno espera esos momentos no ve el peligro y le parece que tiene todo bajo control, pero quizá está todo tan calculado que el peligro no existe y esos minutos son perfectos y sublimes. No habría tiempo de coqueteos ni juegos, era poco el tiempo como para perderlos en esos preámbulos, y todo sería una suerte de apuros, manoseos y de tocar lugares deseados la noche anterior. Se dirían que se amaban, que se deseaban o no se dirían nada porque estaba todo dicho de antemano. Ella lloraría de pasión o de desdicha por mí. Él la debía amar demasiado. 

¿Serian unos minutos de placer o estarían más tiempo juntos ?. También debería conocer bien la distribución de la casa en caso de tener que esconderse por un mal cálculo del tiempo, por haberse dejado llevar por la pasión, por querer jugar con el peligro. El entretecho, igual que el sótano, serían buenos escondites pero sin salida alguna. Debería ser inteligente.

De todas las trampas que dejé en la casa, ninguna dio resultado. Eran simples y sin  riesgo alguno. En la que puse más esmero fue en la del sillón que estaba ubicado bajo la ventana que tenía vista al amarradero. Debajo del almohadón puse una plancha de mica, para que sus rodillas quedaran marcadas. Primero pensé en un vidrio pero por el ruido que podía hacer lo descarté. Vi varias veces su cabellera por esa ventana e imaginé a ella arrodillada en ese sillón con su vestido de algodón azul. También lo imaginé a  Él  sentado en el otro sillón contemplándola hasta no aguantar más.


Desde el amarradero, los movimientos de ella podían confundirse bien con la limpieza de los vidrios o con el arreglo de las cortinas. Desde esa posición ella tendría todo el panorama controlado  Me vería a mí en el muelle, pescando, y por atrás lo sentiría a Él. ¿Qué extraña sensación experimentaría?. Verme a mí y sentirlo a Él. Estaría yo de alguna extraña manera en esos momentos. ¿La mano que tomaba su vientre la sentiría como la mía?. ¿La mano que le tomaba la cintura la sentiría como mía?, ¿O sólo vería una figura de espalda pescando en el muelle? ¿Esperaría que me diese vuelta y la viera?.  Y, en caso de verla, ¿qué actitud tomaría? ¿Se seguiría mordiendo el labio inferior de placer como era su costumbre?


Esa tarde pesqué veintidós pejerreyes.


Cuando anochecía revisé la trampa y estaba intacta. Eran muy inteligentes. Ya sabrían sobre ellas y se estaban perfeccionando en descubrirlas. ¿Cómo podían tenerlo todo controlado?


Al amanecer, puse más esmero con los artificios y comencé hacerlos cada vez más peligrosos. Para una de ellos usé la electricidad del motor que daba luz al vivero y extendí un cable al alambrado por donde Él seguro entraría. Previamente dejé la manguera abierta la noche anterior para que esta trampa fuera la definitiva. 

No dio resultado. Por la mañana el temporal hizo estragos y el alambrado cayó sobre la parte trasera de la casa, electrificando gran parte de ella. Pasé la tarde y la mañana siguiente reparando los daños.


Debido a tormenta, estuve tres días en la casa sin salir. Ellos deberían estar desesperados. 

 

Al otro día pude volver a pescar. Salí muy temprano, casi de madrugada. A mitad de camino, giré hacia la casa y vi la luz del dormitorio encendida. Corrí hasta la vivienda y al subir la escalera de entrada se quebró un tablón, lastimándome una pierna. Ella no corrió a socorrerme. Como pude, subí al dormitorio donde me hice algunas curaciones y noté que estaba cambiando el cortinado de la habitación. Me di cuenta de que era una coartada.


Quedé dormido un buen rato. Soñé con un pejerrey enorme y brillante que venía a buscarme, me cobijaba bajo una de sus aletas y me llevaba a recorrer la laguna.


Al despertarme me di cuenta de que lo del tablón de la escalera fue una trampa para mí, pergeñada por ellos. No había duda: querían matarme. Esta situación me llevó a tomar nuevos recaudos. Debería cuidarme de las trampas puestas por ellos y no descuidar las mías. Empecé a sentir miedo.


Me despertaba muy temprano y revisaba toda la casa. Todo esto me llevaba mucho tiempo. Ellos tenían ventaja sobre mí, pues eran dos para pensar cada tipo de trampa y dónde ponerla.

 

Por la noche volví a soñar con el enorme pejerrey.


Todas las mañanas a las cinco me despertaba y buscaba las trampas minuciosamente. Debían estar bien escondidas ya que no puede dar con ninguna de ellas.


A la otra mañana, ya cansado de buscar y de que cada vez debiese hacer una más meticulosa investigación, decidí mudarme fuera de la casa donde estaría más seguro.


Controlaba todo desde la copa de un árbol en diagonal a la ventana del frente de la casa. Desde ese lugar podía ver la entrada y la parte de atrás; también las ventanas del dormitorio y del comedor. Me armé de una buena cantidad de provisiones, mis elementos de pesca  y también de un rifle.


Pasaron tres semanas y todo fue inútil. Lo único raro que noté fue una noche en que todas las luces de la casa  estuvieron encendidas. Como pude trepé al techo y me asomé a la ventana del dormitorio. Ella lloraba desconsoladamente abrazada a un portarretrato mientras dos policías de capa amarilla daban parte por radio del hallazgo de un cuerpo en el lago desaparecido hace tres meses, ¿seria el de Él?

No fui bueno con ella a pesar de amarla como a nadie.
Me di cuenta que ella también me amaba.
No quería marcharme, pero ya estaba en camino y la luz era apacible.

                                                                                              "Milton Milton"

NO ME PREOCUPA

 

No me preocupa encajar

en este mundo de locos,

pero ser  más profundo

y ambicioso, quiero.

Quiero algo más 

acerca de un cuerpo

o un rostro  bello, quizás.

Quizás no comprendas

la simpleza de la vida.

Un cuerpo es la cáscara

de una semilla escondida.

Lo que nos hace sentir, 

querer y vivir.

Es la pequeña semilla

la que no cambia, 

la que ama por amor sin medidas, 

la que llora por dolor de alguna herida. 

Quiero tu alma, quiero lo puro 

y la verdadera fuente de sentimiento. 

Estoy sediento de amar 

y no de deseo.

Leandro Alegría                               

Mujer...

No perderás la sublime

risa de tu encanto,

ni tu mirada

perderá la frescura

de la sonrisa de todas las mañanas;

no perderás tampoco

el aliento de la dicha enamorada

sumada a tu talento

de mujer ardiente, apasionada;

no perderás de tus manos

la tibieza del ser

amante, madre, esposa, hija;

no perderás jamás

tu alma pura

asomada en cada cálida palabra;

no perderás tampoco

tu frágil esencia de poetisa

entre el ruidoso mundo que te acosa.

 

No perderás nunca

tu presencia permanente

en la lucha de lo urgente,

porque siempre serás

delicada, tierna, sensible,

inteligente y fuerte,

canción de cuna...

brillo de luna...

rayito de sol...

MUJER.

Guillermo Aló  

 

SUBTE LÍNEA C

La primera vez que lo crucé en el subte me dijo:
"A las personas le gusta sentir".


Era alto de piel blanca y pelo muy corto. Tenía aspecto de marino.


Yo que soy para todo muy decidido y atrevido
me quedé sin poder contestarle.


Esa noche pensé en el sólo en él y cuándo volvería a cruzármelo.

 

Por varios días no lo vi, y todos esos días lo busqué.

Hasta que por fin en un kiosco de revistas cerca de plaza Constitución sentí al oído: "Expresa tus sentimientos".


Dijo llamarse Rodolfo y era fuerte como un antílope.



 


No quiso ni charlar en un café. Sólo quería estar a solas conmigo.


Llevarlo a mi departamento tan pronto me parecía una locura. Algo me hacía desconfiar. Pero a la vez me sentía seguro de mí, de poder manejar cualquier situación.


Rodolfo me amó como ningún hombre me amó, como ningún hombre ama a otro hombre.


Rodolfo era como yo me lo imaginé la primera
vez, salvaje y fuerte como un antílope.

Eugenio

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