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CARLOS DE LANÚS

CARLOS MACHADO

 

Un investigador profundo de temas de los que generalmente nadie habla o pocos hablan.

CONTACTO: karlos_585@hotmail.com

 

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Una "obra" deteriorada

Travesuras Vaticanas

Haz lo que yo digo, mas no lo que yo hago

La suma de todos los miedos

¿Verdad o consecuencia?

Opus Dei: ¿Secta cristiana o mafia santa?

Se acabó la fiesta

El tráfico de ADN

Explotación sexual infantil

Tráfico de órganos

Proyecto HAARP - Abortos S.A.

Morir con dignidad: la miseria humana al desnudo

Depredación minera en la Argentina

Niños de la calle en Latinoamérica

Nueva tecnología para nuevas guerras

Navidades y miserias

Abuso sexual a menores

Después de Sharon ¿qué?

Abuso sexual: de acusadores a acusados

Guerrilla en Paraguay

Un "10" devaluado

 

Carlos te invita a ver esta nota:

Allanaron prostíbulos en busca de menores

 

notas especiales:

ASALTO A LA CORDILLERA

El saqueo de las multinacionales mineras

 

DÉBIL ES LA CARNE

La Iglesia oculta: pedofilia, SIDA y algo más

 

UNA LUZ DEMASIADO OSCURA

Otra secta abusadora: Luz del Mundo

 

EL SILENCIO DE LOS INOCENTES

Maltrato infantil

 

y hay más notas de Carlos Machado en las entradas de "RazonEs de Ser" que recibimos dos o tres veces por semana.


Más basura bajo las alfombras

 

TRAVESURAS VATICANAS

 

    Todo el mundo sabe que una de las habilidades del Vaticano es el ocultamiento de la  información que le resulta incómoda o, cuando ésta asoma a la luz, el despliegue de todos sus recursos para intentar censurarla o “disolverla”, incluso sin reparar a veces en las presiones más extremas para que ello ocurra.

    La última tentativa en tal sentido se conoció a comienzos de este año, y consistió en el intento de boicotear la exhibición, en su momento, de la película británica “Dios te salve” (Conspiracy of silence, 2003), que aborda el tema del celibato sacerdotal y el silencio de la Iglesia en torno a la proliferación del SIDA dentro de la propia institución.     Cabe recordar que lo mismo se pretendió hacer con la más reciente “El Código Da Vinci”, estrenada a mediados de mayo último, cuando la furia que ya había generado anteriormente el libro original estalló nuevamente en el ámbito del Vaticano y especialmente del Opus Dei, por mostrar ese filme a esta secta religiosa –tal es su comportamiento- como una sombría organización que no vacila en recurrir al crimen para proteger sus intereses.

    En el caso de “Dios te salve”, esta película –escrita y dirigida por John Deery y cuyo guión fue premiado por la International Screenwriting Awards- emprende la difícil tarea de presentar temas tabú de la Iglesia sin sensacionalismo alguno, y termina confrontando al espectador con una realidad estadística de mucho peso: en los últimos 25 años, más de 100.000 sacerdotes han renunciado a su ministerio, y los seminarios se encuentran cada vez más desiertos, como señala un artículo de la revista mexicana “Proceso” firmado por Javier Betancourt en enero de este año.

    Luego de un prólogo en el que un sacerdote se atreve a denunciar, en un concilio del Vaticano, que en la Iglesia hay religiosos muriendo de SIDA y por ello es severamente reprimido por las autoridades eclesiásticas, la historia del filme, ubicada en la Irlanda católica de la actualidad, se desarrolla primero en uno de esos seminarios de tan poca vocación y mucha intolerancia. La imagen más impactante de la película es la que muestra las manos de aquel sacerdote con la leyenda pintada “La Iglesia muere de SIDA”, pegadas con desesperación al cristal de la limusina que lo lleva forzosamente al aeropuerto.

    Sean ellos homosexuales o heterosexuales, se sabe que la exigencia del celibato está asfixiando a muchos curas, como lo refleja con mucha asiduidad la prensa en relación a tantos escándalos de abuso sexual por parte de hombres de la Iglesia. El objetivo del filme es plantear la controversia, si bien el primer incidente ocurre en el ambiente del seminario –cargado de testosterona- donde algunos seminaristas practican deportes rudos y después planean con quién van a pasar la noche. Pronto, esa intriga salta los muros del seminario y se proyecta hacia la vida familiar y la sociedad de Irlanda.

    Uno de los protagonistas, sorprendido al salir de la habitación de un compañero, es injustamente expulsado del seminario por su muy autoritario rector. Al mismo tiempo, el sacerdote reprimido por la Curia por sus denuncias se suicida. Un reportero del diario local conecta los dos incidentes y decide sacar todo el asunto a la luz. En tanto, el grupo ultraconservador que rodea al obispo recurre a prácticas mafiosas tratando de evitar el escándalo cueste lo que cueste.

    Cualquier similitud de esta historia con partes de “El Código Da Vinci” es pura casualidad. De todas maneras, el Vaticano y su entorno ya nos están acostumbrando a que las casualidades... no existen.

 

El “calcio” y el Banco del Papa

 

    Poco antes de comenzar el reciente Campeonato Mundial de Fútbol había estallado en Italia el escándalo del “calcio”, el sonado caso de las malversaciones económicas con la compra-venta y el pase de jugadores del fútbol peninsular en el que se vieron involucrados varios equipos de primera línea e incluso el entrenador de la selección “azzurra”, Marcello Lippi, a quien se le concedió la gracia de viajar a Alemania al frente del equipo, que como se recuerda regresó campeón. No bien volvió a Italia, Lippi, pese al éxito alcanzado, renunció a su cargo en la selección.

    El manejo de fondos en negro provenientes de las negociaciones con futbolistas fue realizado por la firma “GEA World”, en la que actuaban Davide Lippi –hijo del director técnico- y Alessandro Moggi. Fuentes ligadas a la investigación que encabeza la Fiscalía de Nápoles, basándose en escuchas telefónicas que desataron más escándalo, señalaron a periodistas locales que buena parte de esos fondos, surgidos de la falsificación de balances y el reciclaje de dinero sucio, pudieron terminar en cuentas bancarias del Vaticano, especialmente en el Instituto de Obras Religiosas (IOR), más conocido como Banco Vaticano o “Banco del Papa”.

    La “GEA World” tiene sólidas conexiones con el mundo financiero italiano, ya que su mayor accionista, con el 32,4 por ciento del paquete, es Chiara Geronzi, hija del presidente de “Capitalia”, el grupo bancario más poderoso del país. Se sospecha que porcentajes en negro de transferencias de jugadores, que oscilaban entre el 5 y el 15 por ciento del total, fueron a parar a cuentas corrientes cifradas fuera de Italia, y los fiscales no descartan que algunas sean del IOR.

    Cabe recordar que esta institución financiera vaticana debió padecer no pocos sofocones ya a comienzos de la década de 1980, cuando era presidida por el oscuro obispo Paul Marcinkus y se relacionó entonces con la mafia a través de Michele Sindona, la Logia P-2 y el Banco Ambrosiano de Milán, entonces presidido por Roberto Calvi. Este Banco quebró fraudulentamente en 1982, y generó que el IOR tuviera prácticamente que vaciar sus arcas al tener que cubrir 240 millones de dólares perdidos por el Ambrosiano. A la vez, el banquero Roberto Calvi, que había huido, apareció colgado bajo un puente de Londres, extrañamente “suicidado” ya que se encontraron en los bolsillos de su chaqueta unos fajos de dinero y también algunos ladrillos. Todo un mensaje, ya que en francés la palabra “ladrillo” tiene cierta sinonimia con la palabra “ladrón”.

    Lo cierto es que al “Banco Vaticano” le costó bastante tiempo restablecerse de esa cuantiosa pérdida, ardua tarea que encabezó el extinto Papa Juan Pablo II, deshaciéndose del obispo Marcinkus y designando una comisión de banqueros, muchos de ellos españoles ligados al Opus Dei, para reacomodar nuevamente las finanzas del Vaticano.

    Parece ser que pasó el tiempo pero no las mañas en lo que respecta a los manejos financieros y la avidez recaudatoria de dinero del IOR, el “Banco del Papa”, a la luz del nuevo escándalo surgido por el fraude en el “calcio” y que lo roza muy de cerca.

    Bajo las rojas alfombras del Vaticano se oculta mucha basura. Cabe preguntarse con cuántas travesuras más nos sorprenderá este Estado, el más pequeño en tamaño pero uno de los más poderosos del mundo.

 

                                                                                                          Carlos Machado

                                                                                                    karlos_585@hotmail.com      

 


El Opus Dei recibe varios golpes

UNA “OBRA” DETERIORADA

  Gianmario Roveraro.

        Gianmario Roveraro

 

    Ultimamente, el Opus Dei (“Obra de Dios” en latín) ha estado recibiendo varios y duros golpes en seguidilla, que han dejado a esa imagen austera, seria y honesta que siempre quiso imponer a sus miembros, y a los crédulos extramuros, definitivamente en el terreno de la fábula. Los dolores de cabeza que le causaron a la “Obra” primero el libro y después la película “El Código Da Vinci” –a la que pretendió censurar sin éxito- resultaron una nimiedad al lado de lo que se fue sucediendo posteriormente. Veamos sólo tres ejemplos.

    Comenzaremos por la detención, en mayo último y en Coral Gables, en las afueras de Miami, del uruguayo Juan Peirano Basso, el único que permanecía prófugo de la familia de banqueros que integraba junto a sus hermanos José, Dante y Jorge, a su vez detenidos hace tiempo. Los Peirano Basso adquirieron una triste fama al involucrarse en turbios manejos que, además de provocar el derrumbe en 2002 de la plaza financiera uruguaya, dejaron un tendal de ahorristas estafados no sólo en su país sino también en Argentina y Paraguay, a través de sociedades anónimas fantasmas y en especial del Banco Velox que habían adquirido hace varios años en  Buenos Aires.

    La familia Peirano, que llegó a ser la de mayor fortuna en Uruguay, era considerada además la flor y nata del Opus Dei. Según indica Guillermo Wacksman en el semanario uruguayo “Brecha”, la estrepitosa caída de los Peirano tras los fraudes bancarios que se les imputan, estimados en 800 millones de dólares, significó para la “Obra” un desprestigio irreparable y causó graves dificultades financieras a muchas de sus instituciones, en especial las de índole educativa. Por otra parte Juan Peirano Basso, que ahora espera un juicio de extradición, no sólo pertenece al Opus Dei sino –quizás a causa de los delirios de grandeza que ataca a sus miembros más destacados- también es “caballero” de la Soberana Orden de Malta, una institución creada en épocas de las cruzadas y ultraconservadora al igual que la “Obra”, además de tener veleidades de “Estado”, aunque no es mucho lo que se conoce sobre su real cometido, salvo el hecho de que reparte condecoraciones entre altos funcionarios, banqueros y otras personalidades con cierto predicamento en el mundo. Sean honestos o no; eso es al margen. 

Narcolimosnas 

    En febrero último comenzó a circular en Colombia el libro “El confidente de la mafia se confiesa”. Su autor es Gustavo Salazar, un polémico abogado defensor de capos mafiosos y del narcotráfico, quien revela, entre otros temas, la forma en que el dinero de los carteles de la droga fluyó hacia diferentes sectores de la sociedad colombiana en las últimas dos décadas, y cómo los carteles de la droga de Medellín y de Cali donaron millones de dólares a altos prelados colombianos, con lo cual éstos lograron acceder a altos cargos en el Vaticano.

    Según Salazar –y esta parte del libro le generó al Opus Dei tantas cefaleas como “El Código Da Vinci”- dos de los beneficiados con ese flujo de dinero mafioso son el cardenal Alfonso López Trujillo y monseñor Pedro Rubiano, ambos ligados a la “Obra”. El primero, destacado actualmente en el Vaticano, es miembro de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe, para la Causa de los Santos, para los Obispos y para la Evangelización de los Pueblos. Además, preside el Consejo para la Familia y es un prelado muy cercano al actual Papa Benedicto XVI, otro opusdeísta, e incluso su nombre fue uno de los barajados en un principio para suceder al fallecido Juan Pablo II, quien también fuera sostenido a rajatabla por la organización. Por su parte monseñor Rubiano es el Arzobispo de Bogotá y Cardenal Primado de Colombia, tras presidir por varios años el Obispado de Cali.

    En declaraciones a medios locales, que generaron un lógico revuelo, el abogado Salazar afirmó que puede jurar ante un fiscal que la mafia les dio plata a esos dos altos jerarcas de la Iglesia. Según Salazar, ambos recibieron mucho dinero cuando eran obispos de las ciudades de Medellín y Cali, agregando: “Eran tiempos en que la plata rodaba y ambos hombres de la Iglesia salieron beneficiados, y en esa época recibir plata de los narcos no era delito o no era pecado”.

    Sobre López Trujillo, Salazar señaló que “va a tener que decir si es verdad o no que en el Club Medellín y en el Club Unión se reunió varias veces con el capo Gustavo Gaviria y con (el extinto jefe del cartel de Medellín) Pablo Escobar”. Ese dinero, sostiene el autor del libro, habría sido enviado al Vaticano, aprovechando la colecta anual de dineros para el Papa. Agregó Salazar que “López Trujillo salía del palacio arzobispal en su famosa limusina y se reunía a almorzar o a cenar con estos mafiosos, quienes le besaban el anillo y le entregaban varias veces dinero, una de ellas un maletín con 150.000 dólares, según me dijo muchas veces Otoniel ‘Otto’ González, lugarteniente de Pablo Escobar”.

    Respecto de monseñor Rubiano, el abogado afirma que “recibió aportes del cartel de Cali cuando oficiaba de obispo de esa ciudad, por intermedio del abogado Vladimir Mosquera, en nombre del capo Elmer ‘Pacho’ Herrera”.

    Si bien el Opus Dei y su hoy definitiva sucursal como es el Vaticano pondrán ante estas acusaciones el grito en el cielo, no puede resultar extraño que este caso de las “narcolimosnas” haya ocurrido cuando, como es ya de público conocimiento, en Colombia los carteles de la droga pudieron comprar en su momento a varios funcionarios, entre policías, jueces, alcaldes, gobernadores y hasta un candidato presidencial.     

Agua sucia bajo los puentes 

    Otro golpe que muy a pesar suyo acusó el Opus Dei ocurrió recientemente, al encontrarse el cadáver del financista italiano Gianmario Roveraro, quien había desaparecido a comienzos de julio tras un presunto secuestro. El motivo habría sido un fraudulento negocio inmobiliario de más de dos millones de euros que debía producir, en primera instancia, beneficios por 10 millones, y al cual Roveraro aparentemente decidió renunciar o, como sospechan otros, encarar por su propia cuenta, sin “socios”,  lo que habría causado la ira de sus cómplices. Lo extraño es que Roveraro, dos días después de desaparecer, se comunicó con su esposa aparentemente desde Austria, pidiéndole que le transfiriera un millón de euros a una cuenta en Suiza. La mujer, que entró en sospechas, consultó el tema con su abogado, ambos decidieron hablar con la policía pensando en un secuestro extorsivo y la fiscalía, finalmente, decidió bloquear los bienes del matrimonio.

    Cabe recordar que Roveraro no carecía, en realidad, de antecedentes como estafador. Se había visto envuelto, hace algunos años, en uno de los mayores escándalos financieros de Europa: la quiebra de la empresa alimenticia Parmalat, que dejó un déficit de 14 millones de euros. La fiscalía de Parma, ciudad sede de la empresa, había acusado entonces a Roveraro de integrar una “asociación de malhechores con fines de bancarrota fraudulenta”.

    El caso es que el  financista asesinado desapareció la noche en que volvía a su casa, en Milán, luego de haber concurrido a una reunión del Opus Dei, del que era miembro supernumerario. Su cadáver apareció prolijamente trozado y metido en un saco, semidescompuesto gracias a los 40 grados de temperatura del verano europeo, bajo un puente a 30 kilómetros de Parma. Cuestiones que hacen pensar por lo menos en algunos símbolos o coincidencias. Si bien Roveraro residía en Milán su cadáver aparece cerca de Parma, ciudad que vio nacer, crecer y derrumbarse –gracias al financista, entre otros- a la empresa Parmalat. El saco que contenía los restos estaba ubicado debajo de un puente. También debajo de un puente, pero en este caso colgado, fue hallado en 1982 Roberto Calvi, quien fuera presidente del quebrado Banco Ambrosiano de Milán, vinculado entonces en operaciones financieras –la mayoría no muy claras- con el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), más conocido como “Banco Vaticano” o “Banco del Papa”. Esta entidad sufrió una gran pérdida de dinero al tener que cubrir los dólares evaporados del Ambrosiano, y la lucha para salvarla hizo transpirar bastante al entonces Papa Juan Pablo II y a sus amigos del Opus Dei. 

    Ambas muertes, la de Calvi en 1982 y la reciente de Roveraro, más las circunstancias en que fueron hallados sus cuerpos, reflejan sin duda un mensaje mafioso. Al mismo tiempo no dejan de resonar algo extrañas las palabras del portavoz del Opus Dei en Roma, Giuseppe Corigliano, al referirse a la muerte de Roveraro, cuando señaló: “Gianmario en este momento no sufre más, y estamos seguros de que ha recibido su premio”.                             

    ¿Premios o castigos?. Todo es posible ya sea que a la “Obra” le hagan ganar dinero... o se lo birlen.      

                                                                                                           Carlos Machado

                                                                                                    karlos_585@hotmail.com    


 

Delitos sin límites

 OTRO RUBRO MAFIOSO: EL TRÁFICO DE ADN

     El 23 de abril de 1997, en la Clínica del niño de Mar del Plata, nació Rocío Cigarreta. La beba pesaba muy poco y los médicos ordenaron a las enfermeras que la llevaran a una incubadora. Pero tres días después, la nena falleció. Tres meses después, el matrimonio Cigarreta recibió un llamado anónimo. El mensaje decía: “La tumba a la que le están llevando flores no es la de su hija”. A partir de allí, comenzó una batalla judicial que aún no ha cesado. Se hicieron pruebas de ADN sobre el bebé que había sido sepultado y los estudios le dieron la razón a aquel llamado. De inmediato se puso bajo sospecha a los médicos, se llegó a mencionar una banda dedicada al tráfico de bebés y hasta se vinculó a una diputada nacional. En febrero del 2005, un nuevo estudio de ADN determinó que la beba muerta no fue cambiada y es Rocío Cigarreta, la verdadera hija del matrimonio que lleva buscándola todos estos años. Los padres nunca creyeron en este último estudio, considerado “sospechoso” por sus abogados, y dijeron que impugnarían el resultado. La madre de Rocío afirmó: “Con todo lo que hemos pasado ya no creemos más en nadie”, y aseguró que pediría una entrevista con el presidente Néstor Kirchner –que no se habría concretado hasta el momento- para solicitarle que la Nación financie un nuevo estudio en el exterior.

    Desde que se produjo aquel llamado anónimo, el caso Cigarreta no dejó de engrosar expedientes y de pasar por distintos despachos judiciales, y en ningún momento la causa estuvo exenta de marchas y contramarchas, hasta que el juez Ricardo Favarotto la cerró, en diciembre de 1998, por considerarla “agotada”. Sin embargo, menos de un año después el entonces fiscal de la Cámara porteña Norberto Quantín, que investigaba el tráfico de bebés en el país y había recibido una carta sin remitente que vinculaba a una ex diputada y a una ex funcionaria de Medio Ambiente, ordenó reabrirla.

    Esta nueva investigación derivó en que el caso Cigarreta fuera trasladado al despacho del juez Pedro Hooft, quien junto con la causa recibió aquella carta en la que se denunciaba la participación de una hermana de la entonces diputada nacional menemista Norma Godoy. Con esos datos y utilizando un sistema de rastreo de llamadas se pudo establecer que el día del nacimiento de Rocío Cigarreta se había producido una triangulación de comunicaciones entre una fundación que presidía la diputada Godoy, su hermana –residente en la provincia de Misiones- y la Clínica del Niño de Mar del Plata. De todas maneras, finalmente no alcanzaron a reunirse pruebas concretas contra ellas, pese a existir cada vez más fundadas versiones respecto de que aquella provincia mesopotámica es uno de los principales focos de tráfico de bebés.

    Un resultado cien por ciento argentino cuando de la Justicia se trata, y más cuando hay mascarones políticos involucrados y protegidos.

    Cabe recordar que la diputada Godoy protagonizó hace unos años un hecho bochornoso en momentos en que un equipo del programa periodístico “Punto Doc”, que se emitía por Canal 2, pretendía entrevistarla respecto del tema que la involucraba. Fue cuando, imponiendo su obesa figura y emitiendo los más ordinarios epítetos, dijo a los cronistas que merecían “ser barridos a escopetazos”, conceptos e imágenes que pudieron ser apreciados en el citado programa.

 Magia de las mafias: de norte a sur

     El anterior es sólo un ejemplo de un delito que aparece como nuevo en el esquema de los delitos mafiosos, que parecen no tener límites: la falsificación de ADN.

    Otros casos que pudieron conocerse sucedieron en la provincia de Tierra del Fuego, como el de Alba Torres, quien sostiene que su hijo recién nacido le fue robado el 2 de noviembre de 1993 en Río Grande para darlo en adopción a Lorena G., una joven oriunda de San Martín de las Escobas que por aquella época estudiaba medicina en Rosario. Poco después llegó a saberse que Lorena, quien se hizo pasar por la madre biológica del niño, lo vendió a un matrimonio español  radicado en Sevilla, compuesto por el torero Angel Peralta Pineda y Encarnación Rizzo Hurtado.  Alba inició la acción legal, y al poco tiempo se realizó el estudio de ADN cotejando la sangre de ella, del niño y de Lorena, que finalmente fue desfavorable al reclamo. A través de su abogado, Alba pidió la nulidad de ese estudio por considerarlo fraudulento y armado de acuerdo a los intereses de la pareja española, que adujo haber adoptado el bebé a Lorena por vía legal. El abogado de Alba, Gonzalo Miño, explicó a la Justicia las irregularidades con que se efectuó dicho examen, por ejemplo: no se permitió la presencia de un perito de parte representando a Alba Torres; se notificó la realización del estudio sólo dos días antes, evitando así la posibilidad de que la demandante o alguien en su nombre viajara a presenciarlo; y peor aún, hay indicios de la falsificación del mismo, sobre todo teniendo en cuenta la sugestiva diferencia de fechas de las extracciones de sangre a cotejar.

    Ocurre que a Lorena, quien dice ser la madre biológica, se le extrajo sangre el 31 de julio de 2002 y al niño el 6 de septiembre, más de un  mes después. Según el abogado Miño, “evaluando que todo parece apuntado a realizar esa medida sin darnos posibilidad de controlarla y que se obtuvo la sangre del chico mucho después que la de Lorena, podemos sospechar que se obtuvo el código genético de ella y, en función de eso, se buscó un patrón similar para fraguar el resultado del examen, tal vez con la sangre de otro niño. ¿Qué seguridad tenemos de que la sangre analizada sea la del chico?”.

    Por otra parte una diputada de esa provincia austral, Fabiana Ríos, fue testigo ocular del embarazo de Alba Torres, e incluso cuando trabajaba en esa época como farmacéutica de la obra social provincial vio varias recetas relativas a dicho embarazo. Precisamente se sospecha de la existencia de toda una organización en Tierra del Fuego dedicada al tráfico de niños, que al igual que ciertos “hogares” dedicados en distintos puntos del país supuestamente a la crianza y cuidado de ellos, estarían conectados con organizaciones similares de Europa. Y a este infame negocio no serían ajenos, justamente, algunos funcionarios de Acción Social.

    Por ejemplo, otro caso en esa provincia fue el sucedido en 1992 a Beatriz Rolón, quien durante su embarazo había acudido a ese ministerio para pedir asistencia alimentaria ya que no tenía trabajo ni dinero, y reveló que en ese mismo lugar la contactaron con un matrimonio que iba a ayudarla “desinteresadamente” hasta que naciera su bebé, que finalmente fue una niña. Beatriz ya tenía un chico de cuatro años, y cuando se internó para el parto este “desinteresado” matrimonio quedó al cuidado del mismo. Luego de nacida la nena, entre amenazas de entregar al niño a un juez de menores y aprovechando el estado de sopor de Beatriz por el reciente parto y la medicación, le hicieron firmar un papel por el cual entregaba “en adopción” a la bebé recién nacida. Dicho papel tenía fecha del 14 de octubre de 1992, y la bebé había nacido sólo un día antes, lo que induce a pensar que esa documentación ya estaba preparada.

    Con escasa instrucción y sin asistencia legal, Beatriz Rolón llegó a un diario local con su caso recién un año después. Había hecho la denuncia de secuestro de su bebé al mes de nacida, pero fue desestimada por ese documento que había firmado dándola “en adopción”. Le asignaron un abogado que jamás hizo reclamo alguno. Para cuando llegó con su caso a los medios ya había pasado el año que tiene de plazo para arrepentirse y desestimar la adopción. Varios periodistas de Tierra del Fuego opinan que mucha gente que acudió a buscar ayuda a Acción Social puede haber pasado por situaciones similares, en cuanto desde esa misma oficina pública se hacían los “enlaces”.

 Los ADN ya no son infalibles

     Que los análisis de ADN ya perdieron su tan mentada infalibilidad de hace algunos años lo demuestran opiniones como la del presidente de la Sociedad Latinoamericana de Genética Forense (SLAGF) –con sede en Miami-, el bioquímico argentino Gustavo Penacino, quien ha señalado que “desde sus inicios los estudios de ADN estuvieron rodeados de un aura de infalibilidad que no estaba de acuerdo con la condición humana de quienes realizaban esos estudios, situación que se mantiene aún hoy en los estrados judiciales. Debido al gran potencial individualizador y a la facilidad con la cual lo resultados pueden ser alterados por falta de cuidado o inescrupulosidad, deben extremarse las precauciones en la cadena de custodia de las muestras y en su procesamiento dentro del laboratorio”.

    El Dr. Penacino aludía intrínsecamente al caso del asesinato de María Marta García Belsunce, que aún –pese al manto de silencio que cubre al hecho- continúa generando escándalos. Uno de ellos se suscitó a mediados de 2003 cuando el fiscal que investiga el caso, Diego Molina Pico, sospechando que existía un plan de los familiares y amigos de la víctima para manipular o adulterar los estudios genéticos, le pidió al Juez de Garantías de San Isidro, Diego Barroetaveña, que ordenara allanar la Fundación Favaloro, donde los involucrados –que son aportantes de donaciones a esa entidad- se realizaron exámenes privados de ADN. El planteo del fiscal Molina Pico fue rechazado 24 horas después de presentado por el juez Barroetaveña, con quien el fiscal mantiene un enfrentamiento surgido de la orientación de las pistas en el expediente. Para Molina Pico, el objetivo de la presunta adulteración era lograr que el ADN de los sospechosos nunca coincidiera con los de las manchas de sangre halladas en el lugar del crimen.

    Para sostener su pedido de allanamiento de la Fundación Favaloro, el fiscal se basó en dos escuchas telefónicas, la primera entre uno de los involucrados y un abogado defensor, y la segunda entre el mismo involucrado y el médico genetista Eduardo Raimondi, director de la Fundación Favaloro y a la vez perito de parte de los García Belsunce. Las casualidades no existen.

    ¿Y cómo podría lograrse esta adulteración?. Aquí van algunas formas de hacerlo, válidas tanto para el caso García Belsunce como para los “mágicos” cambios de ADN utilizados por las mafias del tráfico de bebés: primero, conociendo los códigos genéticos de las personas en estudio antes de que lo haga la Justicia; segundo, teniendo acceso a los resultados de las muestras tomadas; tercero, guiando o modificando los resultados de las muestras.

    Cabe destacar que, al margen de la idoneidad del Dr. Gustavo Penacino en la materia y la validez de sus opiniones, aquí vertidas, la entidad que preside –que se proclama dispuesta a recibir denuncias de quienes se sospechan perjudicados por irregularidades en estudios de ADN- en los hechos no aporta demasiados resultados. Además, ésto como dato al margen sin querer convertir en sospechoso, por ahora, al citado profesional, se sabe que el Dr. Penacino es amigo de Daniel Corach, hijo el ex ministro del Interior en la década menemista, y precisamente Corach fue quien efectuó los estudios de ADN en los casos de Alba Torres y de Alfredo Yabrán.

    Existen opiniones de personas perjudicadas que dan a entender que la Sociedad Latinoamericana de Genética Forense “quiere mantener su imagen y nunca se va a descubrir nada”. Incluso hay quienes se han realizado más de diez análisis de ADN, además de contramuestras, en diferentes laboratorios, con el objeto de cotejar si los resultados coinciden o no. Finalmente sólo se obtuvo esta conclusiión: “Todos los laboratorios están conectados, y la política es que si uno comete un error el otro lo debe ocultar”. Cristina Ortizá, la madre de Rocío Cigarreta, fue una de las que denunció las irregularidades ante aquella entidad, lo cual le resultó contraproducente: lo único que obtuvo es que se ocultara más el caso.

    Ya sea de parte de errados o interesados fallos judiciales, o de la actual falta de garantías en muchos estudios genéticos, lo cierto es que hoy en día la adulteración y el tráfico de ADN se ha convertido en otro “negocio” delictivo. Gracias a esas fallas que no parecen contar todavía con soluciones, o al menos con controles efectivos que permitan subsanarlas, las mafias del tráfico de niños, de los crímenes irresueltos y de las muertes dudosas sonríen y celebran, en la dulce espera de que, por el momento, nada los detendrá.

 

                                                                                                      Carlos Machado

                                                                                               karlos_585@hotmail.com

 


 

Plan terrorista: algo huele mal

 

¿VERDAD O CONSECUENCIA?

 

    El descubrimiento del fabuloso plan terrorista en estos últimos días por parte de los servicios de inteligencia británicos, según los cuales iban a ser detonados sobre el océano más de diez aviones de línea en vuelo hacia Estados Unidos, deja cierto margen para la duda.

    Por un lado, es cierto que de haberse podido concretar dicho plan, el estrago hubiera sido enorme al alcanzar la cifra de más de cinco mil víctimas, casi el doble de las que ocasionara la voladura de las Torres Gemelas en Nueva York. Pero por otra parte, las dudas se originan en la imperiosa necesidad de la administración Bush -que ve con alarma la caída a pique de la adhesión ciudadana y de varios políticos, tanto opositores como de su propio partido, respecto de las desastrosas consecuencias de la guerra en Irak- de contar con nuevas y fantasmagóricas excusas para mantener actualizado en esas mentes el “peligro del terrorismo islámico”.

    No deja de resultar extraño que los espías occidentales hayan esperado a actuar justo ahora, cuando reconocen que tenían detectados a los presuntos terroristas detenidos desde hace al menos seis meses. Algo que, cabe recordar, trae aparejadas otras dudas sobre las posibilidades de que puedan haberse detectado a tiempo –y no se hizo o se “dejó hacer”- los atentados a las Torres Gemelas y al Pentágono, como también su real autoría. Lo cual remite a décadas atrás en el tiempo, respecto del ataque japonés a Pearl Harbor, considerándose cada vez más un imposible el no haber sido prevista la inminente llegada de toda una flota y de varias escuadras de aviones al puerto estadounidense en Hawaii. Hechos todos éstos que ya parecen constituir toda una tradición norteamericana.

    Además, el descubrimiento del citado plan terrorista aparece en momentos en que recrudecía el combate entre los israelíes y los militantes de Hezbollah asentados en el Líbano y cuando –por fin dentro de su inoperancia- la Organización de las Naciones Unidas decidió decretar un alto el fuego, claro que también bajo otra tradición: ponerle fecha y hora mientras las fuerzas atacantes aprovechaban para intentar la conquista de más territorio libanés, y concretamente llegar hasta el río Litani. Un tesoro nada desdeñable si tenemos en cuenta que hoy comienzan a desatarse guerras por el agua.

    Estados Unidos y sus principales aliados –Gran Bretaña e Israel- necesitan como se dijo mantener viva la llama del “peligro terrorista”, porque no sólo se les está viniendo encima mucha oposición en sus propios riñones de poder, además de la población. Pero también están pendientes otros factores irritativos para sus intereses.

    Por un lado está Irán y su plan nuclear aparte de su frecuente discurso de que “Israel debe desaparecer de la faz de la Tierra”; por otro la desastrosa presencia norteamericana y británica en Irak, convertido a esta altura en un segundo Vietnam; y está insinuándose un tercer factor no menos preocupante: el reagrupamiento en Afganistán de las milicias talibanes, que ya están llevando a cabo varios ataques contra las autoridades “colocadas” en el país y contra los militares norteamericanos allí destacados, además de volver a arrasar las plantaciones de trigo con las de amapola, habida cuenta del ancestral negocio del tráfico de opio por parte de los talibanes.

    En definitiva, este presunto plan terrorista de la voladura de aviones con explosivos líquidos descubierto por la inteligencia británica deja abierto, por supuesto, el beneficio de la duda. Está claro que puede ser real y que, como se señaló, de concretarse hubiera generado resultados catastróficos. Pero también es cierto que su aparición pudo haber resultado muy conveniente como consecuencia de los factores antes mencionados, muy preocupantes para Estados Unidos y sus aliados y a los que también se suma la avidez por poner el pie en Medio Oriente, “disciplinar” a los países que lo componen y apropiarse de las riquezas petroleras, acuíferas y de otra índole con que puedan seguir llenando sus arcas.

    Lo cual les llevará cierto tiempo hasta que –eventualmente saciados- comiencen a mirar, por ejemplo, hacia África y América Latina.

                                

                                                                                                            Carlos Machado

                                                                                                    karlos_585@hotmail.com

 


 

Irán: ¿un objetivo inminente?

LA SUMA DE TODOS LOS MIEDOS 

 

    El nuevo conflicto que estalló en Medio Oriente con la invasión israelí al Líbano para atacar en su tierra al movimiento islámico Hezbollah, está jugando a favor de que Estados Unidos encuentre a su vez el pretexto definitivo para lanzar, en el mediano plazo, acciones militares contra Irán. Abona esta teoría, y además la fomenta, el consenso existente entre la clase política norteamericana, en el sentido de que las últimas hostilidades de Hezbollah forman parte de una ofensiva más amplia de los iraníes en la región contra los intereses de Washington. Especialmente los neoconservadores insisten en que el ataque lanzado por el grupo islámico el pasado 12 de julio en la frontera con Israel, en el que murieron ocho soldados y fueron secuestrados otros dos, contó con el aval de Irán y también con su apoyo efectivo.

    Esta idea fue además reproducida en los medios más importantes y otros sectores políticos, incluyendo a los liberales dentro del opositor Partido Demócrata. Por ejemplo Gregory Gause, profesor de política en Medio Oriente de la Universidad de Vermont, en una entrevista de la agencia IPS señaló: “Según mi lectura, éste es el comienzo de un proceso muy similar al del período que hubo entre los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y la guerra en Irak. Los neoconservadores guiaron entonces la formación de opinión, pero luego hubo un consenso en la clase política de que la guerra en Irak era algo necesario para rehacer a Medio Oriente y prevenir así más atentados. Creo que es muy probable que se forme un consenso similar en los próximos meses sobre la necesidad de atacar a Irán”.

    Los “halcones” estadounidenses insisten además en que Irán apoya a las milicias chiítas que luchan en la resistencia contra la ocupación norteamericana en Irak, con una frecuencia tan alarmante de atentados que el país está siendo arrastrado al borde de una guerra civil, y lo responsabilizan también de otros males, como el de promover la inestabilidad política en Medio Oriente y el aumento de los precios internacionales del petróleo. A la vez, especulan con que Irán promovió los ataques de Hezbollah con el objeto de distraer la atención mundial sobre su programa de desarrollo nuclear, algo que a Estados Unidos lo tiene hace meses con los nervios de punta. En suma, el gobierno de George Bush está haciendo lo mismo que con el ex presidente iraquí Saddam Hussein, o sea presentar ahora a Irán como el principal obstáculo que impide la democratización y modernización de Medio Oriente.

    Por su parte, Israel está violando las leyes sobre control de armas de Estados Unidos al utilizar, para atacar al Lïbano, aviones, helicópteros y misiles fabricados en el país del Norte. Algo frente a lo cual obviamente Bush y compañía miran para otro lado, en tanto son, además de proveedores, los aliados fundamentales de los israelíes en su moderna cruzada contra el Islam. Ahora bien, cabe observar por otra parte que Israel nunca ha permanecido tan silencioso respecto de Irán y su estrategia nuclear como en los últimos tres meses, cuando arreció la presión de las potencias occidentales en ese sentido. ¿El motivo de ese silencio?. Simplemente por saber los israelíes que, en caso de una escalada bélica de Irán, ellos están primeros en la línea de fuego.

    Es que, como dicen las abuelitas, el miedo no es tonto.

 

                                                                                                     Carlos Machado

                                                                                               karlos_585@hotmail.com

 


 

El celibato: lo antinatural que se impone como natural

 

HAZ LO QUE YO DIGO, MAS NO LO QUE YO HAGO

 

     El caso del sacerdote Delfor Brizuela –quien en la provincia argentina de La Rioja confesó a sus feligreses que amaba a una mujer y que renunciaría al sacerdocio- volvió a poner sobre el tapete uno de los temas que la Iglesia Católica se empeña en ignorar y, a la vez, en tratar de evitar que se hable del mismo: el celibato.

    Conviene aclarar que éste fue impuesto a rajatabla por el Vaticano, no por Dios ni por Jesús, y como contrapartida y reacción frente a algo tan antinatural, de vez en cuando aparecen curas valientes que se rebelan, tal los casos del sacerdote Brizuela o del ex obispo, también argentino, Jerónimo Podestá, casado y excomulgado por la Iglesia desde fines de la década de 1960.

    ¿O acaso no fue Dios quien dijo “no es bueno que el hombre esté sólo”?. Y ésto aparece en la propia Biblia, algo que, según parece, a la Iglesia se le escapó borrar de las Escrituras. ¿O no fue Jesús quien tuvo amores con María Magdalena?. Y esto no es para asustarse, persignarse ni rasgarse las vestiduras. Jesús era un hombre. Para eso, se dice, vino a vivir entre nosotros. Como un hombre. Y como tal debió pasar por todos los sentimientos, sufrimientos, alegrías y necesidades de un hombre.

    De allí que al Vaticano le sobrevino tanto sobresalto y furia cuando apareció el libro “El Código Da Vinci”, y más aún cuando se aproximaba el estreno de la película homónima, a la que intentaron detener, cortar partes o censurar como sea. Simplemente porque reconoce el hecho de que Jesús tuvo una compañera. Y quizás descendencia con ella, cosa que habrá que estudiar un poco más pero que, obviamente, no es un imposible.

    Solamente la Iglesia impuso el celibato, en un Concilio del siglo XVI. Hoy en día quizás le hubiera resultado imposible hacerlo, pero en aquellas épocas dominaba todo gracias a la ignorancia, la falta de instrucción y también gracias a la “Santa” Inquisición. Lo que no impidió que hubiera a lo largo de la Historia cientos de Papas, Cardenales y curas que se dieron una vida de lo mejor obviando varios pecados capitales, entre acumulación de riquezas, grandes comilonas y buena bebida y sin desdeñar para nada tratos más que íntimos con señoras, señoritas y niñas. Baste un solo ejemplo: el Papa Alejandro VI era un Borgia, padre de niños tan poco candorosos como César y Lucrecia Borgia, y tuvo además algunos hijos sueltos por ahí con algunas damitas romanas, incluida una sobrina suya. Y atención que ésto no deja de suceder en la actualidad, pero con más discreción, claro.

    Algunos piensan o alimentan la esperanza de que el celibato, en estos tiempos modernos, no tardará en ser desterrado por la Iglesia y que los sacerdotes –como los pastores de otras confesiones cristianas- podrán casarse. Lamentablemente nada de ello ocurrirá mientras el Vaticano esté comandado por Papas y Cardenales ultraconservadores y recalcitrantes que no dispondrán de ningún cambio en las directrices y el rumbo católico, como sucedió con Juan Pablo II -después de que tuviera que ser liquidado su antecesor, Juan Pablo I, porque amenazaba precisamente con importantes cambios- y sucede actualmente con el actual, Benedicto XVI. Ambos, miembros del Opus Dei, la nefasta organización secretista y sectaria creada por el “santo express” José María Escrivá de Balaguer, quien sufría, además de algunas alucinaciones y delirios de grandeza, de una notoria represión sexual. Organización que logró, paso a paso y en poco tiempo, colocar en el Vaticano a cada vez más de sus miembros y llegar a dominarlo totalmente, como está ocurriendo.

    Algunos señalan que el celibato obedece a motivos económicos de la Iglesia. Y tal vez tengan razón. Esta institución, la más rica del mundo, siempre ha tenido como objetivo principal la conquista –como hace siglos atrás en que el Papa enviaba tropas a diestra y siniestra- y la recaudación continua de riquezas. Desde las que obtiene simplemente por la remisión de las limosnas de los fieles desde todas partes del mundo hasta las más complicadas y entretejidas maniobras financieras a través del Banco Vaticano, salvado por Juan Pablo II y el Opus Dei luego de que pasara por varios sobresaltos y una cuantiosa pérdida de dinero en los años ’80, fruto de algunos malos manejos y oscuras relaciones que tenía en ese entonces, incluso con la mafia.

    Por ello, ¿cómo van a permitir que los curas se casen si las mujeres son un peligro para la recaudación?. Que sigan solteros y envíen todas las moneditas religiosamente. En todo caso que hagan de las suyas “por detrás de la sacristía”, no hay problema. Que conquisten a alguna que va a confesarse, que se consigan a una que otra noviecita e incluso algo más aberrante: que se “entretengan” con los infantes que van a catecismo o tienen la desgracia de alojarse en algunos colegios o institutos católicos, tema éste que surge cada vez con más preocupante frecuencia, aunque no inquieta tanto a las autoridades eclesiásticas, que sí se preocupan en cambio por ocultar los hechos o, cuando éstos salen a la luz, por proteger y enviar a otra parte a quienes los comenten, donde por supuesto podrán seguir haciendo lo mismo.

    Esto es, en suma, el celibato y todo o parte de lo que acarrea y provoca entre los sacerdotes. Otra aberración que sugiere más aberraciones. El Vaticano lo sabe bien, pero hay que mantener la doctrina. Es más conveniente.

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                                                                                             Carlos Machado

                                                                                     karlos_585@hotmail.com

 


 

Volvimos a la “normalidad”

 

SE ACABÓ LA FIESTA

 

    “Siamo fuori”, “out”, “kaput”. Dígase en el idioma que quiera. Sí, quedamos fuera del Mundial. Se acabó la fiesta, y como dice el Nano Serrat, “vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a sus riquezas y el señor cura a sus misas”. Una de las lacras del periodismo como lo son los comentaristas de fútbol, eternos veletas sanateros que dicen, se desdicen y se contradicen a diario en sus sesudas opiniones, y que en el caso de la selección argentina siempre quisieron echar a José Pekerman de la dirección técnica –en especial los chupamedias de Maradona- y luego, tras el 6 a 0 frente a Serbia y Montenegro y hasta llegar a cuartos de final llamaban a la selección “el equipo de José”, ahora, tras una derrota más que honrosa enarbolan sus hachas para volver a echar a Pekerman, descuartizar a Crespo, etc., y calzarse ellos el buzo de técnico para discurrir qué es lo que se debió hacer y qué no.

    Pero otras lacras mucho peores vuelven a asomar sus fauces. Las mismas que estuvieron protegidas y disimuladas por la euforia mundialista. Y ahora a agarrarse, porque el circo tan esperado por el gobierno, que deseaba que hubiera podido seguir al menos hasta una final protagonizada por la Argentina, ya fue, ya no está más. Ya no dará más tiempo al pingüinaje para que pasaran desapercibidas esas otras lacras como la tremenda inseguridad, la pobreza, la marginalidad, la corruptela y los tejes-manejes con fondos públicos que apuntan hacia una única dirección de aquí a dentro de un año: la reelección “K”, sea “pingüino o pingüina” (presidente dixit). En definitiva, volvimos a la “normalidad”. Esta normalidad tan argentina que tanto viene sofocando a los argentinos.

    Prosigue el gobierno con sus recorridas por los “shoppings”, saliendo de compras por provincias y municipios –los que después se encargarán a su vez de hacer su propia salida de shopping- para adquirir apoyos, adhesiones y conciencias en feudos tan proclives a no tenerlas. El pingüinaje, en tanto, ya lanzó oficialmente su nuevo juguete, el “Compromiso K”, en la Capital Federal. Mientras Argentina y Alemania velaban sus armas para su encuentro por cuartos de final, en Parque Norte pasaron, sin pena ni gloria -más que la efímera que le brindó el canal oficial-, los insípidos y aburridos discursos del devaluado Rasputín presidencial, de la hermana presidencial y del cajero presidencial. Con lo de siempre: contarles a los asistentes el mismo aburrido cuento. Que “hicimos” ésto, aquello y lo otro, como si fueran grandes logros, por ejemplo, haber creado más asistencialismo, otorgado más “planes Trabajar” y seguir incluyendo a éstos como medida para bajar el desempleo. Del hambre y la inseguridad ni palabra, más que el reconocimiento de que “existen todavía indigentes”, frase asumida estoicamente por Alberto Fernández.

    Sí, volvimos a la normalidad. El presidente pasa otro fin de semana “para descansar” en su reducto patagónico. En realidad para cumplir con el habitual chequeo y tratamiento a cargo de su oncólogo personal, antes del viaje a Venezuela para seguir reafirmando acuerdos o anudando otros con su pintoresco amigo bolivariano.

    Para la gran mayoría de los argentinos, se acabó la fiesta. Vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a sus riquezas, el señor cura a sus misas... y nosotros a nuestras miserias. Las mismas para las que por ahora no se vislumbra solución alguna. Ni voluntad política –sea de parte del gobierno o de la inexistente oposición- para encontrarla.

                                                                                                          Carlos Machado

                                                                                                  karlos_585@hotmail.com

 


 

Un misterio guardado bajo siete llaves

 

OPUS DEI: ¿SECTA CRISTIANA O MAFIA SANTA?

 

    Al ser humano siempre le han fascinado los misterios, de los que hay miles sin resolver, y uno de ellos es el que envuelve a las organizaciones secretas. Muchos sienten la atracción de escudriñar dentro de ellas, saber de qué se ocupan, quiénes son sus miembros, etc. Esa curiosidad ha recaído, por ejemplo, en el Opus Dei  (“Obra de Dios” en latín), una de las más impenetrables de la era moderna.  Investigadores que viajaron a España, cuna de la “Obra”, para estudiar y tratar de entender a este grupo, afirman que hay tres áreas para analizar su poder, a juicio de los analistas consultados: su influjo en el Vaticano, su influencia en los círculos políticos y empresariales, y la relación con sus miembros.

    Lo cierto es que el Opus Dei nació en 1928; el Papa Juan Pablo II lo elevó en 1982 a la categoría semi-independiente de “prelatura personal”; y su fundador, José María Escrivá de Balaguer, fallecido en 1975, fue canonizado en 2002. Todo un logro ciertamente asombroso en materia de rapidez, sobre todo teniendo en cuenta el tiempo, jamás menor a cincuenta años y que puede llegar a más de cien, que se toma la Iglesia tras numerosos análisis y testimonios para considerar si alguien merece la santidad. Rápidamente también la “Obra” instaló su sede central en Roma, para estar convenientemente muy cerca, en más de un sentido, del centro mundial de la Iglesia. Teólogos españoles sostienen que el Opus Dei logró ascender a la cúpula del Vaticano, convirtiéndose en una especie de “iglesia dentro de la iglesia”, de la mano del papa polaco. Aseguran también que la “Obra” comenzó a frecuentar y “mimar” a Karol Wojtyla desde comienzos de la década de 1970, cuando era arzobispo de Cracovia, organizándole viajes por todo el mundo –algo a lo que en poco tiempo demostró ser muy afecto- e invitándolo a sus congresos en Roma. Agregan que la empatía ya existente entre el Opus y Wojtyla se reafirmó una vez que éste se convirtió en el Sumo Pontífice y acordaron, juntos, llevar a cabo una “nueva evangelización” con principios ultraconservadores. Ello fue rápidamente puesto en práctica por Juan Pablo II no bien inició su papado, ya sea emprendiendo viajes a América Latina para combatir “in situ” a los seguidores de una simbiosis cristiano-marxista como la Teología de la Liberación, y a Africa y varios países del Tercer Mundo, proclives a descarriarse de la tutela del Vaticano en base a carencias y necesidades de sus pueblos a las que la cumbre de la Iglesia nunca supo, o quiso, prestar demasiada atención. El Vaticano encontró también en el Opus Dei una especie de caballo de Troya en medio del mundo, una voz que se haría eco de su cruzada oponiéndose al aborto, al uso de preservativos, al divorcio y a los derechos de los homosexuales, entre otros “horrores” anticlericales.   

    Fundado, como se dijo, en 1928 por el sacerdote español José María Escrivá de Balaguer, quien según su propio relato tuvo una “visión” de lo que debía aportar a la Iglesia, el Opus Dei –que actualmente cuenta con unos 85.000 miembros repartidos por todo el mundo- cimentó primero su crecimiento y luego su poder en la España del régimen de Francisco Franco (1939-1975), donde logró colocar a dos ministros en el área económica: Mariano Navarro en Hacienda y Alberto Ullastres en Comercio. En poco tiempo aumentó esa cifra, ya que de los 19 ministros con que contaba el “premier” español franquista Carrero Blanco, 12 pertenecían al Opus Dei. A partir de allí no cesó de contar con miembros en distintas áreas del poder y de la Iglesia en varios países. El portavoz de la “Obra” en Gran Bretaña, Jack Valero, reconoció a regañadientes que hoy en día cuenta en el propio Vaticano con sólo dos cardenales: el arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani –quien apoyó hasta último momento los dictatoriales manejos políticos de Alberto Fujimori- y el español Julián Herranz, pero además está el vocero papal, el también español Joaquín Navarro Valls, quien se mantiene inamovible en ese cargo desde hace más de 25 años y que hizo suficientes méritos para hacer recaer sobre sí la frase: “Si la información es poder, quien la controla en la Iglesia detenta todo el poder”. Es que el portavoz no sólo difunde la información, sino que la crea, la elabora y la administra sin someterse a ningún control democrático. Y una parte fundamental de la información es ocultar o negar la infuencia de la “Obra” en el Vaticano. Sin embargo, se sabe que muchos más obispos y cardenales, como el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle –quien fue capellán del ejército salvadoreño que asesinó a seis jesuitas y dos mujeres el 16 de noviembre de 1989- e incluso el propio papa actual, Benedicto XVI –éste desde que era el cardenal Joseph Ratzinger y llegó a comandar en el Vaticano la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, moderno nombre de lo que fue tristemente conocida como la Santa Inquisición- tienen sobrada “simpatía” hacia el Opus. En este último caso, una sucesión perfecta tras la muerte de Juan Pablo II para que la organización mantenga y aún acreciente su influencia y poder en el mundo, siempre a un ritmo ultraconservador. También se ha señalado como miembros en España a algunos funcionarios del anterior gobierno del Partido Popular que condujo el ex primer ministro José María Aznar, como su ex ministro de Defensa, Federico Trillo. El propio Aznar, en tanto, envió a uno de sus hijos a estudiar a la Universidad de Navarra, propiedad del Opus Dei, mientras en el Reino Unido su ministra de Educación, Ruth Kelly, admitió hace poco su pertenencia a la “Obra”.

 

Política, economía y poder oculto

 

    Aún no se entiende mucho la persistencia del Opus Dei en mantener bajo siete llaves tanto la nómina de sus miembros como su exclusiva “Constitución” y su Carta Orgánica, proclamando que dar a conocer la pertenencia a la agrupación es algo estrictamente personal, lo que atrae sobre ella las acusaciones de “secretismo” de sus críticos, mientras sus fieles perpetúan las dudas al no darse a conocer.

    Después de España, el Opus tiene su presencia más numerosa en América Latina, donde cuenta, en todos los países de la región desde México a la Argentina, con unos 30.000 adherentes. Esta expansión por el que llaman “continente de la esperanza” comenzó en el primero de los países citados a fines de la década de 1940, aprovechando para su crecimiento el hecho de que “América Latina es un sitio con una fuerte raíz católica”, como señalaron algunos de sus voceros. Para reforzar esta expansión de la “Obra”, su propio fundador viajó varias veces a diversos países de la región, entre ellos Argentina, Chile, Brasil, Perú y otros de Centroamérica, desde comienzos de la década de 1970 hasta poco antes de su muerte en 1975. Durante su visita a Buenos Aires y sobre el “apostolado” del Opus Dei, Escrivá de Balaguer dijo: “En todos los sitios donde una persona puede vivir, ahí tenemos nosotros aire para respirar”. Y a decir verdad, la “Obra” encontró muy rápidamente lugares y niveles donde nutrirse, y no solamente de aire, al imponer su presencia en las élites políticas y económicas de los países en donde apoyó su pie.

    Se comenta que en América Latina formarían parte de esta organización religiosa el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, y el líder de la derecha chilena Joaquín Lavín, entre otros, si bien ninguno de ellos lo ha confirmado públicamente. En Colombia son muchos los que señalan a Uribe y a parte de su gabinete como vinculados al Opus, al que un reciente informe de la prestigiosa revista “Harper’s” describe como “empresa autoritaria y semi-clandestina que se las arregla para colar tecnócratas adoctrinados, administradores y políticos en los niveles más altos del Estado”. Eso sí, los latinoamericanos cuentan ya con candidatos para cumplir con una de las aficiones de la “Obra”: la de elevar a la santidad a cuanta personalidad afín a ella ande por allí. En tal sentido el sacerdote José Martín De la Hoz, director de la Oficina para las Causas de los Santos del Opus Dei en España, reconoció que se han iniciado los procesos para elevar a los altares al ingeniero argentino Isidoro Zorzano y al pediatra guatemalteco Ernesto Cofiño, considerados pioneros del grupo en la región. Se recuerda que en la Argentina, donde actualmente cuenta con unos 7.000 miembros, el Opus Dei comenzó a alcanzar gran infuencia durante el gobierno militar de Juan Carlos Onganía. Es que la “Obra” siempre encontró mayor afinidad –y por lo tanto mejores bases para diseminarse- con los poderes de turno, sean militares o civiles, en especial de corte derechista, y en otros círculos que son también muy aprovechables para seguir escalando posiciones como lo son la prensa y las finanzas. En las recientes elecciones llevadas a cabo en Perú, la derecha trataba de llegar al poder en torno a la líder política Lourdes Flores en una coalición dominada por el viejo Partido Popular Cristiano, que cuenta con numerosos miembros del Opus Dei y prominentes empresarios.

    Gracias a su obsesión secretista, también es difícil de determinar el poder económico del Opus, ya que la organización se encuentra diversificada en numerosas fundaciones y no publica balances ni cuentas generales. De todas maneras, pudo saberse que solamente la Universidad de Navarra –una de sus “perlas” educativas- obtuvo al finalizar el año 2004 beneficios por alrededor de 240 millones de euros. Además de la citada casa de estudios, la “Obra” cuenta también con la Universidad Austral, en Argentina, la de Piura en Perú y la de La Sabana, en Colombia, entre otras, y posee numerosos colegios, escuelas de negocios y centros para sus miembros numerarios.

    Ocurre que el Opus Dei es una máquina de recaudar dinero con vistas a acrecentar su poder. Para ello cuenta, además de sus universidades y otros centros de estudios, con las donaciones de todos sus miembros, tanto los poderosos como los simples numerarios que ya comienzan a aportar desde su ingreso. Los que viven en los distintos centros, llamados “casas de familia cristiana”, y que salen a trabajar, donan todo su salario y sólo se les provee un poco de dinero “para viáticos”. Incluso todos los adherentes a la “Obra”, sin excepción, hacen su testamento o lo cambian, si ya lo tenían hecho, a favor del Opus. El ejemplo más reciente de ello ocurrió el 25 de febrero de este año 2006, cuando falleció a los 79 años Luis Valls Taberner, copresidente del Banco Popular de España durante 30 años. Fiel seguidor de San Josemaría Escrivá, el banquero y numerario del Opus Dei había testado a favor de la “Obra” dejándole toda su fortuna, estimada en 60 millones de euros. Como puede apreciarse, la organización busca atraer para sí todo el poder posible a partir de lo que precisamente da más poder: el dinero. Dinero que por supuesto invierte en sí misma.

. No se conoce, en cambio, que el Opus desarrolle alguna obra de bien entre sectores necesitados o se ocupe de las vicisitudes de barrios carenciados, inundados o que sean castigados por tantas otras plagas que acompañan en el mundo a la tan dispar distribución de la riqueza.

 

Del funcionamiento y las prácticas medievales

 

    El hecho de que el papa Juan Pablo II convirtiera a esta organización en “prelatura personal” en 1982, fue algo sin precedentes en la historia de la iglesia católica. De esa manera, el grupo pasó a ser una especie de diócesis supraterritorial que no está sometida ni a la jurisdicción ni a la autoridad de los obispos, respondiendo directamente al pontífice. Un verdadero movimiento independiente dentro de la iglesia, a la vez que un fuerte núcleo de poder dentro del Vaticano.

    Como se dijo, la sede central del Opus Dei se encuentra en Roma, con lo que se ha querido subrayar el carácter “universal” del movimiento, y a su cargo está el obispo español Javier Echevarría, secundado por el vicario general Fernando Ocáriz. Hacia abajo en la estructura, la organización posee vicarios regionales. Las altas funciones directivas son desempeñadas por clérigos, aunque éstos constituyen apenas algo más del  2% (unos 1.800 miembros), ya que la mayoría de los miembros del Opus son laicos o fieles dispuestos al sacerdocio. En cada país funciona una Comisión Regional (hombres) y una Asesoría Regional (mujeres), que elevan sus reportes a los sacerdotes que actúan como vicarios regionales. En los centros diseminados por todo el mundo (las llamadas “casas de familia cristiana”) residen los “numerarios”, hombres y mujeres solteros, aunque, para evitar cualquier tentación carnal, lo hacen en casas separadas. Allí se organiza la formación y atención de los fieles, además de celebrarse misas, recibir confesiones y brindarles guía espiritual, esto a cargo de los clérigos encargados de las capillas de cada centro. Los miembros casados –los “supernumerarios”- habitan en sus propios hogares, aunque cumpliendo también con todas las obligaciones que impone el Opus de la mañana a la noche y, por supuesto, donando su porción de dinero a la “Obra”.

    ¿Y cuáles son estas obligaciones que los miembros del Opus asumen tan estoicamente?. En primer lugar al levantarse, muy temprano siempre, tirarse al piso, besándolo y pronunciando la palabra “servir”, media hora de oración, ir a misa, rezar el Rosario, leer la Biblia y hacer una lectura espiritual. En medio de todo ello se hacen un lugar para el desayuno y las demás comidas, claro. Además, participan en una charla semanal con los encargados de su formación, practican un retiro espiritual mensual, un retiro anual de varios días y, también anualmente, un curso de formación de varias jornadas. Entre estas actividades de los numerarios se encuentra también una a la que deben concederle suma atención: la atracción de nuevas ovejas al rebaño, es decir la captación de nuevos miembros en colegios, clubs, lugares públicos y cuanto sitio sea oportuno para ello.

    Al margen de todo ésto, hay algunas prácticas particulares y obligatorias para cada uno de los numerarios, sobre todo las de raigambre medieval como son las mortificaciones corporales, practicadas de varias formas. Deben tomar diariamente una ducha fría (en cualquier época del año y obviamente con cualquier clima); y dormir sobre una superficie dura. Una vez por semana, los hombres se acuestan en el suelo y las mujeres sobre una tabla colocada sobre el colchón. Sobre este último punto, algunos ex miembros dicen que Escrivá de Balaguer afirmaba que ello era debido a que las pasiones femeninas requerían de más disciplina. También hay otras mortificaciones más dolorosas, como el cilicio, una malla de metal con puntas que se ciñe al muslo y se usa dos horas por día, y las “disciplinas”, cuerdas con varios brazos que terminan en nudos para flagelarse una vez por semana, generalmente los días domingo. También hay mortificaciones más “suaves”, como renunciar a algo en las comidas, por ejemplo el postre. Los numerarios sostienen que estas prácticas sirven para que el cuerpo y el espíritu sean “dóciles a las exigencias apostólicas”.

 

Manipulación y testimonios a favor

 

    Ex miembros del Opus Dei que se alejaron de la organización la acusan de manipular de diversas formas a sus integrantes. Por ejemplo, mencionan el control absoluto de todas sus actividades diarias; la lectura, por parte de los directores de los centros, del correo personal que envían y reciben; y también el control de las publicaciones que se leen. De hecho, se ejerce allí una férrea censura de libros, películas y programas de televisión, seleccionándose sólo los que los directores consideran que no son “contaminantes” para los numerarios. Pero el Opus practica otra manipulación aún más grave: la de las conciencias de sus miembros, en la que no faltan el tratamiento psicológico y la utilización de drogas hipnóticas para los que osen titubear o dudar entre continuar en la “Obra” o alejarse de allí. Muchos ex numerarios del Opus aseguraron que a los más críticos o dubitativos respecto de su continuidad en los centros, se les llega a suministrar Rohypnol para, psiquiatra o director mediante, convencerlos con más facilidad de que el lugar y sus habitantes son la única familia posible.

    Para ejercer el sentido de la imparcialidad, o si se prefiere el beneficio de la duda, veamos diferentes versiones, a favor y en contra, de personas que pertenecen a la “Obra” y de otras que abandonaron la misma. En este caso son todos españoles.

    José María Villalón tiene 47 años, es jefe de servicios médicos del club de fútbol Atlético de Madrid, supernumerario –los miembros casados- del Opus Dei, y tiene diez hijos. Dice: “Me uní al Opus Dei hace más de quince años porque es una vocación, un camino a la santidad a través del trabajo. Los contactos que tuve han sido con amigos o personas allegadas, compañeros médicos o del mundo del deporte, que ya estaban relacionados con el Opus Dei. El camino que he elegido me ayuda mucho en mi vida familiar. Primero porque de forma libre puedes elegir el número de hijos que deseas tener. Por otra parte, creo que es muy importante acercar a los niños a Dios desde pequeños”.

    María Marcos tiene 41 años, es numeraria –los miembros solteros- del Opus y vive en un centro femenino de la organización en Madrid. Trabaja como profesora de derecho procesal en la Universidad de Alcalá de Henares. Señala: “Mi decisión de pedir la admisión al Opus Dei fue porque vi que era una vocación divina. Cuando conocí el Opus Dei fui comprendiendo qué es lo que Dios me pedía: que entregara mi vida para servir a la iglesia, para acercar a otras personas a Dios. Ese fue el principal motivo que me llevó a entregarme a Dios en el Opus Dei cuando tenía 14 años”.

    Aquí cabe una salvedad: el Opus Dei sostiene a rajatabla que recién se puede ingresar a la organización a partir de los 18 años de edad, sin embargo son varios los casos en que se ha captado a adolescentes de 14  y 15 años, como reconoce la propia María en su caso.

    Prosigue indicando que “la mortificación es algo que la iglesia recomienda para poder estar siempre dispuesto a servir a los demás,  a servir a Dios. Es como un estar en forma desde el punto de vista espiritual y muchas veces la manera es tratándose con un poquito de exigencia o disciplina”.

 

Manipulación y testimonios en contra

 

    Las versiones de quienes se han alejado del Opus Dei tratan de arrojar otro tipo de luz sobre el grupo.

    Por ejemplo, Agustina López de los Mozos, de 52 años, soltera, actualmente periodista en Madrid y que fue numeraria del Opus durante nueve años y hace 26 que se alejó del mismo, sostiene: “En los últimos años, como numeraria, fui tomando conciencia de que hay una esquizofrenia dentro del Opus Dei; una cosa es lo que dicen que tienes que vivir y otra cosa es lo que vives en realidad. Cuando te das cuenta, eso genera una serie de preguntas que allí nadie te contesta, y llega un momento en que todo se rompe y produce una sensación interior de que tú ahí no puedes seguir más, porque eso te va a llevar a una enfermedad e incluso a la pérdida de la fe. Prosigue Agustina recordando que “la primera vez que tomé contacto con el Opus Dei, no sabía qué era, ni nadie me dijo ese día qué era la ‘Obra’. Yo fui a jugar un partido de baloncesto y luego nos prepararon una estupenda merienda, con gente muy encantadora. Yo tenía 16 años. Una de las personas que estaba allí me pidió el número de teléfono y ahí surgió todo”.

    “En un momento empezaba a estudiar mi carrera de periodismo –continúa- y tenía que leer cierta bibliografía que me habían dado mis profesores de la facultad, pero no puedes leer lo que quieras, tienes que pedir permiso. Yo necesitaba leer a Simone de Beauvoir pero me dijeron que no se podía leer. ¿Por qué?. Porque era una mujer que no estaba casada y vivía con un señor que era marxista” (por Jean Paul Sartre).

    Según Agustina, “una de las principalísimas obligaciones de un miembro de la ‘Obra’ es el proselitismo. En todas las charlas de formación te repiten constantemente que tienes que traer vocaciones a la ‘Obra’. Uno no se puede ir libremente cuando quiere. Ellos entienden que el que se va no va a ser feliz, se condena, es otro Judas. Te inculcan el miedo a irte. Cuando dije que me quería ir me cambiaron de centro y fui a uno donde las numerarias que allí vivían eran personas raras, problemáticas. Me di cuenta de que era un poco como yo me vería dentro de unos años. Solo estuve tres meses en ese centro de mujeres tristes. Entonces un día planeé mi escape. Por la noche preparé una bolsa mínima, con poco, para que no sospecharan. Al día siguiente dije que me iba a trabajar y en lugar de irme al trabajo fui a la casa de mis padres, a quienes les dio una gran alegría verme volver”.

    Hace cuatro años, Agustina creó el sitio de Internet “Opus Libros”, al que definió como un punto de encuentro en el que ex integrantes del Opus Dei comparten sus experiencias. En tal sentido dice: “Cuando creamos el sitio de Internet, personas en todo el mundo por fin se animaron a hablar de lo que les pasó. Me gustaría que se entendiera que los ex miembros del Opus Dei lo único que reclamamos es que no se vuelva a repetir lo que nos pasó a nosotros. Que los padres y la iglesia estén atentos. No es cierto que tenemos odio y rencor. Uno no debe olvidar, debe poder hablar de los problemas”.

    Por su parte Ana Azanza Elio, de 39 años, soltera, también ex numeraria del Opus Dei, escribió un libro con sus experiencias titulado “Diecinueve años de mi vida caminando en una mentira: Opus Dei”. Actualmente es profesora en un instituto público en Jaén, al sur de España. Ana señala que se fue del Opus Dei “porque entré convencida de que era un asunto religioso y que verdaderamente tenía una vocación, pero llegó un momento en que descubrí que esas personas que decían que eran mi familia no lo eran. Cuando eres muy joven te dicen que debes dejar atrás tu familia de sangre. Hasta las conversaciones telefónicas te vigilan. Ellos predican muchas cosas que no viven. Comencé a tener problemas en el trabajo y a esto se juntó el hecho de que yo empezaba a criticar algunas cosas de la directora y las numerarias que mandaban sobre mí, y ellas, en lugar de aceptar realidades, empezaron a decirme que yo estaba loca y que tenía que ir al psiquiatra. Y fui a uno de sus psiquiatras, y me recetó que leyera ‘Inteligencia emocional’. Esa fue su receta. El hecho de que tú estés durmiendo perfectamente, sin ningún problema de sueño o de ansiedad y te estén diciendo que necesitas ir al psiquiatra me pareció tan absurdo, cuando ellas tienen los cajones de sus mesillas llenos de pastillas para dormir”.

    “En un momento –continúa Ana- entre cuatro personas me metieron en una habitación y me encerraron, diciéndome que estaba mal, que me iba mal en la ‘Obra’, en el instituto donde trabajaba, en todas partes y que no tenía remedio. Ellos dicen las cosas en un plano inclinado. Es un lavado de cerebro constante.  Entonces decidí que no podía seguir viviendo en el centro y me fui a vivir a un piso yo sola, ya que gracias a mi nombramiento como profesora y mi sueldo podía pagarme mi vida. En el Opus llegas a no tener intimidad, no maduras, no creces como persona, no tienes un reducto donde no esté la ‘Obra’ metida. Tienes que decir todo lo que haces, que entras, que sales, adonde vas, de donde vienes, aunque sea una tontería. Debes entregar todo tu dinero, incluso hacer un testamento hológrafo dejando absolutamente todo al Opus Dei, a sus instituciones. Entonces cuando uno sale lo primero que tiene que hacer es preocuparse de hacer un testamento que anule al anterior, porque sino se puede dar el caso de que lleves toda una vida echando pestes del Opus Dei y te mueras, y tus bienes vayan a parar a ellos”.

 

Santidad “express” y conclusiones

 

    En definitiva, ¿cuál es el cometido del Opus Dei?. Todos y cada uno de los miembros de la “Obra” repiten el latiguillo de que su misión “consiste en difundir el mensaje de que el trabajo y las circunstancias ordinarias son ocasión de encuentro con Dios, de servicio a los demás y de mejora de la sociedad”.  Esta muy telegráfica definición resulta poco concreta a la hora de tratar de desentrañar su misterio y, en realidad, muy poco para justificar el enorme desarrollo, poder e influencias de que ha hecho gala el Opus Dei en sólo ochenta años desde que fue creado por el ahora santo José María Escrivá de Balaguer, además de su constante acopio y desmedida ambición de dinero.

    A propósito, parte de este dinero podría estar destinado a aliviar las tambaleantes arcas del Vaticano, después de los desaguisados del cardenal Paul Marcinkus, quien dirigió por casi veinte años el Instituto de Obras Religiosas (IOR), más conocido como el “Banco Vaticano” o “Banco del Papa”. Se recuerda que Marcinkus, que se retiró en 1989 y se exilió en Estados Unidos, donde falleció no hace mucho, se vio envuelto en el escándalo que involucró al IOR con el Banco Ambrosiano –una de las principales herramientas de financiación del Vaticano- y con los oscuros banqueros Michele Sindona y Roberto Calvi, propensos a aventuras financieras internacionales y ligados a su vez a la mafia y a la logia P-2 que lideraba Licio Gelli, el mismo que una vez fuera condecorado por el general Perón poco antes de morir. Dicho escándalo estalló en 1982, cuando el Banco Ambrosiano quebró y Calvi apareció colgado bajo un puente de Londres, extrañamente “suicidado” ya que se halló entre sus ropas una buena suma de dinero y, aunque parezca extraño, algunos ladrillos. Todo un aviso para los que entendían, en esa época, que la palabra “ladrillo” en francés tiene alguna sinonimia con la palabra “ladrón”. El caso es que el IOR quedó muy desacreditado y sus reservas casi agotadas, ya que de ellas debieron salir los 240 millones de dólares que finalmente debió entregar el Vaticano a los acreedores del Ambrosiano. La purga de los pecados económicos de la Iglesia quedó zanjada en 1998 cuando Juan Pablo II beatificó a Giuseppe Tovini, fundador del Banco Ambrosiano, un banquero que en el siglo XIX había logrado unificar sus habilidades profesionales con la vocación cristiana. Al mismo tiempo este “ascenso a los cielos” de Tovini consiguió, de alguna manera, enterrar la funesta etapa de uno de sus malogrados sucesores: Roberto Calvi.

    Cuatro años después de haberle otorgado la santidad a Tovini fue que Juan Pablo II hizo lo mismo con José María Escrivá de Balaguer, el fundador del Opus Dei. Tal vez uno de los motivos haya sido precisamente la inestimable colaboración de la ‘Obra’ a la recuperación de las finanzas vaticanas, ya que al haber tocado fondo la economía de la Santa Sede, Juan Pablo II reaccionó nombrando una comisión de cinco cardenales para que velaran por el funcionamiento ortodoxo del IOR, creándose además un consejo de expertos que provenían de la banca internacional, del que formó parte José Angel Sánchez Asiaín, entonces presidente del Banco Bilbao Vizcaya y probablemente vinculado al Opus Dei, para que orientaran esas finanzas. Asimismo, el Vaticano se aseguró en el año 2000 el asesoramiento de Michel Camdessus, que acababa de abandonar su cargo de director del Fondo Monetario Internacional.  Ese mismo año, el papa Wojtyla completó su equipo de salvadores financieros nombrando personal y directamente al cardenal y arzobispo de Barcelona (también posiblemente ligado al Opus Dei) Ricard María Carlés, miembro de la Prefectura para los Asuntos Económicos del Vaticano, lo que supuso un aval de confianza para el prelado catalán, quien cuatro años antes se había visto involucrado por fiscales italianos en una supuesta operación de blanqueo de dinero y tráfico de armas, aunque al final las pruebas resultaron inconsistentes.

    Quizás por estas cuestiones, sumadas al renovado flujo de dinero que volvió a llegar a las arcas vaticanas desde las distintas diócesis y de las “limosnas de los fieles”, el papa Juan Pablo II bien pudo sentirse impulsado a elevar a la categoría de santo al fundador del Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer, con una velocidad sin precedente alguno en toda la historia de la Iglesia. En primer lugar, para elevar a alguien a la santidad se exigía que hubiera realizado como mínimo dos milagros. El papa polaco rebajó esa exigencia a un sólo milagro. Cuando fue menester hallar un “milagro” realizado por Escrivá de Balaguer, apareció rápidamente un individuo –por supuesto miembro del Opus Dei- que aseguró que su invocación a Escrivá le curó una afección en la piel. Algo que seguramente hubiera solucionado la consulta a un buen dermatólogo y el uso de una crema medicinal apropiada. Por otra parte, muchos críticos señalaron que el caso de Escrivá había recibido un tratamiento especial. Para aprobar la beatificación se efectúan numerosas consultas a nivel mundial y debe recibirse el aporte de testigos, tanto a favor como en contra de ese trámite. A “testigos hostiles” importantes se les impidió el acceso a las audiencias –sólo se permitió testificar a once de noventa y dos-, y cuando uno de los ocho jueces eclesiásticos votó contra Escrivá el proceso no fue detenido, como exigen las reglas del Vaticano.

    Es así como ha ido aumentando a grandes pasos el poder del Opus Dei, a partir de la asunción de Karol Wojtyla al papado en 1978 –tras la muy extraña muerte de su efímero predecesor Juan Pablo I-, recordándose que en los días inmediatamente anteriores al cónclave que lo eligió Papa, Wojtyla fue a orar ante la tumba de Escrivá de Balaguer en Roma. ¿Habrá tomado en cuenta su acceso al papado como el “milagro” necesario para elevarlo a la santidad, en realidad?. Y ese poder de la ‘Obra’ acentúa ahora su continuidad con el actual Papa, Benedicto XVI, el ex cardenal Ratzinger a quien, por su intransigencia en contra de un acceso a algo de modernidad por parte de la Iglesia y su acendrado ultraconservadorismo, varios clérigos le han endilgado el mote, entre otros, de “rotweiler del Espíritu Santo”.

    Lo cierto es que el Opus Dei ejerce, según los testimonios de quienes se alejaron de él, todo tipo de censura, coerción y posible lavado de cerebro sobre sus miembros numerarios y los que ávidamente capta día tras día. Debido a su gran sigilo y a su poder tan sospechoso, el Opus es acusado frecuentemente de ser una vasta operación conspiratoria católica en busca de dominio mundial. Como las listas de sus miembros se mantienen bajo llave, sus críticos suelen llamarlo “la mafia santa”, en tanto otros lo sindican como “secta cristiana”, y en realidad así parece comportarse y actuar, como una secta. Al mismo tiempo, el teólogo español Juan José Tamayo Acosta, un estudioso de los trasfondos de la organización, afirma que “hablar en público o escribir sobre el Opus Dei se ha convertido en algo política y religiosamente incorrecto”.

   ¿Por qué será?.

 

                                                                                                        Carlos Machado

                                                                                                  karlos_585@hotmail.com                                                      

 


 

La caída de un ídolo

 

UN “10” DEVALUADO

 

    Los argentinos nos vanagloriamos de ser poseedores, además de la calle más ancha del mundo, de la más larga, del río más ancho y estupideces similares, de la última joya que Dios –del que decimos que también es argentino- depositó en nuestras manos. Se trata del mejor jugador de fútbol del mundo. Sin embargo, tal parece que Dios decidió hace rato quitar su mano protectora de nosotros. Al menos es seguro que la quitó, quizás por cansancio, de la figura de Diego Armando Maradona.

 

    En sólo tres años hemos visto hasta el cansancio las tribulaciones en materia de salud por las que atravesó “el 10”: su obesidad creciente, sus problemas del habla y la coordinación, fruto de su saturación de cocaína, sus idas y vueltas con sus ataques y los viajes entre quintas y sanatorios, y sus caprichosos cabildeos entre internarse en una clínica local o en Brasil, Suiza o Cuba. Vaivenes cubiertos superlativamente por los medios de comunicación con el tácito agradecimiento del gobierno de turno, ya que no venían mal para distraer a la población, cada vez más díscola, de los diversos desaguisados y corruptelas en curso. Finalmente, Diego recaló una vez más en la isla caribeña, donde supuestamente se produjo el gran milagro: la cura de su adicción a las drogas.

 

    Al poco tiempo de su regreso triunfal, “el 10” alcanzó la gloria completa –muy distante por cierto de las alcanzadas en materia futbolística- al efectuársele una operación que redujo su estómago y le devolvió una figura más que aceptable en relación a la anterior. Desde entonces, Diego Armando Maradona se ha volcado definitivamente a su nueva vida, atrapada por la noche y la farándula. Una vida que ya conocía largamente, pero que se había visto interrumpida por razones de salud. Por otra parte, en las antípodas de la imagen del jugador de fútbol que fue, su comportamiento como persona ha ido degradándose a pasos agigantados.

 

    Estimulado por su propio ego pero más todavía por la continua adulación con que se lo cubre, la mayoría proveniente del notable imbecilismo ejercido por centenares de periodistas que lo cortejan, “el 10” ya no repara en nada para mostrar que el nombre de Dios –también adjudicado por su cortejo de chupamedias- a pasado a ser de su  exclusiva propiedad, además de acrecentar su ancestral patoterismo y su falta total de escrúpulos para agraviar a quien no sea complaciente con él, sea hombre o mujer y de cualquier manera, incluso ante el periodismo.

 

    La última prueba de ello sucedió en los últimos días, cuando los medios informativos se solazaron con las corridas del ex futbolista detrás de una media-vedette, madre de dos hijos, para lograr sus favores y el rechazo, real o supuesto, de ésta a su persecución, hasta desembocar en un intercambio de cartas-documento como para matizar esta novela. En el medio de ello, surgió la estocada dirigida por Maradona a un periodista de espectáculos –que justamente no está en la nómina de los complacientes- a quien trató de “huevo duro” por no poder engendrar hijos propios. Este periodista le respondió al “10” con una altura que éste nunca va a llegar a entender, al reconocer su imposibilidad de engendrar hijos propios pero también la alegría de tener hoy dos hermosas hijas adoptivas, y de paso le recordó a Maradona que también él pudo haber tenido un hermoso hijo varón al que, sin embargo, le volvió la espalda, en alusión al hijo italiano nunca reconocido por el ex futbolista, que hoy cuenta con casi 20 años de edad y que varias veces intentó que su padre siquiera le hablara.

 

    Ahora se avecinan algunos juicios contra Maradona, por un lado el del periodista y su esposa por los dichos que afectaron también a sus hijas, y por otro el de la media-vedette, ya que “el 10” incluso se refirió de forma poco elegante a los hijos de aquella. De todas maneras, a Maradona no le afectan los embates que pueda lanzar la Justicia en su contra. Sabe de la debilidad de ésta, en especial cuando es su figura la comprometida, y recuerda con ironía que tiene ya una condena de dos años y diez meses en suspenso por haber baleado desde una casa-quinta a varios periodistas que, a su juicio, lo molestaban esperándolo afuera.

 

    Nadie con sentido común cree que “el 10” esté curado de su adicción a las drogas, sobre todo en el estado tan grave en que se encontraba en su caso, y parece demostrarlo cada vez más con su despliegue en la farándula y en la noche y con su estado visible y permanentemente “acelerado”. Pero su cortejo de imbéciles jamás va a reconocer esto, y peor aún, le festeja todo. Maradona siempre dice que “nadie se meta con sus hijas”, pero no tiene reparo en “meterse” cruelmente con los hijos de otros. Es sólo una de las facetas que muestra, dentro de su permanente caída libre, una ex figura víctima de la cocaína y la pedantería que por un tiempo fue Dios, fue “el 10”, y que ya como persona está seriamente devaluado. Una sombra que resulta enemiga de sí mismo.

 

Carlos Machado

karlos121@gmail.com

 


 

Insólito aviso clasificado

ABORTOS S.A.

 

    Si uno recorre los avisos clasificados de un diario, no por necesidad, ya que ello le hará centrar la atención sólo en lo que necesita o anda buscando específicamente, sino por simple curiosidad, puede llegar a encontrarse con cosas de lo más insólitas. También aberrantes.

 

    Ello es lo que ocurrió días pasados al observar un aviso aparecido en el rubro “Profesionales” del diario “Clarín”, de Buenos Aires. Destacado con una estrella y titulares en color celeste –como para que rápidamente despertara el interés- dicho aviso exhibía títulos como “Solucionamos su problema”, “Si no lo quiere no se preocupe” y frasecitas por el estilo. Además venía acompañado de dos números de teléfono celular para comunicarse. Algo muy conveniente en ciertos casos. Uno de ellos indicaba a su lado “Capital” y el otro “Zona Oeste”.

 

    Ya en la seguridad de que no nos encontraríamos con los servicios ofrecidos por un plomero o un abogado, llamamos al primero de esos números –(15) 5695-1100- y nos atendió una amable señorita cuyo nombre, según averiguamos después, era Florencia. Pues bien, Florencia nos preguntó muy amablemente “de cuánto tiempo era el embarazo”, cosa que inventamos de inmediato, un nombre y un número telefónico,  y nos dio un “turno” para el día siguiente a las 17.00 horas. Al preguntársele si todo era realizado higiénicamente, por algún médico y cuánto habría que abonar estimativamente por el “servicio”, nos aclaró que no se daba información por teléfono pero que seríamos atendidos por un “profesional” que nos explicaría todo lo necesario. Por supuesto tuvo que brindar la dirección para esa entrevista, que fue: Sánchez de Bustamante 119, piso 1º, departamento “G”, obviamente en Buenos Aires.

 

    Con el otro celular, el de la “Zona Oeste” –(15) 5470-5297-, no hubo tanta suerte o allí fueron más cautelosos, ya que al llamar en distintas oportunidades la voz surgida de un contestador requería que se dejara nombre y número telefónico. 

 

    Al margen de la discusión que se ha ido generando a favor o en contra del aborto, lo cierto es que éste, en la Argentina de hoy, continúa siendo un delito contemplado en el Código Penal, y por lo tanto punible. Resulta entonces, más que insólito, temerario y a la vez desafiante que se ofrezca tal “servicio” en forma destacada y en el diario de mayor tirada y con el mejor suplemento de avisos clasificados.

 

    Por ello no puede dejarse de pensar en las coberturas desde el poder con que debe contar esta “empresa” para exponer pública e impunemente su “trabajo”, impunidad que alcanzaría también a “Clarín”, autodenominado desde hace décadas “el gran diario argentino”, para publicarlo. Recordamos que en su momento varias voces se alzaron contra la frondosa publicidad de servicios de prostitución que aparecen en el visitado “Rubro 59”, hasta que a alguien se le ocurrió dictaminar que la “prostitución pública” no es delito.     

             

    Pero aquí estamos hablando de aborto, es decir de asesinato. Y los asesinos están publicando sus servicios en un diario que, obviamente anteponiendo siempre la voracidad económica ante la ética, se los publica.

 

   Por su parte, hay organismos estatales desde Juzgados, Fiscalías y Policías, hasta otros más burocráticos supuestamente dedicados a velar por la sanidad, la higiene, la moralidad y otras cuestiones inherentes al bienestar de la persona humana.  Sin embargo todos, desde el primero al último, sólo se dedican a dormir el sueño de los imbéciles o a encubrir el accionar de quienes atentan contra el común de la gente. Contra la vida misma.

 

    Si en esos organismos oficiales dejaran por un rato de lado sus cafés acompañados de charlas banales, esperando la hora de salida del trabajo, y aunque sea parte de su tiempo recorrieran las páginas de avisos clasificados, las leyeran, las analizaran un poco,  encontrarían más de un aviso, más de un mensaje que debería encenderles el alerta. 

 

    Como a nadie parece habérselo encendido éste que acaba de ocuparnos en esta nota.

 

                                                                                                      Carlos Machado

                                                                                                 karlos121@gmail.com  

       


                      

¿Guerrilla en Paraguay?

22/2/2006

 

    En las últimas semanas se están intensificando los rastrillajes en la zona norte de Paraguay por parte del Ejército y la Policía, en especial luego de que fuera acribillado de veintisiete balazos el suboficial Oscar Noceda, de la comisaría de José Féliz López, un día después de que éste detuviera a seis activistas de izquierda. Las autoridades aseguran que están a la búsqueda de un numeroso grupo armado que se moviliza en el extremo noreste del departamento de Concepción, y que tienen que ver con el Partido Patria Libre y con los secuestros extorsivos de dos personas el año último, una de ellas Cecilia Cubas -hija del ex presidente paraguayo José Luis Cubas-, quien finalmente resultara asesinada antes de que las fuerzas policiales llegaran a rescatarla.

    La zona donde se desenvuelven los guerrilleros, quienes a juicio de las autoridades paraguayas reciben entrenamiento en Colombia, Venezuela y Cuba, es muy selvática y de difícil acceso, pese a lo cual se hallaron los restos de tres campamentos distintos a orillas del río Aquibadán. "Constatamos los lugares donde presumiblemente estuvieron grupos clandestinos que operan desde hace un año en la zona norte del país", afirmó el jefe de Policía de Concepción, comisario principal Enrique Delgadillo Gamba, agregando que se trata del mismo grupo cuyas bases estarían entre los departamentos de Caaguazú y San Pedro.  Para el jefe policial, los desconocidos armados podrían soportar años en la zona sin recibir ayuda, ya que "a orillas de los ríos Aquibadán y Apa y en los caudalosos arroyos abunda toda clase de animales silvestres, además de peces y, en los campos cercanos, numerosos vacunos".             

    Las primeras investigaciones arrojaron como resultado los vínculos entre miembros del grupo armado y los militantes izquierdistas detenidos en José Félix López, lo cual generó como venganza el asesinato del suboficial Noceda. Entre los seis detenidos figuran una hermana y dos hermanos de delincuentes prófugos por el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas. A la vez, dos de los detenidos integran la Organización Campesina del Norte (OCN), que colaboraría con la agrupación armada Patria Libre.  

    La aparición de este presunto foco guerrillero preocupa al gobierno paraguayo al punto de clasificar el tema como de "máxima seguridad" y de haber destinado aviones para el rastreo de los delincuentes, si bien la zona en que se trasladan es, como se dijo anteriormente, muy inhóspita y selvática y, por lo tanto, difícil de observar desde el aire. No se descarta entonces que en la búsqueda de los guerrilleros pudieran colaborar los "marines" norteamericanos que, gracias a la generosidad del gobierno paraguayo, se han asentado desde mediados del año anterior en una base ubicada en la localidad de Estigarribia, cerca de la frontera con Bolivia. Claro que, en ese caso, debería tratarse de una colaboración "extraoficial", por tratarse exclusivamente de un asunto interno de Paraguay.         

 

Carlos Machado  

karlos121@gmail.com

NIÑO DEL HAMBRE


A los niños huérfanos que mueren de hambre por las calles y mercados… en Corea del Norte

Ayer te vi, Niño del Hambre,
desnudo y solo.
No me miraste.
Pasé despacio, por tu dolor… seguí de largo.
Niño del hambre,
¡qué viejo estabas!, no me miraste.
Un pie en la cuna, otro en la muerte…
Y yo, en silencio, acabé mi plato,
cerré la puerta,
peiné mi pelo y pasé de largo.
Eres la Vida, Niño del Hambre.
Si hoy me miras,
si te detienes,
yo no soy digno, pero, tal vez…
siga tus pasos.
¡Rómpeme el alma, con tu silencio
destroza todo lo que he creado!
Mírame, tócame, porque ahora sé que soy yo el muerto.
Que soy de piedra.
Tus ojos negros, tus manos largas,
tu paso errante…
¡Niño del Hambre!
Te estás cayendo, y eres la Vida.
Eres la Vida, eres un grito
sabor de sangre.
Dolor tan grande
que movería todos los mares.
Si bajo un paso y nos encontramos
yo, que soy piedra, seré de carne.
Eres la Vida, Niño del Hambre.

Pilar Gómez-Ulla.   2003.

NIÑO SOMALÍ

(dedicado a los mayores)

 


HOY TENGO LA GRIPE,
PERO NO ME DUELE LA ESPALDA.
HOY SÓLO ME DUELE LA MIRADA,
DE ESE NIÑO SOMALÍ.

ES UN NIÑO QUE NO TIENE NADA.
NIÑO SIN JUGUETES, SIN COMIDA,
SIN AGUA.

ESTUVE ALLÍ,
Y LE DIJE AL NIÑO SOMALÍ:
- TE TRAIGO UNOS CUENTOS.

Y EL NIÑO ME DIJO CON LA MIRADA:
- YO NO ESTOY PARA CUENTOS
NI PARA NADA.

HOY TAMPOCO ESTOY PARA VERSOS
PORQUE ME DUELE LA MIRADA
DE ESE NIÑO DE SOMALIA.

ES UN NIÑO QUE SÓLO TIENE MOSCAS
EN LOS OJOS Y EN LOS LABIOS SECOS.
(SON DE ESAS MOSCAS
QUE SÓLO PICAN A LOS MUERTOS).

Gloria Fuertes

NIÑOS DE SOMALIA


Yo como
Tú comes
Él come
Nosotros comemos
Vosotros coméis
¡Ellos no!



(De “Mujer de verso en pecho”, Madrid.)
Gloria Fuentes.

 

Michael Wells, Reino Unido, 1980.

 

Distrito de Karamoja, Uganda, abril de 1980.

 

Un misionero sostiene la frágil mano

de un niño víctima de la hambruna

Lucian Perkins, Estados Unidos, 1995, para el diario “The Washington Post”.

 

Chechenia, mayo de 1995.

Un niño mira por la ventana trasera de un bus que transporta a refugiados

que huyen del conflicto entre el ejército ruso y rebeldes independentistas chechenos.

Y DESPUÉS CUÁNTO SILENCIO

POEMA AFRICANO

 

En ese negro y olvidado moridero de negros que es ÁFRICA, ha nacido un nuevo muerto.

Sus labios se aferran sin éxito al pecho vacío de una madre que también fue hija del hambre. Un hambre tan antigua como el universo.

Sus ojos no verán la última de Disney, ni las tizas de colores, ni las boutiques del pan.

Su lengua reseca no llegará a la edad de pronunciar ni "agua", ni "mamá", ni "te quiero". Cuántas palabras ahogadas ya antes de nacer, y después cuánto silencio.

A su último encuentro con la tierra nunca llegarán el nuevo emperador tejano y su legión de amables armamentos. Las banderitas de los generales frágiles. Los préstamos humanitarios y desinteresados de los pobres banqueros pobres. Los camiones de caducados alimentos.

Qué le importa a los que mandan que se muera un nuevo muerto.

En estos tiempos sombríos, en que el espíritu de los hombres parece aflorar de las más siniestras cloacas,
en estos tiempos modernos de destrucción masiva, yo sé de un arma letal tan antigua como el hombre. Su nombre es HAMBRE.


Y los señores del mundo la propician con siniestros decretos. La fomentan, la promueven, la fabrican desde sus turbios despachos, desde sus cómplices parlamentos.

 

Y mientras tanto, en ese negro y olvidado moridero de negros que es ÁFRICA (tu pueblo), hace... hace diez segundos acaba de nacer un nuevo muerto.

Explotación Sexual Infantil

 

Se puede definir como la violación de los derechos fundamentales de los niños y las niñas. Comprende el abuso sexual por parte de un adulto y el pago que éste realiza, con dinero o con especie, al propio niño o niña o a terceras personas. Estos niños o niñas son tratados como objetos sexuales y comerciales. La explotación sexual comercial de la infancia constituye una forma de coerción y de violencia contra ésta y representa, junto con el trabajo infantil, una de las peores formas contemporáneas de esclavitud. Temas Que Queman


Hoy en día, a pesar de la escasez de información y estadísticas existentes, se calcula que existen más de dos millones de menores explotados sexualmente, en el sudeste asiático y América Latina, principalmente de sexo femenino.
Una vez introducido en el mercado del sexo, el menor tiene cada vez mayores problemas para encontrar fuentes de ingreso alternativas, ya que la falta de una formación adecuada, las posibles enfermedades contraídas o el estigma social que implica haber trabajado en el comercio sexual suponen grandes obstáculos para reinsertarse en la sociedad con un trabajo digno.
Esta lacra se ve favorecida no sólo por los clientes procedentes de los conocidos como “paraísos del sexo” sino también por el denominado turismo sexual. En el año 1980, diferentes organizaciones no gubernamentales internacionales comenzaron a utilizar este término para denunciar el tipo de turismo que se estaba desarrollando, principalmente en el sudeste asiático y América Latina, y que promocionaba valores como el hedonismo y el ejercicio de actividades relacionadas con el sexo. Desde entonces, el turismo sexual ha crecido tan rápidamente que ha llegado a convertirse en un negocio lucrativo en el que están involucradas miles de personas. Anualmente, supone una fuerte contribución al empleo y una importante entrada de ingresos en los países donde se desarrolla. Incluso las diferentes autoridades gubernamentales reciben beneficios económicos: unas veces legales, derivados de tasas de licencia e impuestos con los que se gravan hoteles, bares, restaurantes y casas de juego; y otras veces, ilegales, procedentes de sobornos. Pero este beneficio sólo es efectivo a corto plazo, ya que si se permite que parte de la población infantil sufra toda clase de abusos y explotación, ésta verá hipotecado su futuro por falta de formación, oportunidades... lo que a largo plazo repercutirá en el bienestar y la economía del país.
Por otro lado, la fuerte crisis económica y el inminente aumento del desempleo que se vive en los países afectados están fomentando los factores socio-económicos que impulsan la industria del sexo: pobreza, falta de formación, desestructuración familiar...
En definitiva, estamos ante un problema provocado por el propio ser humano, que afecta a menores, personas que no pueden elegir, indefensas ante las estructuras montadas y los intereses implicados en el sector del sexo.
La explotación sexual perjudica seriamente su normal desarrollo y conculca su derecho a disfrutar de una vida digna, feliz, provechosa y socialmente útil. Puede provocar trágicas consecuencias que interfieren en el correcto desarrollo físico, psicológico, espiritual, moral y social de las víctimas. Sus secuelas pueden permanecer presentes durante largo tiempo y necesitarán de ayuda especializada para superarlas con éxito. Gran parte de ellos difícilmente encontrará un trabajo digno o volverá con su familia. Su vuelta a una vida digna y la recuperación de su autoestima resultará muy difícil.


Causas de la explotación sexual infantil
Generalmente son varios los factores que llevan a que un menor termine siendo víctima del comercio sexual. La pobreza, la desigualdad y los problemas relacionados con las deudas contraídas por los padres siguen siendo las principales causas, aunque no las únicas.
También hay situaciones en las que la víctima es engañada bajo falsas promesas de empleo o es secuestrada por mafias que se dedican al tráfico sexual infantil. En otras ocasiones, la única forma de vida que ha conocido el menor se basa en todo lo que rodea al mundo de la prostitución, ya que su familia vive del mercado del sexo, por lo que sigue su mismo camino, sin tener opción a elegir.
El cambio de valores y actitudes que se está imponiendo -la globalización y el consumismo- ha originado que haya niños que vendan su cuerpo a cambio de artículos de consumo como camisetas, zapatillas de deporte o aparatos electrónicos. La posesión, el tener, se ha convertido en uno de los valores más importantes. El sexo se ve como una forma de libertad, que permite acceder a todas esas comodidades materialistas.
Otras causas son la drogadicción -la prostitución como vía de pago-, la desmembración de la familia... una suma de factores que conducen al menor a las redes de la prostitución. A pesar del estigma y los peligros que conlleva, el trabajo sexual está mejor retribuido que la mayoría de los empleos asequibles para las mujeres jóvenes que, mayoritariamente, carecen de educación y formación.
Sin embargo, esta oferta de menores no tendría razón de ser si no existiera una creciente demanda por parte de un importante número de clientes. Si bien es cierto que gran parte de estos clientes son locales, el problema se ve incrementado por la cantidad de turistas sexuales que, aprovechando su superioridad económica, el anonimato y la impunidad que no encontrarían en sus países de origen, viajan al sudeste asiático y a América Latina con el propósito de mantener relaciones sexuales con menores.
En un intento de evitar que se produzca este tipo de abuso, se está promoviendo el uso de legislaciones de carácter extraterritorial, lo que permite a un gobierno procesar a sus ciudadanos por delitos contra la infancia cometidos en cualquier lugar fuera de su país de origen. Hasta la fecha, al menos 32 países -entre ellos España- han adoptado legislaciones extraterritoriales para combatir delitos contra a la infancia.
Sin embargo, resulta muy complicado probar que un ciudadano ha mantenido relaciones sexuales con menores durante unas supuestas vacaciones. Un obstáculo legal en el que continúan escudándose miles de depravados.
Los destinos de los turistas que explotan sexualmente a niños y niñas varían constantemente. Así, en caso de que un país decida combatir activamente esta atrocidad, los explotadores viajarán a otro más permisivo con sus pretensiones. Tailandia es un claro ejemplo de esta nueva tendencia. Los turistas que habitualmente viajaban a este país, ante la reciente aplicación de leyes que protegen a los menores, tienden ahora a desplazarse a la vecina Camboya, menos restrictiva en este aspecto.
El miedo al sida es otro de los factores que ha provocado un aumento de la explotación sexual infantil. Para evitar -en lo posible- el riesgo a contraer la temida enfermedad, cada vez se reclaman chicos y chicas más jóvenes y, a ser posible, vírgenes. Una idea equivocada, ya que los menores tienen mucho más riesgo de contagiarse que una persona adulta porque sus organismos son más vulnerables, tienen un menor acceso a la información sobre los riesgos, medios de prevención y consecuencias del sida, además de no tener capacidad para negociar prácticas sexuales menos peligrosas con los clientes


Situación en el Sudeste Asiático y en Sudamérica


Sudeste asiático

El impago de las deudas económicas adquiridas por sus padres suele ser el motivo que empuja a muchas niñas del sudeste asiático a entrar en el mundo de la prostitución. Los proxenetas ofrecen préstamos a las familias, principalmente del medio rural. Si no pueden hacer frente a los pagos, deberán hacerlo las hijas en su lugar. Sometidas a una situación crítica, tardarán muchos años en conseguir el dinero suficiente para ganarse su libertad, ya que la deuda se ve incrementada al añadir los gastos de alojamiento, comida, transporte...
Por otro lado, la pobreza, la falta de formación y -por tanto- de oportunidades para los menores, la ancestral tradición de entregar a las niñas a cambio de dinero, unida a la reciente llegada del progreso y consumismo al medio rural, ha llevado a muchos padres a vender a sus hijas directamente a mafias que trafican sexualmente con menores, por cantidades que no suelen superar los 100 Euros.
Se estima que en torno a 650.000 menores son explotados en Filipinas, 400.000 en la India, 200.000 en Tailandia... y la lista continúa. En Tailandia, la prostitución factura el 15% del Producto Interior Bruto (PIB), y se calcula que un tercio de las mujeres que se dedican a esta actividad son menores de edad. En Camboya y Vietnam las cifras se repiten.
El tráfico de menores con propósitos sexuales, se produce siempre bajo un denominador común: el país de origen es más pobre que el de destino. Así, Nepal, Bangladesh, China, Vietnam y Camboya exportan menores a la India, Tailandia, Filipinas... quienes a su vez hacen lo propio a Japón, Australia y Estados Unidos. Estos niños se encuentran entonces en un país extranjero, donde no conocen las leyes ni el idioma, sin documentación y, por lo tanto, indefensos.


Sudamérica
La situación de precariedad económica que padece buena parte de la sociedad latinoamericana es la principal causa de esta problemática. La miseria en la que se halla sumido el 43% de la población, deriva en una carencia de oportunidades que, en ocasiones, lleva a la desesperación a quienes la padecen. El problema se ve agravado por la cantidad de menores que han sido abandonados por sus padres, que han huido de su hogar debido a los malos tratos y abusos recibidos, que se han quedado huérfanos... Como consecuencia de esta realidad, más de 40 millones de ellos tienen como único hogar la calle. Esta situación de precariedad es aprovechada por las mafias que trafican con menores, que se fijan en los llamados “niños de la calle” para captar a sus víctimas. Por lo tanto, parte de estos niños se dedican a la prostitución, para conseguir dinero y alimentos; y consumen drogas, en un intento de evadirse de su sufrimiento.
Asimismo, se ha detectado una relación directa entre el trabajo doméstico y la explotación sexual infantil. Las ofertas de empleo en el servicio doméstico son a menudo utilizadas como tapadera para captar niños y adolescentes que, posteriormente, serán forzados a prostituirse.
Al igual que ocurre en el sudeste asiático, el flujo de tráfico sexual de estos menores tiene como origen los países más pobres de América Latina y como destino los más prósperos. Estos, a su vez, exportan menores a Europa y Estados Unidos.
Hasta ahora, la lucha por parte de los gobiernos contra la explotación sexual infantil no es todo lo contundente que debiera. De hecho, únicamente 4 países (Argentina, Brasil, la República Dominicana y El Salvador) han elaborado planes nacionales de lucha contra la explotación sexual infantil.

 


CASA ALIANZA (nota resumida)

 

Puede ser cualquier nombre, Laura, Maria, Patricia. Puede ser cualquier día de la semana, lunes, miércoles, viernes. Puede ser a cualquier hora del día, en la mañana, en la tarde o en la noche.

Cualquiera que sea el nombre, el día de la semana o la hora del día, miles de niñas -algunas de tan solo 8 y 9 años de edad- salen a las calles de nuestras ciudades en donde son explotadas sexualmente por inescrupulosos que desean satisfacer sus más bajos instintos sexuales robando la infancia de nuestras niñas. Se calcula que en América Latina existen cerca de 40 millones de niños de la calle.

Y ahora ya no se habla solo de "niños", desde la perspectiva de género, sino que se hace la diferencia entre niños y "niñas", desde la misma perspectiva de género y porque el continuo aumento de niñas que salen a las calles lo amerita. Casa Alianza es una organización independiente sin fines de lucro, dedicada a la rehabilitación y defensa de los niños y niñas de la calle en Guatemala, Honduras, México y Nicaragua.

Casa Alianza es la filial latinoamericana de Covenant House, que tiene su sede en Nueva York, y como Presidente a la Hermana Mary Rose Mc Geady D.C. Líder en la defensoría de los niños y niñas de la región centroamericana, Casa Alianza tiene su Oficina Regional en San José, Costa Rica. Fundada en Guatemala en 1981, expandida a Honduras y México en 1986, y a Nicaragua en 1998, Casa Alianza apoya y cuida cerca de 9,000 niños y niñas de la calle anualmente, de los cuales la mayoría han quedado huérfanos por la guerra civil, han sido abusados o rechazados por familias desintegradas y golpeadas por la pobreza y, además, son traumatizados por la indiferencia de la sociedad en la que viven.

Omnipresentes y creciendo en cantidad, demasiado jóvenes para comprender su destino, muchos mendigan, roban, y venden su cuerpo por una comida caliente, un baño o una cama limpia. Viviendo al borde de la supervivencia, son arrastrados frecuentemente por una marea de golpes, detenciones ilegales, tortura, abuso sexual, secuestro y asesinato. Casa Alianza está dedicada a ayudar a estos niños y niñas a salir de las calles y a regresar al camino de unas vidas provechosas y más significativas.

 

LA RUTA HACIA LA CALLE: LA PROSTITUCIÓN

Las causas por las cuales nuestras niñas salen a la calle son muy similares en cualquiera de los países de América Latina:

La experiencia de las niñas en calle, la violencia intrafamiliar en la primera infancia, la desintegración familiar, la fuga a temprana edad del hogar, la adicción a drogas ilegales y legales de los padres o tutores y el ejercicio de la prostitución de la madre son elementos comunes de un mismo problema. Todas estas situaciones tienen el denominador de la pobreza y la marginalidad que aunque no determina la explotación sexual, aparece como un factor casi invariable.

Otro elemento clave en la generación la explotación sexual son los valores culturales imperantes en nuestra sociedad. La discriminación a la mujer y el tratamiento de ésta y sus hijos como una forma de propiedad contribuyen a que la explotación sexual y la venta de niños sea vivenciada como natural y admisible en algunos sectores sociales. De esta forma, el estatuto de mercancía que adquieren mujeres y niños junto a la demanda creciente del comercio del sexo, vuelven posible que en un contexto de pobreza amplias franjas de la población se incorporen hacia una nueva forma de esclavitud sin cadenas.

La discriminación de género y/o étnica entonces, confluyen con el materialismo y el consumismo desenfrenado, convirtiendo a niños, niñas y adolescentes en factores de producción que deben generar rendimiento económico Es importante diferenciar a las "niñas en la calle" y las "niñas de la calle". Las primeras, niñas en la calle, son las que salen a las calles con un objetivo específico, ya sea vagancia o trabajo, generalmente ya han desertado del sistema escolar. Mantienen su vínculo familiar y en una gran mayoría de los casos son, sino el único, uno de las principales fuentes de ingresos económicos en sus familias. Las niñas de la calle, son las que ya tienen un período de tiempo prolongado de vivir en las calles. Las causas expulsoras hacia la calle generalmente tienen que ver con incesto, abuso sexual y/o maltrato. Estas niñas han roto todos sus vínculos familiares. Marta es una niña que desde los 8 años ha salido a las calles a vender lápices, llaveros y otros, para ayudar a mi mamá. Esta es la razón por la cual vemos a muchas niñas en las esquinas de nuestras calles en América Latina. Y el trabajo infantil se convierte en la vía más rápida para que ellas caigan en la explotación sexual. El fenómeno tiene que ver con dos aspectos, uno el ingreso de más dinero y con más facilidad, y el otro, los abusadores que se aprovechan de la vulnerabilidad de las niñas. Marta, ahora con 16 años nos cuenta que empezó con un señor que le compraba su mercadería y que empezó a tocarla en sus partes íntimas, por lo que le daba más dinero. Y luego, a sus 9 años de edad la violó. Y así empezó una historia más de tristeza y aceptación de una realidad que la vida le imponía a sus escasos 9 años.

Y ella todavía se justifica, "tengo 4 hermanos que mantener y además mi mamá está enferma y no puede trabajar." Investigaciones sociales e informes de ONGs y gobiernos del continente, sostienen que existe una fuerte relación entre este fenómeno en América Latina y la situación de calle en que viven miles de niños. Además de la pobreza y la urbanización creciente, se señala la violencia generalizada contra mujeres y niños. Para Dorianne Beyer, ex directora de la filial norteamericana de Defensa de los Niños - Movimiento Internacional (DNI) "muchas de las niñas que se convierten en prostitutas infantiles prefieren la vida de explotación en las calles a tener que sufrir una constante violencia familiar e incesto en los hogares". En diversas investigaciones de campo con niñas prostituídas, han señalado en alta proporción haber sido abusadas sexualmente por el padre, padrastro o familiar cercano antes de ser explotadas sexualmente. Estudios comparativos en Centroamérica, demuestran que existe una tipología de niños y niñas de la calle que rompen con su hogar para desarrollar diversas estrategias de sobre vivencia, que, en el caso de las mujeres en una alto índice termina en la prostitución.

"La pobreza, el hacinamiento, la promiscuidad, la desintegración familiar, la presencia constante en el hogar de diversas figuras masculinas son elementos influyentes para que los niños y adolescentes sean expulsados a la calle. En el caso particular de las niñas, la violación en el seno familiar es determinante, ya que crea una fuerte sensación de miedo que los empuja a vivir en la calle en forma temporal o definitiva" . En la calle la niña encuentra la libertad y en cierta medida el alivio al permanente hostigamiento vivido. Por este motivo, la mayoría de estos niños de calle o en situación de calle se resisten a volver a su hogar, para gran parte de ellos su morada es el asfalto. Estos niños lentamente se incorporan así al proceso de callejización definido como el paulatino rompimiento de los vínculos familiares que provoca una valoración más positiva de la calle en detrimento de su familia.

De acuerdo al estudio mencionado anteriormente, el desempleo entre los niños de calle, es tres veces superior en las niñas que en los varones. La discriminación que sufre en tanto mujer, la vuelve a empujar a la mendicidad o la prostitución. Dentro del trabajo residual al que acceden, la prostitución aparece como una opción donde todas estiman que rápidamente podrán salir luego de haber ahorrado lo necesario. Sin embargo, esta no parece ser la historia real. En un estudio realizado en Costa Rica por Ma. Cecilia Claramunt, nos presenta los resultados de la investigación realizada con una muestra de 103 niñas y 18 niños, que se encuentran en explotación sexual y de donde podemos resaltar las razones por las cuales se iniciaron en la prostitución:

RAZONES POR LAS QUE SE INICIARON EN LA PROSTITUCIÓN

Problemas familiares 13% (14)

Influencias externas 20.4% (22)

Decisión propia 4.6% (5)

Por dinero 42.6% (46)

Para comer y drogas 19.4% (21)

 

Total 100 % (108)

En el caso de las niñas de la calle, la explotación sexual es la estrategia de sobrevivencia más a la mano que les ofrece la calle. Niñas Madres En respuesta al creciente número de niñas de la calle que quedan embarazadas en las ciudades de Guatemala y México, y para prevenir la muerte de sus bebés por falta de cuidados, Casa Alianza dispone de un programa para las niñas madres y sus hijos. El programa ofrece servicios de rehabilitación, incluyendo terapia individual y grupal, entrenamiento en el cuidado del bebé, entrenamiento vocacional, y tratamiento pediátrico y ginecológico. La mayoría de las niñas son víctimas de violencia sexual. Muchas han caído en la prostitución para poder sobrevivir en las calles. Este programa ayuda a las niñas a establecer vínculos con sus hijos y a aprender a cuidar bien de ellos.

También les da la oportunidad de desarrollar habilidades para la vida, aprender un trabajo, y ahorrar suficiente dinero para vivir independientemente. Los Hogares pueden servir a más de 12 madres y sus bebés, y pueden estar con nosotros hasta que el bebé cumple los cinco años.

 

EL CASO DE GUATEMALA

 

Alrededor de 5000 niños y niñas viven en las calles de la ciudad de Guatemala. La mayoría tienen entre 7 y 14 años. Provienen de barrios pobres o marginados de la metrópoli, zonas a donde la población emigró desde el interior de la República por razones económicas o por la guerra. Los niños y niñas de la calle huyen del maltrato, los golpes, la miseria que encuentran en sus familias. Pero la vida en la calle no es mejor, están expuestos a más pobreza, accidentes, violaciones, heridas, enfermedades y hasta al asesinato. Casa Alianza es el abogado de los niños de la calle.

En Guatemala, Casa Alianza es la organización más importante que apoya a estos niños y niñas y que protege sus derechos. Los esfuerzos de atención y reintegración que organizaciones como Casa Alianza emprendieron a favor de este grupo, han logrado la reincorporación de muchos niños y niñas a la sociedad. ¿Por qué los niños están en la calle? En una investigación de la GTZ y Childhope de 1997 los mismos niños y niñas emitieron su opinión respecto a las razones por las cuales están en la calle. Según el estudio, el maltrato psicológico es una de las causas principales. Dijeron: "sufría en mi casa", "sentí que no me querían", "me trataban mal" (32%). El maltrato físico es otra razón fundamental, y respecto a eso se expresaron así: "me fui de la casa porque me pegaban mucho", "mi madrastra me quemó", "mi madrastra me sacó de la casa" (30%). Otras causas que los niños manifestaron en menor grado son las condiciones económicas, el haber quedado huérfano, o haberse quedado embarazada. Menos de la décima parte de los niños y niñas dijeron haber escogido la vida en la calle por gusto o aventura. ¿Cómo sobreviven? Los niños y las niñas de la calle pasan el día en lugares donde existe una mayor afluencia de comerciantes y de transeúntes: en los mercados o lugares de ventas callejeras, en las terminales de autobuses, parques o en corredores. Uno de los hogares preferido en la capital de Guatemala es, por ejemplo, la Concha Acustica -un escenario al aire libre situado en la Plaza Central-, lugar medio abierto con un techo protector. Para sobrevivir mendigan y roban. Muchas niñas se prostituyen.

Algunos pocos trabajan esporádicamente lavando platos, limpiando carros o cantando en las camionetas. Además la solidaridad del grupo ayuda al niño a conseguir comida: "Nosotros, nos protegemos en nuestro grupo. cuando yo no tengo nada que comer, me lo dan mis amigos", cuenta Esmeralda (14), una niña "de la Concha".

 

ALGUNOS DATOS DEL COMPORTAMIENTO SEXUAL DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE LA CALLE EN GUATEMALA

 

En 1991 se hizo un estudio sobre 143 niños de la calle entre los 7 y los 17 años en la ciudad de Guatemala. Fue dirigido por el Centro de Orientación, Diagnosis y Tratamiento de Enfermedades de Transmisión Sexual y Casa Alianza e informaba que:

· Ninguno de los niños y niñas usaba contraceptivos ni protección.

·Cerca del 70% tenía una o dos parejas por día; el 4.2% tenía 3 o 4 parejas por día; y 25.1% (92.31% de las niñas), informaron más de 4 parejas por día.

· El 93% informaron haber sufrido alguna vez enfermedades de transmisión sexual (ETS). Los niños, en el momento de la entrevista, presentaron además: Herpes genital, un 78.3%; Gonorrea, el 46.65%; Papilomatosis, el 27.3%; Tricomoniasis vaginal, el 13.29%; Chancro, 11.7%; y Sarna, 69.9%.

· El 100% de los niños usaban solventes, como el pegamento, como su droga preferida. El 96.5% usaba drogas diariamente y el 3.5% semanalmente.

 

Además, este estudio daba cuenta de que:

· El 100% de los niños entrevistados habían sido abusados sexualmente. Entre ellos, más del 53% informó que habían sido abusados por un miembro de la familia; 5.95% fueron abusados por amigos; 2.7% por vecinos; y 46% por gente que no conocían.

· 64.1% de las niñas informó que la primera persona con la que tuvieron relaciones sexuales fue su padre o madre; 10.2%, un tío o tía; 10.2%, un hermano o hermana; 2.6% amigos; 5.1% novio o novia; 7.7% otros.

 

EL CASO DE HONDURAS

 

La prostitución infantil y el abuso sexual son las causas por las cuales las niñas de la calle de Honduras contraen el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Se calcula que en las calles de las principales ciudades de Honduras deambulan unos 10 mil personas menores de 18 años de edad. Además de volverse adictos a los inhalantes como un mecanismo para evadir el hambre, "también los niños están dedicándose a la prostitución -tanto niños como niñas- y a consumir crack en la norteña ciudad de San Pedro Sula". "Las niñas pueden ser madres a los 15 años. Una encuesta con niñas de la calle encontró que del 36 por ciento de ellas que dijeron haber tenido experiencia sexual, 16 por ciento fueron violadas", indicó la Unicef. Según un estudio de la Coordinadora Institucional pro Derechos de los Niños (Coiproden), de los cinco mil 400 niños y niñas menores de 18 años que vivían en la calle en 1993, un 37 por ciento aún no cumplían 10 años y la mitad tenía entre 10 y 14 años.

 

CAUSAS POR LAS QUE LOS NIÑOS SE VAN A LA CALLE

 

a) Orfandad

b) Abandono

c) Porque en las familias se da el maltrato, abuso explotación, rechazo, etc.

d) Situaciones precarias

e) Carencia de atención por parte de los padres

f) Irresponsabilidad paterna

g) Desintegración familiar

h) Para satisfacer sus necesidades básicas (Alimento, vestuario, etc.)

 

LA RESPUESTA DE CASA ALIANZA ANTE EL PROBLEMA Y LAS CONSECUENCIAS DE LA PROSTITUCIÓN INFANTIL

 

Programa LUNA

 

El SIDA es hoy el principal problema de salud pública a nivel mundial. Es un problema social con profundas implicaciones y repercusiones económicas y políticas (De la Fuente, 1996).

En lo social, las personas que viven con VIH SIDA han tenido que enfrentarse al rechazo y a la discriminación. Las niñas y niños de la calle ya padecían de este rechazo además de todo lo que implica la vida en la calle (agresiones, abusos, drogas, carencia de afecto, etc.). Ahora bien, el VIH puede infectar a cualquier persona que no tiene los cuidados suficientes en cuanto a higiene, prácticas sexuales y cuidados para la salud en general. Si nos remitimos a la forma de vida de las niñas y niños de la calle podemos visualizar el riesgo tan alto en el que se encuentran de adquirir el VIH y otras enfermedades o padecimientos. En Casa Alianza hemos vivido la experiencia de atender a jóvenes que padecían esta enfermedad sin contar, en ese momento, con los conocimientos y recursos adecuados dentro de la institución. Si embargo, se logró dar el apoyo a estos jóvenes gracias a la ayuda, con ciertas limitantes, de otras organizaciones.

El objetivo principal del programa LUNA es brindar ayuda y atención integral: Psicológica, Médica y Asistencial a todas las niñas y niños de la calle que vivan con VIH/SIDA

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 

· Dar control serológico de todas las niñas y niños que formen parte de la población atendida por Casa Alianza.

· Trabajo de intervención de primer nivel (prevención) dirigida a niñas y niños de la calle, compañeros de Casa Alianza y a la comunidad adolescente.

· Brindar apoyo, atención integral a niños/as jóvenes con VIH.


En resumen, ya existe una nueva generación de niños y niñas de la calle que está comenzando a invadir nuestras ciudades. Y estos bebés de la calle, en su mayoría, son producto de la explotación sexual a la que se exponen sus madres, cuyo futuro no es para nada esperanzador.

 


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Carlos


 

Un “negocio” aterrador: el tráfico de órganos

Carlos Machado

 

Más allá de la muerte

 

    El último cuarto del siglo XX contribuyó, en la historia de los horrores de la humanidad, con una nueva forma de explotación del hombre por el hombre: el tráfico de órganos. Investigaciones realizadas por distintos medios, periodistas y organizaciones independientes han permitido echar luz, al despuntar el siglo actual, sobre esta aberrante realidad, una luz a la que de todas formas se empeña en cubrir de sombras una cadena de intereses metidos de lleno en este “negocio”. Es así como muchas veces se ha silenciado la difusión de los hechos denunciados o, cuando esto se torna imposible, se ha tratado de ridiculizar los mismos, argumentando una “psicosis” extendida sin ningún fundamento serio entre la población. Pero se han sucedido en los últimos 25 años tal cantidad de situaciones de este tipo en diversas regiones del mundo, incluida la Argentina, que ya es muy difícil que ellas puedan ser tomadas como fabulaciones.

 

    Por ejemplo, en Rusia el problema estalló cuando en 1993 se informó que una “empresa” de Moscú había extraído 700 órganos importantes, entre corazones, pulmones y riñones, 1.400 hígados, 18.000 timos y 2.000 ojos, todos destinados a pacientes que pagaban elevados precios e internados en hospitales muy importantes de todo el mundo. Los “donantes” eran miles de cuerpos no reclamados que van a parar a los depósitos de cadáveres. 

 

Turismo sangriento

 

    Al comenzar el siglo actual, en Afganistán aún reinaba el régimen de terror impuesto por los talibanes antes de que éstos fueran derrotados por los cruzados de George Bush. 

 

    Entre las atrocidades cometidas por aquellos contra el pueblo afgano estaban las que sufrían, invariablemente, sus mujeres. Como se conoció en su momento, éstas eran consideradas poco menos que animales por los talibanes, exacerbados por conceptos de la religión islámica llevados a la máxima exageración, que contemplaba entre otras cosas que los egresados de las “madrasas” (escuelas islámicas) no mantuvieran relaciones sexuales. De allí que estos fundamentalistas se desquitaran  secuestrando jóvenes, a las que pese a su fanatismo religioso en realidad deseaban, para hacerlas objeto de toda clase de vejaciones. Todo en el nombre de Alá y por detrás de la mezquita, claro. Y ello al margen de que los “mullahs”, o sacerdotes, tienen hasta cuatro esposas y se casan con niñas de 13 y 14 años. 

 

    Quizás por haberles despertado la idea el olor a la sangre de sus víctimas, o bien porque el negocio del tráfico de opio se estaba volviendo algo incómodo por los cada vez más rigurosos controles en los países de tránsito, lo cierto es que los talibanes comenzaron a contemplar otro tipo de emprendimiento que pronto pusieron en práctica.  Es así como estos adelantados de la fe islámica comenzaron a enriquecerse con los órganos humanos extraídos a los afganos más pobres y desesperados, y en especial a niños indocumentados, sobre todo a los pertenecientes a las etnias marginales tayica y hazara, a los que se les quitaba sus órganos y se los liquidaba, muchas veces antes de que despertaran de la anestesia (cuando ésta era utilizada). La Organización Revolucionaria de Mujeres de Afganistán, grupo clandestino conocido bajo el nombre de Rawa, ha denunciado estas atrocidades, entre otras cometidas por los talibanes. 

 

    En los últimos meses del 2001 una de sus miembros, identificada con el nombre encubierto de Refit, reveló al diario español “El Mundo” que la mafia del tráfico de órganos humanos involucraba además a redes de zonas tribales y mafias del vecino Pakistán. Según Refit, el tráfico de órganos fue muy intenso entre los años 1992 y 1998, y refirió el testimonio de un taxista que transportó a dos personas que llevaban “una bolsa que sangraba”, en la que había un hígado humano. En 1994, tras el secuestro de un niño, se encontró su cadáver sin el hígado, y en 1998 otro menor apareció muerto sin sus riñones. Roma y Mabula, dos niñas afganas de cuatro años, fueron secuestradas cuando se encontraban jugando en la puerta de su casa y asesinadas. Días después aparecieron sus cuerpos mutilados. A ambas les habían quitado los ojos y a Roma, además, sus riñones. Como corolario de estas atrocidades, Refit señaló que los órganos eran adquiridos principalmente por pakistaníes y árabes ricos.

 

    Este aberrante tráfico se ha vuelto ostensible, por otra parte, en la India, Nepal, Filipinas y Tailandia. Y en China, hoy en día, se ofrecen órganos por internet, a través del portal “Netease”, donde al margen de bucear entre las subastas de artículos electrónicos y electrodomésticos, utilizando el buscador apropiado pueden hallarse, discretamente, ofertas de corazones, hígados, riñones o córneas, según descubrió el diario chino “Yangcheng”. Los responsables del sitio se defienden diciendo que no pueden hacer nada para evitar las “transacciones económicas entre particulares” en sus páginas. A este tráfico modernizado por el entramado cibernético no son ajenas, se dice en aquel país, las “tríadas” o mafias chinas con la complicidad de algunos hospitales, autoridades y tribunales, ya que también el abastecimiento de “donantes” se encuentra en las cárceles, entre los miles de condenados a muerte o a reclusión perpetua.  

 

    Turquía es un bello país. Quien tuvo oportunidad de visitar Estambul, la ciudad apoyada sobre dos continentes unidos por el puente Gálata, no dejará de recordar no sólo la grandeza de la “Mezquita Azul” o mezquita del Sultán Ahmet, y Hagya Sophia o Santa Sofía, la mezcla de catedral y mezquita que reunió bajo su techo a dos religiones, la católica y la musulmana, fruto de su cambio de mano a través de las guerras entre ambas civilizaciones. También le quedará grabada en las retinas la incomparable puesta del sol sobre el Cuerno Dorado, un sector del estrecho del Bósforo.

 

    Pero a orillas del Bósforo se desarrolla también este sombrío negocio de la compra-venta de órganos. Este supermercado mafioso cuenta con ramificaciones en las cercanas Ucrania y Albania, según relató el diario “Hurriyet”, agregando que las organizaciones más poderosas están conformadas también por rusos e israelíes, además de los turcos. No se considera una fantasía la historia de barcos implicados en esta cuestión, que en los astilleros del Mar Negro cambian fácilmente de nombre y bandera. Quien primero se ocupó del tema fue el periodista Issam Ungur, del diario “Al Sabbah” (La Mañana), que siguió la pista a una nave con bandera rusa anclada en Tuzla sospechada de actuar como una verdadera carnicería, con sala de operaciones incluida. 

 

    Este sucio mercado nació en 1993, cuando dieron el salto las organizaciones mafiosas dedicadas al tráfico de menores. Fue cuando comenzaron a desaparecer en Turquía niños discapacitados. Este tráfico no habría salido a la luz si un padre valiente no hubiese emprendido la búsqueda de Abdulhamit, su hijo desaparecido. Abdulhamit Ozbilicki era un “oziurliú”, un discapacitado mental conocido por todo el barrio que estaba jugando delante de la puerta de su casa, en Estambul, cuando una mañana desapareció ante los ojos de su madre: se acercó un coche, bajaron una mujer y un hombre, un arranque rápido y nunca más se volvió a saber de él. Sin dudarlo, su hermano Zafer dice: “Fue la mafia de los órganos”. Zafer hoy es presidente de la Asociación Turca de Familiares de Desaparecidos, fundada por su padre Ismet, un próspero comerciante que murió de pena tras gastar una fortuna en la vana búsqueda de su hijo. En su peregrinar por toda Turquía, Ismet habló con todo el mundo y se publicaron notas en los diarios del país. Después llegaron las llamadas anónimas: “Si quieres encontrar a tu hijo busca en el Egeo. Un barco recoge a los niños discapacitados. Es la mafia de los órganos”. Ismet interrogó a marineros y sus relatos hablaban de lanchas rápidas que se adentraban en el mar, con dos o tres personas a bordo. La explicación siempre era la misma: “Organ mafyasi”, la mafia de los órganos humanos. Hoy, ante la sede de la Asociación de Familiares, se observa estacionado un ómnibus empapelado con fotos de niños y jóvenes desaparecidos. Cuando hay dinero suficiente para gasolina, Zafer Ozbilicki recorre el país con la vana esperanza de encontrar alguno, “pero lo único que recojo son denuncias de niños desaparecidos”, dice, mientras no para de recibir amenazas.

 

    En Turquía, la historia de niños que desaparecen, discapacitados o no, es una atroz realidad, confirmada incluso por una circular del ministerio del Interior del 13 de diciembre de 2000 en la que se alertaba a todas las comisarías de policía sobre la desaparición de menores: “Algunos se han perdido, otros han sido raptados y están en peligro. De estos últimos, algunos han acabado en el mercado de la prostitución infantil y otros son utilizados para el tráfico de órganos”.

 

De los Apeninos a los Andes

 

    Y así llegamos a América Latina.

 

    En mayo del 2000, las autoridades mexicanas decidieron abrir una investigación en relación a una red de tráfico de órganos puesta en evidencia por el trabajo de un equipo televisivo del diario español “El Mundo”, tras una tarea que les llevó cuatro meses previos para hacerse pasar por interesados en un transplante de riñón “sin pasar por los cauces normales”, cuyo resultado fue emitido en un programa especial bajo el título “Vampiros de órganos”. Al mismo tiempo, el gobierno mexicano había recibido la denuncia de la organización internacional Casa Alianza, cuya sede para América Latina se encuentra en San José de Costa Rica. La denuncia,  en la que se basó el trabajo de los reporteros de “El Mundo TV” publicada por el diario mexicano “La Jornada”, revelaba la existencia de una red de tráfico de órganos que operaba en la ciudad de Ecatepec, cerca de la capital del país, y que estaba dirigida por un falso sacerdote, Martín Rubio, a quien apodaban “el Padrecito” y que tenía un albergue para niños de la calle a los que mantenía bajo llave. La mecánica descubierta  era la siguiente: una vez que “el Padrecito” aseguraba tener un donante, se iba hasta un conocido hospital de la capital mexicana, donde al frente de la operación estaba el Dr. Arturo Gómez Muñoz. En una entrevista confidencial, éste aseguraba que “la operación es un secreto médico. Sólo lo sabremos el Dr. Espinosa, jefe de uno de los equipos, y yo, jefe del otro equipo. Al resto del personal les pagaré 35.000 dólares”.  Como puede apreciarse, un mecanismo bien aceitado.  Una vez que grabaron al falso sacerdote y al médico corrupto, los periodistas decidieron no correr más riesgos y regresar a España.  Con ellos se llevaron una preocupante sospecha: ¿el riñón ofrecido saldría del cuerpo de un presunto donante o en realidad del de uno de los adolescentes que “el Padrecito” mantenía bajo candado en su albergue?.

 

    En Chile se ha detectado que una organización holandesa de enfermos terminales compra órganos humanos en la región, a través de representantes que se encargan de buscar a los vendedores, que por lo general son personas desesperadas económicamente. El diario “Las Ultimas Noticias” aseguró haber hablado con un individuo que se identificó solamente como “Iván”, quien reconoció que desde hacía cinco años buscaba a personas dispuestas a vender sus órganos y que lo había hecho, además, en otros países. En el país andino está prohibida la venta de órganos y sólo se permiten las donaciones. Según el diario, uno de los contactados fue el obrero del sur Manuel Muñoz Jorquera, de 49 años, que había quedado cesante, quien precisó que alguien llamado “Julio” le ofreció 30 millones de pesos chilenos, unos 46.000 dólares, por su riñón. Aunque una primera cita para negociar falló, Muñoz Jorquera siguió esperanzado en concretar esa venta: “Espero que se pongan en contacto conmigo porque necesito la plata y no me importa tener problemas de salud por la falta del riñón”, dijo. Por su parte “Iván” señaló que representa a la organización privada “Enfermos Terminales de Holanda”, la que cuenta con unos cinco mil pacientes dispuestos a comprar órganos, y que él está autorizado a pagar hasta 38 millones de pesos chilenos, unos 58.000 dólares, por un riñón, señaló la versión periodística. Además aseguró que ya ha concretado “unos veinte negocios” en Latinoamérica. La necesidad parece no admitir fronteras. Tampoco límites. Y de hecho, ya llama mucho la atención que los pedidos de un órgano, ya sea a las instituciones correspondientes o ante las cámaras de televisión, sean hechos sólo por gente de bajos o medios recursos, y nunca por personas adineradas. Tal parece que estas últimas pueden evitar, gracias a su dinero, ingresar en listas de espera.

 

Argentina, país generoso

 

    En nuestro país existe una institución muy conocida cuya fachada no admitiría objeciones. Se trata del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implantes, más conocido por su sigla: INCUCAI.  Este organismo, que lidera las campañas para que todos donemos nuestros órganos, afirma rotundamente que el tráfico de los mismos no existe, seguramente porque admitirlo sería mala publicidad para conseguir donantes voluntarios. Aunque sea hoy en día un secreto a voces la existencia de ese “negocio”. Sin embargo, y tratando de aplicar toda la objetividad posible en el tema, hay que reconocer que existieron, y existen, muchas irregularidades en distintos hospitales y centros sanitarios del país, y que la población está sospechando de la cantidad de accidentes cuyos índices aumentan día a día, y de la forma también creciente en que están desapareciendo niños, adolescentes y hasta vagabundos. Es así como se va agrupando un conjunto de cosas que, más que en “mala publicidad”, podría hacer pensar en complicidades. Porque, para ser honestos, nadie puede garantizar hoy que la corrupción generalizada y tan enraizada en el país no alcance, si no al organismo encargado de la coordinación de transplantes, al menos a altos funcionarios y grupos de poder del Estado que cubran al tráfico de órganos con un manto de ocultamiento organizado. De hecho, trascendió que algunos sectores de la Policía Bonaerense habrían sido presionados y censurados para que no se investiguen ciertos indicios sobre casos como los antes mencionados. Por su parte, tiempo atrás hubo en el INCUCAI un incendio repentino que destruyó mucha documentación que podría haber resultado de interés como evidencia. Entre los pocos registros que se salvaron de ese incendio hubo cuatro archivos de personas que supuestamente habrían sido transplantadas, sólo que nunca se les realizó esa operación en tanto los órganos que deberían haber recibido fueron a parar a distintos hospitales privados.  Pero veamos las irregularidades más notorias ocurridas en el país. Al menos las que fueron detectadas o en las que intervino la Justicia.

 

Consejo Asesor de Ablación e Implantes de Córdoba (CADAIC)

 

    Armando Calero, de nueve años, murió en junio de 1992 cuando golpeó su cabeza al caer en el patio de su escuela. Su familia escuchó, en el Hospital de Urgencias, la discusión de dos médicos acerca de que una simple operación podría salvarlo. La intervención nunca se realizó, el niño cayó en coma y le fue colocado un respirador. Poco después el Dr. Edgar Lacombe le mostró a la madre un electroencefalograma (EEC) plano, diciéndole que su hijo había muerto e insistiendo para que donara los órganos. Sin embargo la madre de Armando sostiene que estuvo mirándolo todo el tiempo y que el EEC nunca se lo hicieron: “Yo me negué a donar los órganos porque mi hijo seguía mostrando signos vitales. El daba vuelta la cabeza cuando escuchaba mi voz, tenía una temperatura normal y además movía sus brazos y piernas, por lo tanto vi que no tenía muerte cerebral y no podía donar sus órganos... A pesar de que le quitaron el apoyo médico mi hijo vivió tres días más,  y a nosotros siempre nos presionaban para que donáramos los órganos”.  Este y otros casos fueron a un proceso en los Tribunales Federales de Córdoba. Veintidós médicos de diferentes hospitales fueron investigados por un equipo bajo las órdenes del juez Luis Rueda, quien testimonió: “Como juez puedo decir que las investigaciones hasta este momento han hallado serias irregularidades en el sentido de la manera y el momento en que se declara la muerte clínica o la muerte cerebral del paciente, y cómo las ablaciones de los órganos son hechas fuera de las normas que manda la ley. Como ciudadano y por las investigaciones que se han llevado a cabo en otras partes del país, podría decir que hay involucrado tráfico de órganos”.

 

    Bruce Harris, periodista de la BBC de Londres que elaboró en noviembre de 1993 un informe titulado “El negocio de las partes del cuerpo”, que mostraba el tráfico de órganos en el mundo y dedicaba un capítulo a la Argentina, entrevistó al Dr. Eduardo Gasparini, médico forense que trabajaba con el Departamento de Justicia cordobés, quien le mostró los registros médicos. Entre ellos figuran tres casos en los que hay niños técnicamente vivos y aún así los doctores les sacaron sus órganos. El Dr. Gasparini dijo que “hasta el momento no han podido demostrar que tuvieran muerte cerebral.  Aquí tenemos por ejemplo un caso que muestra un solo EEG, pero ese electro muestra que todavía había actividad cerebral. En otro caso se realiza un EEG y da plano, pero dos horas más tarde la persona estaba respirando e incluso movía un brazo, pero alguien tomó el libro y anotó que esa persona estaba muerta”.  Harris consultó sobre el caso del niño Armando Calero, y la asistente del Dr. Gasparini le dijo: “Bueno, en el caso de este niño vemos que aunque la familia se niega rotundamente a donar los órganos, vemos la prescripción del médico de mantenerlo medicado con bolamina para incrementar la posibilidad de hacer la ablación de sus órganos. Esto fue prescripto por el Dr. Lacombe”.  Alejandra Escribano es enfermera y trabajó en el CADAIC unos cinco años. En su testimonio dice que los EEG eran aplicados a pacientes a los que se les había suministrado drogas que deprimen los signos vitales del sistema nervioso, y pueden llegar a dar un electro plano, y que además las perillas de la máquina utilizada en los EEG también eran alteradas, aclarando: “Para evitar que una onda cerebral pequeña se vea en un electro se manipulaban los aparatos, y con una perilla se modificaba la amplitud de onda que registraba el aparato”.  Literalmente, la enfermera definió que se hacía “mentir” a la máquina para mostrar que ya no había actividad cerebral cuando sí la había.

 

    El Dr. Edgar Lacombe fue procesado como supuesto autor de abuso de autoridad en 66 hechos en forma continuada. Con los aportes del forense Eduardo Gasparini y tras analizar más de 200 historias clínicas, el juez Luis Rueda llegó al convencimiento de que había semiplena prueba en contra de Lacombe, quien habría autorizado y dirigido la ablación de los órganos cuando las condiciones técnicas y científicas no eran las determinadas por la ley de transplantes que regía entonces. Luego el caso pasó a manos del juez Ricardo Bustos Fierro,  quien elevó las actuaciones a la Cámara Federal para que resolviera la apelación planteada contra el procesamiento de Lacombe. Con dos votos a favor, de los Dres. Gustavo Becerra Ferrer y León Feith, y uno en contra del Dr. Humberto Aliaga Yofre, la Cámara resolvió revocar dicho procesamiento, y así Lacombe fue liberado de su prisión preventiva.  Becerra Ferrer expresó sus discrepancias con el juez Rueda ya que a su juicio, si bien existe en las historias clínicas “un serio desorden administrativo generalizado”, las pruebas reunidas en la investigación no fueron suficientes para fundamentar el procesamiento del médico con el grado de probabilidad requerido por la ley.  Por su parte el Dr. Aliaga Yofre puntualizó: “La realidad irrefutable contenida en todas las historias clínicas habla por sí misma, y reviste en todos los casos tenidos en cuenta por el entonces juez del Juzgado Federal un cúmulo impresionante de anomalías, en algunos casos tan ostensibles que me autorizan a ubicarlas como colindantes con lo burdo, insolente e irreverente”.

 

    Para muchos ciudadanos comunes no muy experimentados en el lenguaje judicial, lo que quedó bien claro es que el Dr. Lacombe mostró una inusitada voracidad en querer -a toda costa y utilizando incluso la alteración deliberada de material sanitario y de análisis- quitarle sus órganos al niño Armando Calero y, de acuerdo a la investigación, a otros 66 pacientes. ¿Cuál sería su objetivo?. Muy probablemente nada que ver con un fin altruista como sería la donación voluntaria de órganos.

 

Colonia Montes de Oca, Open Door, Buenos Aires

 

    El Instituto Psiquiátrico “Dr. Domingo Cabred”, también conocido como Colonia Open Door o Colonia Montes de Oca, cobró repentina fama en 1992, cuando desapareció la Dra. Cecilia Giubileo, una de sus médicas internas, de quien jamás se volvió a saber nada. A partir de allí comenzó una cadena de conjeturas, algunas de las más disparatadas y otras tendientes a “plantar” pistas falsas sobre el probable destino de la médica. Esta tendencia a pretender desorientar la investigación hizo pensar finalmente en que la Dra. Giubileo pudo haberse encontrado de pronto en el lugar equivocado y en el momento equivocado, viendo lo que no debió ver, o quizás pudo estar averiguando algo que provocó que la quitaran de en medio. No pasó mucho tiempo más para que comenzara a circular la frase “tráfico de órganos” y a surgir, de a poco, datos lindantes con lo terrorífico.

 

    El informe antes citado de Bruce Harris para la BBC revela que Marcelo Ortiz, de 14 años, era discapacitado y fue internado en 1992 por su familia en la Colonia Montes de Oca, debido a su pobreza y a la imposibilidad de atenderlo. Tiempo después los familiares de Marcelo recibieron un telegrama diciendo que el adolescente había escapado, abandonando voluntariamente la Colonia. Sin embargo jamás podría haber huido, pues era parapléjico. Durante una investigación, se encontró el cuerpo de Marcelo mutilado: sus ojos habían desaparecido. Este caso y otros similares que fueron sucediendo decidió al Gobierno Nacional a intervenir, iniciando una investigación en la que puso al frente al Dr. Horacio Esbert, abogado del ministerio de Salud, quien reconoció: “Básicamente, a partir de gente que trabajaba allí, se empezó a tomar conocimiento de que había tráfico de córneas, y que éstas eran extraídas de pacientes que morían y que tenían a sus familiares muy lejos”.  Se verificaron irregularidades de todo tipo y toda la sociedad quedó asombrada cuando se descubrió que muchos pacientes estaban desnudos y su alimento diario era, literalmente, basura. La totalidad de estos pacientes eran enfermos mentales, y muchos de ellos niños. Se descubrió además una mafia involucrada en el tráfico de bebés (paridos por internas y de padre desconocido), de sangre y de córneas. Todo consentido por el entonces director de la Colonia, el Dr. Florencio Sánchez. La cantidad de muertes en el lugar era, y sigue siendo, asombrosamente alta, y según los registros el 20 por ciento de la población de pacientes muere o “desaparece” cada año, pero ningún miembro del personal quiso hablar de lo que pasaba, y los testimonios de los pacientes psiquiátricos no son legalmente admisibles.

 

    La investigación pasó a manos del juez federal Héctor Heredia, quien al preguntársele cuál era la cantidad de córneas manipuladas respondió: “De más de trescientas desde el año 1979 hasta 1983/1984. Quizás un  poco más. Me han entregado una copia del testimonio del sr. Santini, quien trabajó en la Colonia por más de diez años, en donde dice cómo el Dr. Sánchez le enseñó a sacar las córneas de los pacientes en la morgue del establecimiento. El testimonio de Santini dice que él removía las córneas con una cucharita de café y que estaba orgulloso porque nunca se le había roto una córnea”. Se le preguntó al Dr. Esbert si él creía que en el país había una red traficando ilícitamente con órganos, a lo que respondió: “Más que una red hay en todo el país grupos que se dedican al transplante de órganos y dentro de estos grupos hay sin lugar a dudas gente  inescrupulosa que se dedica al tráfico, y sin lugar a dudas esta gente es peligrosa”. Por su parte el director de la Colonia, Dr. Florencio Sánchez, fue a parar a la cárcel, donde poco después murió sin decir una palabra sobre cuál había sido su rol dentro de toda esa locura.

 

    En sólo cuatro meses, entre enero y abril de este año 2005, estalló otra novedad digna de películas de terror: 315 internos desaparecieron de la Colonia Montes de Oca. En el lugar no permiten el ingreso a ningún periodista –sería bueno que explicaran el motivo- y sólo pudo ingresar el diputado nacional Héctor Polino, quien comprobó que la Colonia está asentada sobre 640 hectáreas propias, de las cuales 180 están conformadas por un bosque impenetrable, donde se han hallado restos óseos humanos. A Polino se le dijo que los pacientes salen libremente a caminar y que muchos de ellos se fugan. Pero los supuestos “fugados”, en lugar de aparecer en las casas de sus familiares o al menos en la calle, no aparecen jamás. Además se encontraron cinco cadáveres en el predio de la Colonia, y las causas de esos decesos estaba siendo investigada por la Policía Científica de General Rodríguez. De todas maneras, 315 “fugados” sin aparecer son demasiados como para instalar ya una seria sospecha. Todo ello motivó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados, dirigiéndose al Poder Ejecutivo Nacional para que, a través del organismo que corresponda, informe sobre las irregularidades cometidas en la Colonia entre enero y abril del 2005. El pedido, que tiene fecha del 1º de junio de este año, está firmado por los diputados Héctor Polino, Jorge Rivas, Marta Maffei, Jorge Roselli, Eduardo García, Mario Cafiero, Claudio Lozano, Marcela Rodríguez, Eduardo Di Pollina, Juan Carlos López, Eduardo Macaluse y Marta Brasi. No se conoce hasta el momento que el gobierno haya respondido algo a esta inquietud de los legisladores. Muy obvio si tenemos en cuenta que desde que comenzó el año ya nadie trabajaba en las “altas esferas”, que estaban abocadas con dedicación exclusiva a la campaña electoral para los cruciales comicios de octubre.

 

¿Final?                                           

 

    El eurodiputado socialista León Schwartzenberg, a quien la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Protección al Consumidor del Parlamento Europeo le solicitó un informe el 16 de octubre de 1991, no opinaba que el tráfico de órganos era una ficción, como pretenden instalar en la opinión pública quienes responden a esos intereses mafiosos. En dicho informe Schwartzenberg, que es médico y fue ministro de Sanidad de su país, Francia, concluía: “El tráfico ilegal de órganos existe, lo mismo que el tráfico de drogas, y con frecuencia está organizado por las mismas personas. Este tráfico es tanto más monstruoso puesto que se basa en la condena a muerte de personas vivas para extraer de ellas los órganos que se venden con beneficio”. Más aún, para Schwartzenberg negar su existencia es comparable a admitir que muchos de los horrores padecidos (e incluso fotografiados) por la Humanidad a lo largo del siglo XX jamás hayan existido. 

 

    El periodista español José Manuel Martín, corresponsal en América Latina, Premio de Periodismo UNICEF y autor de libros que denuncian el tráfico de niños y de sus órganos, recuerda que “después de aquello, el Parlamento Europeo redactó una resolución con una serie de recomendaciones, y ahí quedó todo”.  Martín señala además: “Cuando escribí ‘La Guerra contra los  Niños’ había expertos que sostenían que no es materialmente posible que puedan trasladarse los órganos a otros países porque no aguantan en buen estado tantas horas de vuelo. Pero no son los órganos los que viajan, sino los niños. Ellos son los que desaparecen”.

 

    Quien quiera oír que oiga. 


Fuentes:
Diario “El Mundo” (Madrid).

Casa Alianza (Guatemala).

BBC (Londres).

SEPRIN (Buenos Aires).

 


Cómo serán las guerras del futuro

Proyecto HAARP: ¿una nueva arma?                                       

     El Proyecto HAARP –siglas en inglés del Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia- es uno más entre los proyectos militares secretos que está llevando a cabo el Pentágono norteamericano.  Se desarrolla actualmente en unas instalaciones militares ubicadas en Gakona, Alaska, y básicamente consiste en 180 antenas que, funcionando en conjunto, constituirán una sola antena que emitirá 1 gigawatt, equivalente a mil millones de watts, es decir un billón de ondas de radio de alta frecuencia, las que penetran en la atmósfera inferior, más específicamente en la ionosfera, e interactúan con ésta y con la corriente de los electrojets de las auroras australes y boreales.  Un proyecto tan controvertido como peligroso, ya que mientras sus defensores mencionan un cúmulo de ventajas de carácter científico, geofísico y militar, sus detractores están convencidos de que podría acarrear consecuencias catastróficas para el planeta, que van desde arriesgadas modificaciones en la ionosfera hasta, nada menos, la manipulación de la mente humana.

    Según la Dra. Rosalie Bertell, científica que está intentando alertar al Parlamento Europeo y otras instancias sobre estos peligros, HAARP forma parte de un sistema integrado de armamentos que tiene consecuencias ecológicas potencialmente devastadoras.  De acuerdo a la Dra. Bertell, “HAARP podría contribuir a cambiar el  clima bombardeando intensivamente la atmósfera con rayos de alta frecuencia, y convirtiendo las ondas de baja frecuencia en alta intensidad podría también afectar a los cerebros humanos, no pudiéndose excluir que tenga efectos tectónicos”.  Por su parte el propio creador del “calentador ionosférico” del proyecto, Bernard Eastlund, también asegura que su invento podría controlar el clima.  Potencialmente, constituye un instrumento de conquista capaz de desestabilizar selectivamente los sistemas agrícolas y ecológicos de regiones enteras.  La pregunta que ante ésto hoy se hacen muchos es: ¿Estaremos viviendo el comienzo de una nueva era de armas geofísicas capaces de modificar el clima a escala local y ser empleadas contra países “hostiles”?.

    En relación a la influencia que HAARP podría tener sobre los cerebros humanos,  mencionada por la Dra. Bertell, ello está basado en el estudio que en tal sentido hiciera el científico alemán Franz Hartzmann sobre las ondas cerebrales y su indefensión en caso de recibir un probable bombardeo de las ondas de alta frecuencia creadas por HAARP. A la vez, la posibilidad de que este engendro pueda generar también alteraciones en la masa terrestre, o sea provocar  potentes terremotos y desplazamientos de placas tectónicas, ha tenido correlatos al menos algo sospechosos: todavía no se conoce a ciencia cierta qué causó el terremoto en medio del mar que originó el “tsunami” que a fines del año anterior devastó buena parte del sudeste asiático; y la repetición sistemática de sismos en Irán hace recordar a algunos arriesgados -¿o no lo serán tanto?- que este último, para Estados Unidos, es un país “hostil”.  Todo ésto se suma a las frecuentes, e inusuales, modificaciones climáticas en muchas regiones del planeta, y a la seguidilla de sismos registrados hace algunas semanas a lo largo de toda la costa del Pacífico, desde Chile hasta California.

    ¿Ya estará entonces “practicando” Estados Unidos con su nuevo juguete letal?. Si fuera así, ¿lo hace para medir sus alcances, o directamente para causar daño donde lo desee?. Viniendo del país del Norte, todo es posible, en especial cualquier artilugio útil para destruir, derribar o conquistar.  Quizás estemos frente a las nuevas armas que se empuñarán en las nuevas guerras.  A riesgo, incluso, de que proyectos como HAARP puedan llegar a causar la destrucción del planeta y, obviamente, de la Humanidad.

Carlos Machado

 

 Más información sobre el Proyecto HAARP >>>>> click


MORIR CON DIGNIDAD
LA MISERIA HUMANA AL DESNUDO
Por Marcelo Hawrylciw
 

    Existen investigaciones periodísticas, que a uno le duelen al hacerlas, historias que por suerte no dejan de conmoverme. Así, el caso de la señora R.M.L. internada en el Hospital General de Agudos Parmenio T. Piñero es lamentablemente un caso más de tantos otros que se repiten en distintos nosocomios y geriátricos. Anciana, muy enferma, y descuidada por la hija a su cargo una vez que la octogenaria quedara sin bienes propios (que eran muchos) fue internada contra su voluntad en un geriátrico luego de soportar la presión de convivir con la indiferencia y la provocación de quienes vivían con ella, hasta llevarla al extremo de defenderse como pudiera y ser denunciada como insana. Lo que la Justicia al parecer -como en muchos casos- considera, es el presente de una historia ya consumada sin estudiar la génesis de la patología. Después de todo, sólo es un expediente más y con su derivación a un instituto, la persona termina por perder todo lo que posee, sus bienes, sus derechos, su salud, su condición de persona y su dignidad.


    Mucho se ha escrito en las crónicas policiales de ancianos golpeados, dejados en el más absoluto abandono y generalmente terminan perdiendo la vida de una forma brutal y penosa. Atrás quedó en la historia, el respeto por los ancianos, considerados los sabios de los pueblos y comunidades que formaban los concejos, hoy son despreciados, olvidados, y en el medio de la vorágine en la que vivimos, las víctimas preferidas de delincuentes e inescrupulosos que se abusan de ellos. Si es indignante el leer los delitos cometidos contra ellos, también lo es el ver que para muchos, incluso profesionales médicos, solo son cuerpos que sobreviven.


    No hay un culpable, sino muchos, y la indiferencia e hipocresía en algún momento la vivirán estos, ya que nadie escapa a la vejez.


    Duele ver a hijos esperando inmutables el desenlace final, sin siquiera compartir esos últimos momentos como una despedida.


    Tampoco puedo comprender o justificar la idiotez de algún médico superado que comente, sin medir el dolor de los familiares que sí sufren, frases como "lo mejor que le puede pasar, es dejar de sufrir" y recomienden de manera intencionada no hacer nada más, para no prolongar la agonía.


    Uno no es ingenuo, ni desconoce que los hospitales carecen de todo el material necesario, pero no se puede aceptar a médicos cómodos o malintencionados.


    Algo nos pasa como sociedad, y en esa pérdida de valores y respetos, algunos se valen de la falta de cultura general, para imponer sus excusas.


    Lo diferente en esta nota es que el día miércoles la señora falleció en el hospital, cuando me dirigí al hospital esperando encontrar al responsable del mismo, el director Dr. Buchbinder Marcos, esto no fue posible porque este sólo trabaja hasta las 15:00 al igual que todo el personal de la dirección.


    En cambio fui intimidado por personal de seguridad del lugar que pretendía impedir la nota y que se supiera que en el mismo hospital no se cumplen las normas de seguridad, es decir los tubos de oxígeno están a la intemperie y sin techo. También mintió el Dr. Herrero, cirujano a cargo de la guardia médico al decirme que la señora estaba bien atendida   y que los médicos no tenían responsabilidad ya que una de los tres hijos de la mujer firmó, para que no se le hagan intervenciones a la madre y así se apresure su deceso, es decir no se la alimente ni se le suministre el suero.


    Ahora es el tiempo de la Justicia y de la investigación interna del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.


    Nadie tiene que morir así, descuidado o mal atendido, por más que su diagnóstico sea irreversible, todos tenemos derecho a morir con dignidad.


    Por eso reflexionemos, los familiares respetemos a nuestros ancianos, los médicos recuerden su vocación y todos, no dejemos que nos arrebaten la memoria y la historia.


MARCELO HAWRYLCIW
mrhawrylciw@yahoo.com.ar

Especial para Tribuna de periodistas


Depredación minera en la Argentina

 AHORA VIENEN POR EL URANIO

     Hace tiempo que el país viene sufriendo despojos de variada índole. A los ya conocidos en materia de fuga de capitales hacia el exterior, deudas ya pagadas y vueltas a cobrar por el Fondo Monetario Internacional, tarifas abusivas a cambio de una no muy buena contraprestación por parte de las empresas de servicios privatizadas, depredación de los recursos pesqueros y forestales, y el más tremendo de los despojos a la persona humana que es sumir a casi la mitad de la población argentina en la miseria y el hambre, se suma también el de la minería.  Poco se habla y prácticamente nada transmiten los medios de comunicación sobre el tema, y hay que acudir entonces a los medios alternativos, vía internet, o a informes escuchados en emisoras radiales verdaderamente independientes. Así uno puede enterarse, por ejemplo, de las empresas extranjeras que se están llevando el oro de San Juan y algunas provincias del noroeste –incluso contaminando los alrededores ya que para la extracción de ése y otros metales se utilizan venenos y tóxicos como el cianuro y el arsénico- o el virtual saqueo de otros minerales en varios puntos del país.  Todo ello está ocurriendo sin disimulo alguno ante la complaciente mirada, por inacción o por complicidad, de los gobiernos nacional y provinciales. Es que, como todos sabemos desde que Quevedo lo remarcara, “poderoso caballero es Don Dinero”.  Y ahora vienen por el uranio.

    Desde la década de 1960, la Comisión Nacional de Energía Atómica había asumido el riesgo de invertir en estudios mineros y en la formación de recursos humanos, trabajando hasta lograr el autoabastecimiento de uranio, en momentos en que el precio de este mineral parecía no justificarlo.  Hoy, todo ese esfuerzo está siendo aprovechado por numerosas empresas multinacionales, acicateadas por el vertiginoso aumento del precio del uranio, que se triplicó desde el 2003, lo que las ha llevado aceleradamente a inundar a las autoridades nacionales con pedidos de permisos de cateos y exploración de todas las áreas anteriormente trabajadas por la CNEA.  Este creciente interés de las empresas extranjeras por las zonas uraníferas nacionales generó bastante preocupación entre los trabajadores agrupados en la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (APCNEAN), ya que el obsoleto Código de Minería argentino no contempla el carácter estratégico que debería darse a las fuentes de energía para asegurar un futuro de independencia energética del país.

    Frente a esta situación, la APCNEAN viene alertando continuamente a través de diversos informes a las autoridades de la CNEA, pero la respuesta de los responsables de la política minera nuclear es sumamente cuestionable: no sólo hacen oídos sordos a aquellos informes sino que, peor aún, además de abandonar áreas bajo estudio de la entidad en manos de las empresas extranjeras, están entregando a las mismas la información que los técnicos y profesionales locales elaboraron durante décadas.

    Las reservas de uranio han adquirido una importancia relevante a partir del sostenido aumento del barril de petróleo y del metro cúbico de gas, a lo que se suma el rápido decrecimiento de las reservas de combustibles fósiles. En tal sentido, se estima que hacia 2030, o a lo sumo unos años más, el petróleo será un producto muy difícil de hallar en el planeta, de allí que en algunos países se esté experimentando, por el momento sin dejar fluir mucha información al respecto, con diversos elementos alternativos para la movilización de vehículos o para suplantar derivados del petróleo, como los plásticos.

    Dentro de este sombrío futuro, la Argentina puede verse obligada a comprar su propio uranio a precios del mercado mundial, manejados obviamente por intereses transnacionales.  De allí la urgente necesidad de que el gobierno nacional implemente un plan energético a largo plazo que contemple a las diferentes fuentes de energía, y específicamente al uranio, como recursos estratégicos.  Es el Estado el que debe ser el ente regulador y controlador de los recursos energéticos, asegurando su provisión para la generación actual y las futuras, y reafirmando el carácter estratégico que tienen las fuentes de energía para el desarrollo del país.  Para ello se impone, además de una urgente reforma del Código de Minería, una discusión profunda sobre estos temas.  Claro que para ello es necesaria, en primer lugar, la correspondiente decisión política,  que además corte de raíz la entrega de los recursos mineros que se está haciendo en diversos puntos del territorio y, en particular, del uranio.

Carlos Machado 

 

 


NIÑOS DE LA CALLE EN LATINOAMÉRICA

por Marcelo Colussi

 

¿Qué le espera a cada uno de esos niños al nacer?

 

Niños que, desde el inicio, para algunos 'sobran'. Seguramente no un mundo de rosas. Si tiene suerte y no muere de alguna enfermedad previsible o por inanición, trabajará desde muy pequeño. Quizá termine la escuela primaria, pero probablemente no. 

 

Casi con seguridad no asistirá a la escuela media; mucho menos a la Universidad. Se criará como pueda: pocos juguetes, mucha violencia, poco cuidado paterno; seguramente junto a muchos hermanos: seis, ocho, diez. 

Esto en el campo, donde se necesitan muchos brazos para las faenas agrícolas, es parte de la cultura cotidiana; pero en un asentamiento precario en medio de una gran ciudad es ante todo un problema.

 

Deberá trabajar, y su trabajo será en las calles, no bajo la supervisión de sus padres. Trabajo, por otro lado, siempre descalificado, muy poco remunerado, siempre en situación de riesgo social: la violencia, la trasgresión, las drogas estarán muy cerca. Esto se potencia en el caso de las niñas.

 

La pobreza de donde provienen estos menores no se concibe sólo en términos de ingreso monetario, siempre escaso por cierto. También lo es en cuanto a recursos en general para afrontar la vida, en conocimientos, en experiencias. 

Las familias 'reproductoras' de niños que van a vivir a las calles son en general numerosas, con dinámicas violentas, con antecedentes de alcoholismo, en algunos casos promiscuas, a veces con historias delincuenciales.

 

Todo esto es más fácil que se de en un grupo marginado económica y socialmente (los que 'sobran') antes que en los sectores integrados. Lo dramático es que la población 'sobrante' aumenta, y por ende sus niños, que son quienes terminan poblando las calles.

 

En cualquier ciudad latinoamericana vemos como algo común ejércitos de niños deambulando por las calles. Desde muy tempranas edades, sucios, harapientos, a veces con su bolsita de inhalante en la mano, los niños y niñas ya forman parte del paisaje cotidiano: menores que venden baratijas, lustran zapatos, lavan automóviles, mendigan o simplemente pasan sus días en parques, mercados o terminales de buses.

 

El fenómeno es relativamente nuevo, de las últimas décadas; pero lo peor es que está en franca expansión. Se estima que en todo el mundo hay 150 millones de niños que trabajan o viven en las calles. ¿Por qué? ¿Cuál es la verdadera historia de los niños de la calle?

 

Establecidos en las calles es muy fácil que algunos se perpetúen allí. Y cuando esto sucede, cuando se cortan los vínculos con las familias de origen, la inercia lleva a que sea muy difícil salir de ese ámbito. Callejización, consumo de drogas y trasgresión van de la mano.

 

'Para una innumerable cantidad de niños y jóvenes latinoamericanos la invitación al consumo es una invitación al delito. La televisión te hace agua la boca y la policía te echa de la mesa' (Eduardo Galeano). Un niño finalmente se queda a vivir en la calle porque escapa así a un infierno diario de violencia, desatención, escasez material. Recordemos que pobreza no es sólo falta de dinero efectivo; es también falta de posibilidades para el desarrollo. Lo que, casualmente, se encontrará ante todo en los grupos más sumergidos, en las 'poblaciones excedentes'.

 

Son varias las instituciones que se ocupan del problema de los niños de la calle: las públicas ('centros de reorientación de menores', en general reformatorios o cárceles) con una propuesta más punitiva y en dependencia de dictámenes legales; las no gubernamentales con proyectos de corte humanitario o caritativo.

 

Más allá de buenas intenciones y diversidad de metodologías, el impacto de sus acciones es relativo; por supuesto que una atención puntual en un caso, o un apoyo para la sobrevivencia es mucho. Y ni hablar de algún niño rescatado de esta situación y reubicado en otra perspectiva. Ello es encomiable. De todos modos el fenómeno en su conjunto no se termina, por el contrario crece. Cada día, en cualquier mediana o gran ciudad latinoamericana, nuevos niños se integran a la vida en las calles.

 

¿Qué hacer ante esto?

 

Hay que partir por reconocer que la problemática concierne a todos. Cada niño durmiendo en una plaza o con su bolsa de pegamento es el síntoma que indica que algo anda mal en la base; taparse los ojos ante esto no soluciona nada. Los niños, el eslabón más débil de la cadena, son la esperanza de un futuro distinto; también los de la calle (convengamos en que la Historia aún no ha terminado).

 

Estigmatizarlos no servirá para contribuir a algo nuevo. 'La continuada marginación económica y social de los más pobres está privando a un número creciente de niños y niñas del tipo de infancia que le permitirá convertirse en parte de las soluciones de mañana, en vez de pasar a engrosar los problemas. El mundo no resolverá sus principales problemas mientras no aprenda a mejorar la protección e inversión en el desarrollo físico, mental y emocional de sus niños y niñas' (UNICEF).

 

El problema de los niños de la calle, en definitiva, es un síntoma social, es la punta del iceberg. Nos habla de los enormes problemas estructurales que posibilitan que los más débiles entre los débiles paguen las consecuencias.

 

Trabajar sobre el síntoma, más allá de lo loable que pueda ser la iniciativa en términos morales, queda corto, no basta. Sol ucionar hoy el frío o el hambre de un menor en concreto puede ser bueno, pero tiene el agravante que consolida una cultura de la dependencia por parte de los sectores más desprotegidos. Es, sin más, caridad; y la caridad no alcanza para solucionar los problemas sociales.

 

Cada niño de la calle, sin siquiera abrir la boca, con sus ojazos tristes, desde su bolsita de pegamento, nos habla de las diferencias de clase, de la exclusión, de la discriminación, del Norte y del Sur, de los más de 500 años de injusticia que viven estas tierras, del fracaso del modelo neoliberal, del fracaso del sistema capitalista en definitiva. Si se trata de cambiar algo, es imposible comenzar por el último eslabón de la cadena.

 

Marcelo Colussi. Psicólogo y licenciado en filosofía. Italo-argentino, desde hace 15 años vive y trabaja en el ámbito de los derechos humanos en Centroamérica. Ensayista y escritor, ha publicado en el campo de las ciencias sociales y en la narrativa.

 


Nueva tecnología para nuevas guerras

 

¿Dónde estás que no te veo?

 

    Últimamente se oye hablar de una nueva forma de tecnología aplicable a múltiples aspectos que podrían beneficiar a la humanidad: la nanotecnología. Consiste en el desarrollo y aplicación práctica de estructuras y sistemas a escala nanométrica, es decir de entre uno y cien nanómetros. Si tomamos en cuenta que un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro, veremos que la nanotecnología se ocupará, por lo tanto, de la fabricación y el control de estructuras y máquinas del tamaño de una molécula. Esta ciencia aún no está desarrollada plenamente, pero sus aplicaciones más prometedoras están orientadas, por ejemplo, a la energía, la agricultura, el tratamiento de las enfermedades, de las aguas, el procesamiento de alimentos, la administración de fármacos, el monitoreo de la salud, la detección y el control de plagas y la construcción.

    Sin embargo, la nanotecnología promete también avances en otro campo no menos significativo y a la vez más terrible: el de la industria armamentista. En tal sentido, se estima que a corto plazo esta nueva ciencia podrá dar lugar a materiales más ligeros y fuertes, con propiedades bien distintas a las de los materiales que conocemos en la actualidad, lo que supondrá una importante transformación de los sistemas de armamentos. Las propiedades de estos materiales podrán ser modificadas y controladas como se quiera. Por ejemplo, fibras inteligentes que pueden cambiar su color, sus características electrónicas y hasta su forma, o sistemas inteligentes y con súper materiales realizados con componentes de precisión atómica, lo que puede llevar a estructuras moleculares con alta conductividad eléctrica y potencia.

 

Armas del futuro

 

    Para tener una idea de hasta dónde puede llegar la locura del hombre en aplicar los descubrimientos científicos a la industria bélica, puede decirse que a largo plazo la nanotecnología servirá para desarrollar armas biológicas inteligentes, capaces de buscar y causar daño a humanos desprevenidos e indefensos. En una sola maleta podrían caber millones de armas de este tipo, cargadas de una altísima capacidad destructiva. Las nanoarmas podrán dirigirse con mucha más precisión que las actuales, darán menos tiempo de respuesta a un ataque y mejorarán la capacidad de dirigir la destrucción de los recursos del enemigo.

    También estarán a disposición de los militares que las posean materiales capaces de reconfigurarse. Gracias a la nanotecnología, estos materiales inteligentes podrán cambiar de forma tanto como los músculos humanos. Por ejemplo, en el campo de batalla una mochila podría transformarse rápidamente en un arma, luego en una tienda de campaña y a continuación nuevamente en un arma. Estas armas serán invisibles tanto para el ojo humano como para los satélites, por lo que estarán absolutamente fuera de control. De allí viene su principal peligro.

    Para la revista “Signal”, editada por la Asociación de Comunicaciones y Electrónica de las Fuerzas Armadas norteamericanas, la nanotecnología proveerá increíbles avances no sólo en las comunicaciones, los sistemas electrónicos y los de detección, sino que las armas basadas en la aplicación de esta ciencia, cuya diseminación será inevitable, tendrán una capacidad de destrucción masiva superior a las de las armas nucleares, químicas y biológicas.

    Como puede apreciarse, un panorama nada esperanzador para un mundo castigado que podría esperar cosas mucho más aprovechables y beneficiosas de la nanotecnología, descubrimiento que sin embargo será utilizado para continuar en la trágica senda de la conquista y la muerte, ya sabemos cómo y por quiénes.

 

Carlos Machado

                                                                                                       

 

NAVIDADES Y MISERIAS

Yo estuve ahí cuando murió la Navidad. Fue el mismo día en que murió la esperanza.
    Tal vez fue coincidencia, tal vez no, pero estoy realmente seguro de que las cosas ya no volverán a ser como eran.
    El duelo puede observarse en las calles de cada ciudad: los hogares y los negocios ya no reflejan la alegría de antaño.
    Y la tristeza de la gente es un elocuente signo de que la muerte ha llegado finalmente. Es una tremenda sentencia, pero es verdad: la navidad ya es historia.
    En lo personal, nunca supe el significado de la palabra navidad. El otro día se lo pregunté a mi amigo Gabriel y realmente no recuerdo lo que me dijo.
    Luego me di cuenta que es una tontería saber el significado de algo a lo que nunca le di demasiada importancia.
    Nunca entendí bien de qué va la navidad, pero siempre me encantó la idea de compartir un momento en familia, haciendo un balance de lo acontecido a lo largo del año.
    Cuando pensamos en la imagen emblemática de la navidad, nos viene a la mente la imagen de la familia celebrando junto a un adornado arbol, con una mesa llena de comida y regalos por doquier. Pero hay otra navidad. La navidad de los que no tienen nada. La de los que nada pueden festejar.
    Cuando pienso en los pibes que viven en el fin del mundo, en lugares como Africa o la India, o en cualquiera de esos lugares imposiblemente pobres –incluso a la vuelta de esta esquina-, me hago siempre la misma pregunta. ¿Sabrán ellos que existe algo llamado Navidad? ¿Serviría de algo que lo supieran?
   Esos chicos, que viven en extrema indigencia y que se mueren de hambre todos los días ni deben saber quién es Santa Claus.
    Para esos pibes el mejor regalo que pueden tener es poder vivir un solo día más de sus vidas.
    Son chicos que viven su vida como pueden. Sobreviviendo a diario en medio de la crudeza de tanta desigualdad. Golpeados por una vida que nunca les ha dado opción a nada.
    Lamentablemente nunca han vivido las etapas normales que les toca como chicos que son. Ellos no saben que existen derechos específicos que los protegen, ni les importa. Ellos solo tratan de sufrir lo menos posible el paso de cada interminable día de sus vidas. Ni siquiera les importa si existe un dios.
    Solo saben que están solos, extremadamente solos frente a este heterogéneo mundo.
    Ellos desconocen algunas imprescindibles palabras en su diccionario de vida: juguetes, tolerancia, contención, entendimiento, amor, etc.
    Lo cierto es que, mientras existan situaciones de esa naturaleza, no hay nada para festejar. La navidad seguirá ahí: inamovible para algunos, pero inexistente para otros.
    Muchos podrán ver la mesa llena de comida y regalos solo si lo hacen del otro lado de la ventana, desde la ingrata calle.
    Ellos sí saben -a pesar de nosotros-, eso que muchos preferimos no ver: que la navidad ha muerto.
    Y, lo peor…. ellos saben que el duelo es interminable.
    Felicidades para todos...

CHRISTIAN SANZ
christiansanz@hotmail.com
Director Ejecutivo
Periódico Tribuna de periodistas
www.periodicotribuna.com.ar


Después de Sharon, ¿qué?

 

EL DILUVIO QUE VIENE

 

    A la mayoría de los que observan los avatares de la política internacional no se les escapa que la paz en Medio Oriente continuará siendo, por mucho tiempo más, sólo una utopía. Ello ya era previsible aun cuando el hoy agonizante premier israelí Ariel Sharon había elaborado la jugada de conceder, finalmente, la retirada de los asentamientos judíos en Gaza. Una medida que desató la furia no sólo de los colonos desalojados sino también la de los “halcones”, la mayoría dominante en el gobierno, servicios secretos y otros estamentos del gobierno israelí. Y que, dicho sea de paso, comenzó por la dinamitación y envenenamiento de los pozos de agua que allí quedaban para evitar que  volvieran a ser utilizados por los palestinos que retornaron a sus tierras, algo que por supuesto no fue informado por la “gran prensa”.

    El casi seguro sucesor de Sharon es alguien odiado y temido hasta por buena parte de los israelíes, aparte de la comunidad árabe: Benjamin Netanyahu es uno de los más feroces “halcones” sobrevivientes desde el establecimiento del Estado de Israel, en 1948, pasando por las guerras sostenidas contra las coaliciones árabes en 1967 y 1973. Alguien que, al igual que sus socios políticos, de la inteligencia, de las más fundamentalistas expresiones religiosas y de buena parte de la población de Israel, no desea para nada tolerar la concesión de que Palestina vuelva a ser un Estado y directamente abomina, además, de llegar a una paz definitiva con los árabes.

    Es por ello que seguramente de aquí en más se observará con mucha atención lo que suceda en la región donde es tan difícil la convivencia entre los hombres que se cobijan bajo la estrella de David y los que lo hacen al amparo de la Media Luna. Sin duda alguna, no cesarán los ataques terroristas del fundamentalismo árabe ni los lanzados por las fuerzas armadas israelíes contra blancos de ese origen, ataques que, como suele suceder, resultan tan indiscriminados como para que sus víctimas resulten ser, por ambas partes,  mayoritariamente miembros de la población civil .

    Quizás mantengan por mucho tiempo una cruda actualidad las palabras que una vez expresó Tom Clancy, escritor experto en temas del Medio Oriente, cuando señaló: “Para Israel, la paz nunca fue otra cosa que un intervalo; el momento de sepultar a los muertos y adiestrar a los próximos combatientes”.

   

Carlos Machado

                                                                                                    


El crimen más aberrante: abuso sexual de niños

 

 

¿DÓNDE ESTA MI HIJO?

 

 

    ¿Por qué desaparecen los niños?. ¿Qué hacen con ellos?. ¿Por qué se oculta la información sobre los crímenes de que son víctimas?. Y específicamente: ¿por qué niños?.  Estas son las preguntas más terribles que muchos nos estamos haciendo en los últimos años, preguntas que no encuentran respuestas donde debería haberlas –sectores del poder, medios de comunicación, autoridades policiales, Justicia- y que trataremos de desentrañar como podamos a través de estos párrafos, sólo con el material que se ha podido investigar como escudo y el teclado de una computadora como arma.

    Se estima que un millón de niños desaparecen en el mundo cada año. ¿Se entendió bien?. Un millón de niños. Pero esas desapariciones, en algún lugar y en algún país, no encuentran a lo sumo más que una pequeña mención que aparecerá brevemente en una página perdida de un diario. Los grandes medios de comunicación callan ese tipo de noticia, convirtiéndose en cómplices, quizás por temer o directamente encubrir a quienes mueven los hilos de ese crimen, generalmente poderosos grupos mafiosos y hasta personajes enquistados en el poder. Por el momento es en internet donde se puede recurrir, buscar información y pedir auxilio para los desamparados padres que han perdido así, de un día para otro, a su hijo.

    ¿Y cuál es el destino de esos niños desaparecidos?. Algunos serán violados salvajemente y finalmente asesinados de manera brutal, mientras son filmados en ese acto para satisfacer el morbo de miles de dementes pervertidos que llegan a pagar hasta 25.000 dólares por estos videos, llamados “snuff films”, que reportan a los asesinos millones de dólares haciendo crecer su avidez por la cacería de nuevas víctimas. Sólo en Italia se descubrió a más de 1.500 consumidores de estas filmaciones. Es fácil hacer la cuenta. Otros de los niños serán sacrificados por sectas de adoradores de dioses o demonios criminales que, según esos fanáticos, piden “sangre de inocentes”. Otros serán preparados como esclavos sexuales para divertir a la cofradía de pervertidos de gran poder que dominan el mundo, y de ésto -quizás lo que más se esmera en ocultar- hablan las “fiestas” organizadas en lujosas residencias a las que se han visto llegar llamativos automóviles oscuros con sus vidrios polarizados, y en ocasiones hasta limusinas, vehículos que por si fuera poco son  protegidos a veces por mimetizados custodios de personalidades y hasta agentes secretos. Algo que habla por sí mismo de las alturas del poder en que están agazapados estos mal nacidos. Otros niños serán fotografiados y pasarán a circular por los sitios de internet dedicados a la pedofilia, como mercadería ofrecida a quien la solicite por este medio tan aprovechable y a la vez tan peligroso. Finalmente, a otros se les arrancarán los órganos para que una familia pudiente salve a su hijo, sin preguntas y entregando una buena cantidad de dinero por ese órgano, a cambio de la mutilación y hasta la vida de un menor secuestrado y desaparecido.

    Se ha podido saber de algunos lugares del planeta donde es ya moneda corriente la desaparición de menores para utilizarlos en prácticas aberrantes como las mencionadas, pero a decir verdad no hay lugar en el mundo hoy en día donde ello no se produzca; donde pueden encontrarse, en cualquier barrio de cualquier ciudad, cientos de familias que lloran su desconsuelo por la pérdida de un niño; donde esas familias no encuentran ninguna respuesta a su aterrador panorama; y donde, otra aberración aparte, las policías no investigan, las autoridades miran para otro lado y la Justicia está más ciega que nunca. Más concretamente, donde todos los poderes de un Estado se vendan los ojos y juegan a un gallo ciego en donde, al revés del juego original,  no hay que tocarse.  

   

Zonas de riesgo

 

    En Chile desaparecen anualmente 2.000 niños, como los miles y miles de casos que se suceden en otros países latinoamericanos. Pero al contrario de los políticos y militantes desaparecidos en tiempos del dictador Augusto Pinochet, son muy pocos los que exigen esclarecimiento de los casos, justicia y castigo por los niños desaparecidos, mientras sus padres quedan ahogados por la desesperación y la impotencia. La desaparición de niños es un tema tabú, no hay que tocarlo, “de eso no se habla”. Esa parece ser la única medida dispuesta, como se dijo antes, por autoridades de gobierno, justicia y medios de comunicación ante la eventual aparición de un caso, y si éste llegara a trascender el escándalo será tapado muy pronto, los acusadores pasarán a ser los acusados y, de ser “necesario”, pronto comenzarán a morir testigos e investigadores. A una familia chilena le desaparecieron cinco menores como por encanto. El tema jamás salió en las noticias, mientras las madres y padres de la zona donde ocurrió el hecho vivieron largo tiempo aterrorizados ocultando a sus hijos para que no fueran “el siguiente”. Y todo quedó allí.

    Como se recordará, el nazi Paul Schäeffer, que lideraba una secta de esclavos sexuales alemanes que incluía niños, tenía un extenso campo de concentración en el sur chileno, un verdadero estado dentro de otro estado, y cuando las autoridades por fin se decidieron a investigarlo, Schäeffer se refugió en Argentina, donde finalmente fue capturado y extraditado. Sin embargo, se pudo saber que continúa utilizando desde la cárcel, como lo hacía antes en libertad, la miseria sexual humana para protegerse e influir sobre las autoridades, tal como lo vino haciendo durante más de cincuenta años. La pregunta aquí es: ¿cuántos hombres importantes de la “élite” chilena aparecen en los 180 videos capturados?; ¿se conocerán alguna vez sus nombres?. La respuesta aún no existe y será muy difícil que llegue a ver la luz.

    En mayo de este año 2005, Scotland Yard reveló en Londres que fue incapaz de rastrear a 298 de los 300 niños de raza negra, de entre cuatro y siete años de edad, que fueron denunciados como desaparecidos desde sus escuelas en un período de sólo tres meses. Esta cantidad surgió a partir de la investigación por asesinato originada en el descubrimiento del torso de un niño en el río Támesis, cuya identidad no fue establecida pero cuyo origen se remontó a Nigeria. Se cree que este niño murió en un sacrificio ritual. La Policía británica teme que el número real de niñas y niños desaparecidos alcance a varios miles cada año.

    La periodista africana Yinka Sunmonu, una experta en este problema, dijo al programa BBC Today: “Los niños se están traficando. Existe la esclavitud doméstica, el abuso físico, el abuso sexual. Los niños están un día aquí y al día siguiente... se han ido”.

   

Una bestia suelta en Bélgica

 

    Para la gran mayoría de habitantes del continente americano, el nombre de Marc Dutroux no significa mucho, pero al dejar caer ese nombre en Bélgica se pueden rescatar algunas reacciones muy viscerales. Dutroux y su esposa fueron declarados culpables, en 1989, de abuso violento y violación de cinco muchachas –la más joven de sólo once años- y acusados de ser sujetos claves en una red internacional de prostitución y pornografía infantil que practicaba secuestro, violación, tortura sádica y asesinato. En aquel año, Dutroux fue sentenciado a trece años de cárcel por sus crímenes –de por sí una pena bastante benigna para ese tipo de delitos- pero fue dejado en libertad después de cumplir sólo tres años de esa condena. Esto sucedió a pesar de que el gobernador de la prisión, Yvan Stuaert, declarara ante una comisión parlamentaria: “Un informe médico lo describió como un psicópata perverso, una mezcla explosiva. El es un peligro evidente para la sociedad”.  El hombre que dispuso la liberación de Dutroux, el ministro de Justicia Melchior Wathelet, fue “premiado” poco después con una prestigiosa designación para desempeñarse como juez en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Algo que da para pensar: ¿el magistrado y los que avalaron la liberación de Dutroux se contarían entre sus “clientes”?.  Veremos eso más adelante.

    Después de la liberación de este animal (con perdón de los animales), comenzaron a desaparecer niñas jóvenes en las cercanías de una de sus casas. Aunque desempleado y recibiendo ayuda social del Estado, Dutroux era dueño de al menos seis casas y vivía de forma fastuosa. Sus lucrativos ingresos parecen haber provenido del comercio de esclavitud sexual, prostitución y pornografía infantil. Muchas de esas casas no tenían ocupantes, aunque de hecho algunas de ellas fueron utilizadas como centros de encarcelamiento donde se mantenía a las niñas secuestradas encerradas en calabozos subterráneos. Estas casas de Dutroux fueron usadas de esta forma por varios años después de su rápida liberación, con creciente acumulación de evidencias que indicaban esos hechos para la policía. No obstante, las autoridades no actuaron o lo hicieron de una forma que implicaba una total incompetencia (según la mayoría de los informes de la prensa), o con complicidad policial (según todo tipo de lógica). Los funcionarios oficiales parecen haber ignorado rutinariamente todos los avisos que después demostrarían ser verídicos, incluso un informe de la propia madre de Ducroux  señalando que su hijo tenía muchachas prisioneras en una de sus casas. Más aún, la policía llegó a investigar una de las casas al menos en tres oportunidades distintas. En dos de esas ocasiones, se encontraban allí dos de las niñas desaparecidas, en pésimas condiciones y encerradas en un calabozo construido por encargo en el sótano. Pese a ello, informa el diario británico “The Guardian”, los investigadores dijeron que la búsqueda no había arrojado resultados, aún cuando reconocieron que en una ocasión les había parecido escuchar “voces de niños”.

    Fue recién el 13 de agosto de 1996, cuatro años después de que comenzaran las desapariciones, que las autoridades arrestaron a Ducroux junto con su esposa –profesora de educación básica-, un huésped, un policía y un hombre a quien “The Guardian” describió como “un socio con conexiones políticas”, después identificado como Jean Michel Nihoul, hombre de negocios de Bruselas y dueño de una sala de fiestas. En tanto uno de los apresados, Michel Lelievre, descripto en un reportaje de la BBC de mayo del 2002 como “un drogadicto y ladrón menor”, les reveló a los interrogadores que al menos algunas de las niñas raptadas por la red fueron “secuestradas a pedido, para alguien más”.  Dos días después de los arrestos, la policía registró nuevamente la casa de Dutroux y descubrió la mazmorra a prueba de sonidos. Tal como había informado la CNN tres años antes, “la policía ignoró los avisos entregados por un informante que dijo que Dutroux estaba construyendo sótanos secretos para mantener a las muchachas antes de venderlas en el extranjero”.  Al momento de la búsqueda final, se encontraron dos muchachas de catorce años encarceladas en el calabozo, encadenadas y casi muriendo de inanición, que describieron a la policía cómo habían sido usadas como prostitutas infantiles y en la producción de videos pornográficos. Más de 300 de esos videos fueron incautados por la policía.

    El 17 de agosto de 1996 la historia se puso más sucia aún cuando se hicieron excavaciones en otra de las casas de Dutroux y se hallaron los cuerpos de dos niñas de ocho años de edad. Más tarde se conocería que ambas habían sido mantenidas en uno de los calabozos durante nueve meses después de ser raptadas, tiempo durante el cual fueron repetidamente torturadas y asaltadas sexualmente, todo prolijamente filmado en videos. Luego las niñas fueron dejadas allí para que murieran de hambre, lentamente. Junto a sus pequeños cuerpos se halló también el de Bernard Weinstein, un ex­- cómplice de Dutroux que había ocupado una de las casas durante varios años. Weisntein había sido enterrado vivo. Pocas semanas después se hallaron dos niñas más enterradas bajo el cemento de otra de las propiedades de Dutroux. A esta altura, ya con diez personas arrestadas y mientras crecía el número de cuerpos de niñas hallados, el furor de los ciudadanos belgas fue aumentando. Exigían saber por qué este hombre, apodado “la bestia belga”, había sido liberado después de una condena tan corta, y también por qué si las evidencias habían ido aumentando y las niñas habían continuado desapareciendo la policía había elegido no hacer nada. ¿Cuántas muchachas habían sido asesinadas debido a esa inacción?, se preguntaron.

    Para agregar más leña al fuego, el diario estadounidense “Los Angeles Times” reveló las denuncias de una respetada activista por los derechos de los niños, Marie-France Botté, en el sentido de que “el ministro de Justicia está en una lista políticamente sensible de clientes de videos de pedofilia”.  En tanto Michel Bourlet, fiscal-jefe acusador en el caso de pedofilia, había declarado públicamente que la investigación sólo podía continuarse completamente “sin la interferencia política”.

    Mientras más arrestos se realizaban, iba creciendo el conocimiento sobre las atrocidades cometidas a la par de las evidencias de la complicidad de personeros de alto nivel del gobierno y de la policía. Uno de los cómplices de Dutroux, el ya citado hombre de negocios Jean Michel Nihoul, confesó haber organizado una “orgía” en un castillo belga a la que habían asistido funcionarios gubernamentales, un ex Comisionado Europeo y varias autoridades policiales. Con bastante precisión, un senador belga hizo notar que tales fiestas eran “parte de un sistema que opera hasta el día de hoy y es usado para chantajear a las personas ubicadas en altos niveles que toman parte de ellas”.  Según la BBC, Nihoul declaró descaradamente, como jactándose: “Yo soy el monstruo de Bélgica”, afirmado que no teme la persecución del Estado porque él está más allá del alcance de la ley ya que tiene información que, si llega a hacerla pública, “derrumbaría al gobierno y al Estado completo”.

    Los arrestos continuaron, y en ellos se vieron involucrados varios oficiales y jefes policiales que por lo menos habían encubierto el accionar de las bestias. Hasta que apareció una joven, Regina Louf, que fue la primera de once testigos en declarar ante la policía como una de las que había sido victimizada por la red, que incluía a sus padres y su abuela, desde que era niña. Regina describió sus horrores en detalle a los funcionarios, incluso proporcionándoles nombres entre los que figuraban “jueces de alto nivel”, uno de los políticos más poderosos del país, ya fallecido, y “un banquero muy influyente”. Según la joven, todo era un gran negocio en el que había mucho dinero involucrado y muchos de sus victimarios eran filmados secretamente con el propósito de chantajearlos. Además identificó a Jean Michel Nihoul como el organizador de las “fiestas”, que no involucraban sólo sexo sino también “sadismo, tortura y asesinato”.  También describió a las víctimas asesinadas con detalles y cómo y dónde murieron. No obstante todo lo aportado por Regina, según un informe de la BBC “la reputación de Regina Louf hoy en día en Bélgica está destruida. La fiscal general Anne Thilly la declaró totalmente loca a pesar de los numerosos informes de psicólogos independientes que decían lo contrario. De acuerdo con los nuevos magistrados a cargo del caso, su testimonio ha sido declarado sin valor y no será presentado en ningún proceso contra Dutroux o sus socios”.

    Poco después, de un estudio de opinión del diario “Le Soir”, de Bruselas, surgió que sólo uno de cada cinco belgas tenía confianza en el gobierno y en el sistema de justicia criminal de la nación, y como afirmó el diario “Los Angeles Times” en enero de 1998, “la convicción permanece obstinadamente extendida a los integrantes del tejido superior –ministros del gobierno, miembros de la Iglesia católica, la corte del rey Alberto II- de que pertenecían a redes de sexo infantil o las protegían”.  La prolongada desconfianza de los ciudadanos belgas continuó sin ser aliviada en cuanto las autoridades imputadas no sufrieron finalmente sanción alguna, mientras adicionalmente se supo que al menos diez niños desaparecidos, que se sospecha cayeron presa de Dutroux, jamás han sido encontrados.

 

Conclusiones sin conclusiones

 

    Para ir finalizando con lo que, dado el cúmulo de material reunido, podría llegar a superar una simple nota para transformarse en un libro, dejaremos como “ejemplo” de las aberraciones que se cometen contra niños en todo el mundo -amparadas y encubiertas desde los estratos más altos ya sea a nivel gubernamental, policial, judicial y hasta periodístico- este caso de “la bestia belga”. Si este caso constituye toda una aberración, no lo es menos el nivel de corrupción y depravación del “establishmnet” político y policial de Bélgica. Pero más perturbador aún es el hecho de que éste no es un tema aislado.

    A fines de 1999 Letonia fue estremecida por un escándalo de prostitución y pornografía infantil que alcanzó a la misma cima del poder político, cuando la policía destapó una masiva operación que involucraba a más de 2000 niños severamente abusados.

    En noviembre del 2002, el diario “The Guardian” informó que muchas personas de la “élite” de Portugal estaban ligadas a una red de pedofilia. El escándalo estalló cuando, entre otras cosas, se supo que por más de 20 años políticos, diplomáticos y personalidades de los medios de comunicación venían abusando de niños y jóvenes en la Casa de Huérfanos “Pía”, en Lisboa, muchos de ellos sordomudos, con el agregado de que el ex presidente Antonio Ramalho Eanes, el ex ministro del Exterior Jaime García y funcionarios policiales conocían el continuado abuso. Una organización portuguesa denominada “Inocencia en Peligro” ha venido trabajando durante años para publicar el problema del abuso infantil y los secuestros de niños en el país, pero se ha visto impotente para penetrar lo que describe como “una oscuridad total de los medios de comunicación”.

    También surgieron casos de pedofilia y asesinatos de niños en Escocia, Rusia e Italia. En este último país la policía investigó a 1700 personas y obtuvo imágenes comercializadas por las redes de delincuentes y pervertidos. Estas imágenes estaban divididas en varias categorías, y las más repugnantes eran aquellas en que se violaba y torturaba a niños hasta la muerte. Casos similares surgieron en Gran Bretaña y Holanda, algunos de ellos relacionados por la comercialización e intercambio de “snuff films” altamente cotizados, donde se podían hallar imágenes que superan el morbo más exagerado.

    La BBC publicó en 1996 el informe de un caso que fue ignorado por la prensa en idioma inglés, en el cual señalaba que “la policía mexicana desbarató una red internacional de pornografía infantil con base en un ‘resort’ de Acapulco que tenía al menos 4000 clientes en los Estados Unidos. Un enviado de la ONU que investiga el caso dijo que la pornografía infantil involucra a veces a bebés de menos de un mes de edad”.

    En 1998 fue investigada una red descripta por la BBC como “la más grande y siniestra”, llamada “Wonderland” (País de las Maravillas), con sedes en Estados Unidos y Gran Bretaña.  Según el diario “San José Mercury News”, “la policía operó allanamientos coordinados en 22 estados y 13 países extranjeros, apuntando a destruir una red de pornografía infantil que intercambiaba a través de Internet imágenes sexualmente explícitas de niños desde un año y medio de edad”. El diario agregaba que solo se trataba de la punta del iceberg, ya que “la red se extiende en realidad a 47 países”.  El caso fue descripto por un oficial británico como “revuelve-estómago”, ya que, como informó el diario “The Times”, “se cree que los miembros del ‘Club Wonderland’ han usado a sus propios hijos para las fotos. En otros casos los padres pueden haber recibido dinero para permitir que se use a sus hijos”.  Por su parte “The Guardian” señaló que sobre 1.250 niños exhibidos en las fotografías y videos “muchos sufrieron espantosas lesiones y se los vio llorando inconsolablemente mientras estaban siendo violados sexualmente”.

    Y llegamos a la Argentina. Un país donde tal vez no se conozcan tantos casos de abuso sexual de niños y jóvenes como en el resto del planeta, pero ello no significa que no existan.  En su momento mucho se habló del tema del sacerdote Julio César Grassi, titular de la Fundación “Felices los Niños” por él creada.  Al margen de cómo obtuvo el padre Grassi los dineros con que edificó su Fundación y cómo mantenerla, importa lo que él hacía con los niños y muchachitos alojados en la entidad, algo que cobró pública notoriedad hace tres años gracias a la investigación de un medio televisivo y que, repentinamente, parece haber caído en una nebulosa. Resultan llamativas tanto la demora en sustanciarse el juicio oral y público al sacerdote, anunciado hace tiempo, como la misteriosa desaparición del mismo de los medios y el conocimiento de su actividad actual. Sin embargo, pudo saberse que Grassi, que tiene prohibido su ingreso a la Fundación, en realidad se está alojando en una casa-quinta ubicada justo enfrente de la misma –como indica el periódico digital “Tribuna de Periodistas”-  y, por si fuera poco, que por las noches ingresa al refugio de “sus chicos” con la complicidad de personas que colaboran con él desde el comienzo y que aún se desempeñan en el lugar.

    Por otra parte, según informó el diario “Clarín”, a comienzos de diciembre de este año 2005 fueron detenidos en la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba, dos hombres acusados de haber abusado de al menos diez menores. Las víctimas eran ocho niñas y dos varones de entre cinco y catorce años de edad, todos de humilde condición socioeconómica, quienes eran obligados a mantener relaciones sexuales con sus captores y eran fotografiados desnudos.

    Y así se puede continuar casi indefinidamente. No sólo Estados Unidos, con su poder económico, es uno de los grandes consumidores de pornografía infantil e “importador” de niños-víctimas. La podredumbre de este delito aberrante se extiende a todo el mundo, y en todo el mundo cuenta con un campo fértil para actuar y reproducirse gracias a las complicidades que lo sostienen, encarnadas por los más altos niveles gubernamentales y todo el entorno que continúa y que ya se mencionó suficientemente.

    ¿Qué podemos hacer para combatir a las “bestias” que no sólo moran en territorio belga?.  Son muy pocas las armas con que contamos y muchos y muy poderosos los enemigos a enfrentar. Quizás por el momento sólo podamos luchar reclamando, hablando, gritando, escribiendo, difundiendo, hasta poder al menos ganar una posición –como en las grandes guerras se peleaba por una colina- desde la cual poder seguir avanzando hacia posiciones nuevas. 

    Esta es una guerra válida para pelear. 

    El desafío está planteado.

 

                                                                             

Carlos Machado

l5 de diciembre de 2005 

 

 

Algunos conceptos para tener en cuenta

 

    “Desde el cómodo asiento de nuestras vidas, nunca podríamos haber imaginado que miles de adultos de bien integraran e incluso rindieran culto al sentir placer viendo niños torturados y asesinados”  (de un editorial en primera página del “Corriere Della Sera”, de Italia, septiembre del 2000).

 

    “Detectives británicos están intentando cerrar un sitio web que muestra fotografías de un hombre comiéndose a un bebé desmembrado... El sitio web, con base en California, ha sido relacionado con abuso ritual de niños. Un segundo sitio web que muestra escenas similares de abusos sádicos y de rituales ha sido exitosamente cerrado”.  (“The Independent”, Gran Bretaña, febrero del 2001).

 

    “Varios fiscales, policías y testigos cruciales han cometido suicidio. Importante evidencia también ha desaparecido. Así, quizás Dutroux está siendo protegido desde lo alto. ¿Qué otra explicación puede haber para tal deshonrosa cadena de eventos?”.  (Andrew Osborn en “The Guardian”, Gran Bretaña, enero del 2002).

 

    “El caso de secuestro y asesinato contra el infame pedófilo de Bélgica, Marc Dutroux, permanece sin resolver. El no ha sido llevado a juicio por estos horribles crímenes. Pareciera haberse trazado una cortina de acero sobre los hechos desde los más altos niveles y nadie está preparado para exponer a aquellos involucrados en este obvio encubrimiento... Lejos de investigarse, las pistas que llevaban a una red parecen haber sido bloqueadas o enterradas”.  (Olenka Frenkiel para la BBC, mayo del 2002).

 

    “El predominio de la pornografía infantil ha aumentado dramáticamente con el crecimiento de Internet.  Existen aproximadamente 100.000 sitios web a nivel mundial asociados con pornografía infantil”.

 


Abuso sexual: de acusadores a acusados

 

YO SÉ QUE TÚ SABES QUE YO SÉ

 

    En una nota anterior referida al abuso sexual a niños en todo el mundo, se hacía mención a la indiferencia pero muchas veces, también, a la complicidad  de importantes estamentos de un país como lo son la Justicia, los organismos policiales y hasta el periodismo, y que en muchos casos todo se vuelve en contra de los acusadores pasando a ser éstos los acusados. El ejemplo más patente de ello acaba de ser puesto en evidencia en México.

    Este país es uno de los “mercados” importantes en el tráfico sexual de niños en todas sus formas: utilización de ellos para todo tipo de prácticas aberrantes; secuestro y traslado a otros países, en primer lugar al vecino Estados Unidos; filmaciones de las torturas y actos sexuales a que son sometidos para la elaboración de los videos llamados “snuff films”, altamente cotizados entre la abundante clientela de pervertidos que los consumen; fotografía de sus cuerpos desnudos para que circulen a través de internet por las redes dedicadas a la pedofilia; etc.  En el caso mexicano el problema afecta a unos 16.000 niños, y este fenómeno es especialmente más pronunciado en el Distrito Federal, en ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Tijuana en el norte –frontera con Estados Unidos- y Tapachula en el sur, y en concurridos puertos turísticos como Acapulco y Cancún.

    La periodista mexicana Lydia Cacho Ribeiro publicó en febrero del año último un libro titulado “Los Demonios del Edén”, fruto de sus investigaciones sobre el tema y de los testimonios de varios menores, víctimas de adultos que habían  abusado de ellos y vendían a través de internet las imágenes de esas prácticas, hechos ocurridos precisamente en la zona de Cancún, donde reside la periodista. En el libro surge el nombre de Kamel Nacif Borge, un acaudalado empresario conocido en México como “el rey de la mezclilla” (material con el que se confecciona la tela para jeans), de ascendencia libanesa y radicado en la ciudad de Puebla, en el centro del país. Los niños que testimoniaron en el libro de Lydia y otras fuentes sindican a Nacif como protector y amigo del empresario hotelero Jean Succar Kuri, quien huyó de México en 2003 tras descubrirse que lideraba una banda de pederastas en Cancún y manejaba una red de prostitución de niñas y niños de entre 5 y 18 años de edad. Los testimonios señalan que Succar buscaba a los menores entre familias pobres de las afueras de Cancún y los atraía con promesas de comida, albergue y educación. Pero en los hechos, este pervertido mantenía relaciones sexuales con los niños, luego los “pasaba” a otros adultos y los filmaba y fotografiaba, para vender posteriormente las imágenes a “clientes” de Estados Unidos. Tras ser detenido al año siguiente en ese país, Jean Succar Kuri aguarda desde entonces un juicio de extradición.

    Los problemas para Lydia Cacho Ribeiro comenzaron a poco de aparecer su libro. Las amenazas de muerte no se hicieron esperar, pese a lo cual ella prosiguió denunciando las redes de pornografía infantil en las páginas de un diario de Cancún donde tiene su columna. Hasta que el empresario Kamel Nacif Borge presentó una acusación por “difamación” en su contra y recurrió a su amigo, el gobernador del estado de Puebla, Mario Marín Torres, pidiéndole ayuda para que la periodista “recibiera un escarmiento”, según declaró él mismo. El 16 de diciembre último Lydia fue arrestada y acusada de difamación, trasladada a Puebla –aunque ella reside en Cancún y el libro se publicó en la capital de México-, donde permaneció detenida durante treinta horas bajo “condiciones insultantes”, y luego fue liberada, pero una semana después recibió una orden de encarcelamiento que pudo eludir pagando una fianza de 7.000 dólares. Lydia aguarda ahora la sustanciación del proceso, mientras Amnistía Internacional, la Sociedad Interamericana de Prensa, intelectuales, organizaciones no gubernamentales y parlamentarios europeos vienen expresando su solidaridad con la periodista.

    El caso de Lydia Cacho Ribeiro es uno de los que muestra bien a las claras lo que se indicaba al comienzo de esta nota: de cómo los acusadores de quienes trafican con la vida y la dignidad de los niños se transforman en acusados, gracias a los poderes que encubren el aberrante delito del abuso sexual de niños y la pornografía infantil. El gobernador de Puebla, Mario Marín Torres, incluso pretendió censurar y presionar a los medios de prensa locales para que no dieran a conocer este tema. Para Lydia, “el que me detuvo, el que me está juzgando por difamación, es el poder que está detrás de la pornografía infantil” , dijo en declaraciones a la agencia IPS.  Y es así, aunque parece que el viejo dicho “Tiene razón pero marche preso” nunca tuvo mejor aplicación que en este caso.

    Lo cierto es que el de Lydia Cacho Ribeiro y de otros que entablan una batalla desigual contra los miles de pervertidos y abusadores de niños diseminados por el mundo, son un  ejemplo a seguir. Aunque cueste hacerse oír, aunque deban sufrirse los embates de protegidos y protectores de esa infamia. Y aunque muchos gobiernos, buena parte del periodismo y algunos sectores de la sociedad sigan dormidos o mirando hacia otro lado respecto de este tema.

 

Carlos Machado

 

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